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miércoles, 4 de enero de 2017

Cojín de lactancia.

Todos hemos oído hablar sobre los cojines de lactancia, todos sabemos lo que son, pero nadie sabemos realmente la falta que nos hacen hasta que probamos uno.

En ese mismo instante ya no puedes vivir sin el, se convierte en una prolongación más de tu cuerpo, de tu barriga. Un complemento indispensable durante todo tu embarazo.

Para las rara avis que aún no sepan lo que es un cojín de lactancia es un accesoria de diferentes formas y longitudes, con rellenos más o menos rígidos diseñados para soportar al bebé y colocarlo en la postura correcta a la hora de comer.
En la postura normal nos deja descansar los brazos y no tener que estar sujetandolo durante las largas tomas y poder descansar tanto lumbares como cervicales.

Usualmente hay dos tipos diferentes, los pequeños, en forma de U, que son como las almohadas de viaje para el cuello, pues ese estilo. Yi los grandes, en forma de churro o de serpiente que, éstos últimos, en algunos lugares se llaman también cojines de embarazo. Generalmente vienen con fundas lavables así que no hay problemas de higiene

Yo era un poco excéptica, ya sabéis que yo estuve en modo hiper ahorro durante todo el embarazo y me resistía a comprarlo porque pensaba que no iba a ser tan imprescindible como la gente y la matrona decían.

Madre mía, cuando la barriga empezaba a hacerse notable, a pesar y a molestar a la hora de dormir me dí por vencida, encontré uno por 20€ y no me dolió tanto, pero por Dios, si pudiera volver al pasado me la compraría desde el primer momento, que gustazo.

No sabéis hasta que no lo probáis lo que es la comodidad.

Yo compré el grande, el de metro cincuenta. Yo me metía en la cama, me ponía de lado, y el cojín iba desde mi entrepecho, debajo la barriga, entre las piernas hasta las rodillas.

Oh, maravilla, maravillosa, yo la única manera que tenía de dormir era de lado, pero apoyando la barriga en el colchón porque si no me pesaba demasiado y tiraba de la zona de las costillas, así que acababa con un retorcimiento en la zona lumbar que no era humanamente soportable, así que por favor, no sufráis a lo tonto, haceros con uno. Después lo podéis usar como chichonera, como propio cojín de lactancia y para todo lo que se os ocurra.

Vosotras tenéis uno?, cómo os ha ido con él?

viernes, 10 de junio de 2016

Tag del embarazo.

Hoy os traigo el Tag del embarazo, que lo vi el otro día y me hizo mucha gracia, espero que a vosotros también os guste.



1.- ¿Cuándo es tu fecha probable de parto? El 30 de junio.

2.- ¿Qué vas a tener? Es un niño.

3.- ¿Cuál será el nombre de tu bebé? Se va a llamar Etel

4.- ¿De cuántas semanas estás? Estoy de 37+1

5.- ¿Cuál es tu parte favorita del embarazo? Todo lo que es sentirlo y ver como paparockero se emociona cuando le habla a la barriguita y empiezan a salir bultos de ella. Es lo mejor.

6.- ¿Cuál es la parte que menos te gusta del embarazo? La hinchazón en las piernas, los tobillos y los pies, lo llevo fatal, me hacen daño hasta los calcetines y no hay manera de que baje :(

7.- ¿Cuál fue tu momento más incómodo en el embarazo? Yo creo que las primeras visitas al ginecólogo, sólo había ido un par de veces en España y no me sentía muy cómoda. Aún me da algo de cosita que me estén toqueteando por ahí abajo, pero me cuesta menos.

8.- ¿Cómo se siente tu pareja respecto a tu embarazo? Paparockero está deseando conocer ya al elefantito, no se ha perdido ni una consulta, ni una prueba, ni nada (a excepción de una vez que me llamaron para que fuera a por una receta y aprovechando que estaba allí me hicieron una eco para ver si se había puesto cabeza abajo o no)

9.- ¿Qué es lo que más te gusta comer desde que estás embarazada? No me ha dado por comer nada en especial, pero me paso el día bebiendo leche, por la acidez más que nada.

10.- ¿Cuánto peso has ganado en lo que llevas de embarazo? Sólo he ganado 6 kilos.

11.- ¿Cómo te diste cuente de que estabas embarazada? Porque me dio arcadas cuando olí el humo de un cigarro siendo yo fumadora, y porque paparockero llevaba diciéndolo una semana así que al llegar a casa me hice el test para que se callara y resultó que tenía razón.

12.- ¿Cuántos hijos te gustaría tener? Nos gustaría tener 3, aunque si por mi fuera montaba un equipo de fútbol.

13.- ¿Te imaginabas que serías mamá alguna vez? Si, siempre he querido ser madre joven.

14.- ¿Qué cosas te faltan por comprar a tu bebé? Imprescindible nada, pero seguro que compro más cosas, la cuna me la traen mis suegros y el resto lo tengo ya montado en su habitación, me falta decorarla, eso si, que sólo tengo el armario, la cómoda y el carro, está muy sosa.

15.- ¿Tienes miedo al parto? Miedo no, tengo respeto, o más bien incertidumbre por no saber cómo va a ir, si al final me decantaré por un parto en el agua, estoy muy indecisa todavía.

16.- ¿Cuánto tardaste en quedarte embarazada? Pues llevábamos un año entre que si y que no, a veces usábamos protección otras no, luego paparockero se vino a Berlín y yo me quedé en Nürnberg y estuvimos 3 meses separados y con mucho estrés y ya casi ni lo teníamos en mente, si venía bien y si no pues nada, pero sin llevar las cuentas ni nada. Y vino, en cuanto me vine a Berlín del bichito decidió darnos la sorpresa.

17.- ¿Qué cambios has notado en tu cuerpo, a parte de la barriga? Pues lo primero, antes que la barriga de echo, fue el pecho, me creció como una talla en el primer trimestre, lo tenía muy sensible. Y la hinchazón en las piernas, éste último mes llevo los tobillos como si fueran melones, no hay manera de bajarlo y éste horrible calor no ayuda.

martes, 31 de mayo de 2016

Nuestro carrito: Cybex priam 2 en 1

Nosotros a la hora de elegir un carrito no teníamos muy claro que teníamos que buscar, pero si sabíamos que lo íbamos a tener que usar de minicuna un tiempo así que la prioridad es que fuera fácil de manejar, amplio y cómodo. Y sin saber muy bien que buscábamos nos plantamos en la tienda, una vez allí la verdad es que prácticamente al instante supimos que características queríamos que tuviera nuestro carrito y dimos con el que para nosotros es el ideal el Cybex Priam 2 en 1 que viene con capazo, silla y adaptadores para el Grupo 0. Os cuento un poco por qué nos decidimos por éste.


Para empezar el manillar es entero y no de bastones lo que facilita mucho el manejo si en un momento dado tienes que utilizarlo con una sola mano, cosa que es muy común. Y también nos gustó mucho el echo de que fuera fácilmente regulable con un botón en el mismo manillar, puesto que paparockero y yo tenemos una diferencia de altura de unos 20 centímetros y quieras que no la posición que para mi es cómoda para el es baja y viceversa así que ese fue otro punto muy a su favor.

En segundo lugar venía con el adaptador para la silla del coche, que como ya os he dicho fue el amor a primera vista de paparockero así que no hace falta decir más.

En el expositor tenían montados tanto el capazo como la silla y pudimos comprobar la facilidad con la que podemos cambiar la posición de asiento con una simple palanca situada justo debajo de la capota, que cuando la estructura está vestida como capazo queda escondida. Consta si no recuerdo mal de tres posiciones así que nuestro pequeño podrá estar recostado, completamente tumbado y sentadito.

Me gustó especialmente que no te llenan de accesorios, ni te intentan vender mil artilugios para complementar el carrito en si sino más bien al contrario, como ya os he dicho venía con el adaptador para el Grupo 0 y también incluía el plástico para la lluvia, pero me encantó el detalle de la capota. En la foto no se llega a apreciar bien, pero la raya negra que hay abajo es en realidad una cremallera que si abrimos nos permite desplegar otra porción de tela que hace que ésta llegue prácticamente a la altura del saco, deja una pequeña rendija para que puedas ver a tu bichito e incluye una reja de ventilación en la parte trasera para que corra el aire pero no le de el sol directamente en la carita. Cosa que me encanta porque me hizo acordarme de las eternas peleas de mi madre con la sombrilla cuando mi hermano era pequeño y de los peligros de tapar el carro con una muselina o algo similar por el efecto invernadero que creamos dentro.
Además la capota se transfiere, quiero decir, que la puedo usar tanto si llevo el capazo como la silla, por lo cuál no necesito dos accesorios.

El único "accesorio" por así decirlo que nosotros escogimos fueron las ruedas, tienes tres modelos de ruedas para escoger, las normales o "light" como ellos las llaman, las de trekking o las todoterreno, nosotros no lo dudamos, aquí hiela y nieva mucho en invierno, hay calles muy nuevas como zonas del casco antiguo con adoquines y no nos la queríamos jugar, la diferencia de precio nos era indiferente si hablábamos de la seguridad y comodidad de nuestro elefantito y cogimos las ruedas todoterreno, que incluso en la opinión de vendedor eran las mejores para los días de nieve porque al ser más gruesas y tener el dibujo marcado ayudaban a evitar patinazos.

Aunque no lo parezca, la cesta es muy amplia una vez abierta y podemos cerrarla para que no ocupe tanto dandole un empujoncito con el pie puesto que consta de un cierre con imán que personalmente me encanta, sólo tiene una pequeña abertura si está cerrada por lo que lo que llevemos dentro apenas se ve y no se nos va a ensuciar o mojar, y abierta la capacidad de almacenaje prácticamente se duplica porque se abren las pestañas y nos proporciona un buen tamaño, que nunca viene mal, a parte de que soporta hasta 5 kilos de peso.

Otra cosa que me gustó mucho es que la tela es totalmente desmontable por lo que para lavarlo no hay ningún problema, de echo nosotros en cuanto llegamos a casa lo desmontamos para que no se llenara de polvo, ni las gatas lo llenaran de pelos y la verdad es que fue super rápido y fácil, montarlo ya no tanto, si os digo la verdad, pero teniendo en cuenta que fue la primera vez tampoco me llevó más de 20 minutos teniendo que mirar las instrucciones a cada paso.

En cuanto al peso y al tamaño diré que no se me hace excesivamente pesado, es firme, pero no es el más pesado que he probado, ni tampoco el más ligero, en las especificaciones pone que pesa 4'9 kilos incluyendo ruedas y cesta, supongo que a eso habrá que añadirle el peso del capazo o de la silla, que por cierto, que no os lo he dicho, soporta hasta 17 kilos de peso, por lo que la vida útil de éste carrito es bastante amplia.
Respecto al tamaño he de comentar que se pliega con una sola mano completamente gracias al botón del que os hablaba antes situado en el manillar, el mismo botón que regula la altura si lo deslizamos completamente hacia abajo acciona a su vez otros dos botones que desbloquean los sistemas de seguridad del chasis y con una mano y la ayuda de un pie para sujetar la parte de abajo podemos plegar el carrito de manera que quede totalmente vertical y se sostenga de pie, cosa que es un puntazo en tema de espacio. Nosotros tenemos un coche familiar bastante amplio y ocupa, tumbado plano, medio maletero y de medio lado, un cuarto, por lo que no se nos hace excesivamente grande.

Y ya para terminar un detalle en el que no habíamos caído hasta que fuimos a encargarlo y nos explicaron con todo lujo de detalle cada una de sus características para que supiéramos que nos llevábamos a casa, y fue el bloqueo de dirección de las ruedas y la cuerdecita del manillar.
El bloqueo de dirección de las ruedas es un botoncito que podemos accionar cuando hay hielo, nieve o lluvia que lo que nos ayuda es a mejorar la estabilidad del carro evitando que las ruedas delanteras pivoten y se nos pueda resbalar.
La cuerdecita del manillar, que no sabíamos para qué estaba no es otra cosa que una medida extra de seguridad para que el carro no vuelque, nos enganchamos esa cuerdecita a la muñeca y si por algún motivo pillamos una piedra o un desnivel aunque lo soltemos, el carro va a seguir estando a nuestro lado de pie y firme, no va a haber peligro de que vuelque o de que se nos vaya solo.

A parte de todo eso tiene el típico freno para las ruedas traseras que podemos accionar con el pie, tiene uno para ambas ruedas y hay que decir que hemos probado en parqué y en la calle y con el freno echado por mucho que empujes el carrito no se mueve ni un ápice, cosa que hay que tener en cuenta, porque no se vosotras pero a mi siempre se me vienen a la mente esas escenas de las películas en las que la madre se despista un momento y el carrito sale disparado hacia una carretera.


Éstos han sido nuestros pasos a seguir a la hora de escoger el carrito, sólo falta esperar que a Etel le guste tanto como a nosotros :)

¿Vosotros que aspectos tuvisteis en cuenta a la hora de escoger vuestro carrito ideal?

viernes, 27 de mayo de 2016

Nuestros imprescindibles para el bebé.

Después de leer cientos y cientos de listas sobre las cosas que es imprescindible tener cuando llegue nuestro bebé a casa y debido a que por el tema de la mudanza y todo eso no queríamos gastar en cosas que realmente no sabíamos si íbamos a necesitar, paparockero y yo decidimos elaborar nuestra propia lista de básicos para el bichito.


Lo primero de esta lista es, sin duda el carrito, nosotros optamos por comprar el Cybex Priam 2 en 1 que viene con capazo, sillita y adaptador para la silla del coche del que os haré una review la semana que viene.
Dada nuestra situación en la que mis suegros nos traerán una cuna desde España necesitábamos un sitio donde dejar que el elefantito durmiera y optamos por dejarle dormir en el capazo así que buscamos uno que fuera cómodo, con un buen colchón y que pudiéramos manejar con facilidad para que nos hiciera de minicuna.

Lo segundo y aprovechando que estábamos en la tienda fue el Grupo 0, que en nuestro caso es un Grupo 0+. Y optamos por el Cloud Q, también de Cybex porque paparockero literalmente se enamoró de él. Cuando vio su sistema de protecciones ajustables para la cabecita del bebé no lo dudó ni un momento, ese era el que quería y la verdad es que las recomendaciones del vendedor tampoco ayudaron a que cambiara de opinión sino más bien todo lo contrario.

Ya entrando en el tema hogar hay un montón de opciones en las diferentes listas que podemos encontrar por internet. Todas pasan por un armario y una cómoda, eso está claro, es necesario para guardar todas las cositas del bebé, eso si es imprescindible. 
Pero por ejemplo, el tema de la bañera a mi se me hace un poco más secundario y algo engorroso. Nuestro baño no es ni mucho menos grande por lo que tendríamos que tenerla en otra habitación y el tema del llenado y el vaciado se complica y yo recuerdo a mi madre bañar a mi hermano en un valde o en el fregadero y no le ha creado ningún trauma, por lo que, en principio es algo de lo que decidimos prescindir.

El cambiador, otro invento para ocupar espacio, sobretodo si hablamos de esos que vienen con bañera, o que son un mueble en sí, nosotros hemos ido a lo práctico, poner un cambiador encima de la cómoda que ya tenemos y listo, el día de mañana el cambiador se quita y la cómoda sigue siendo utilizable sin que se note que originalmente tenía otro uso. Además, con la gran variedad de cambiadores portátiles que hay hoy en el mercado seguro que encontramos uno que nos convenza.

Más accesorios que decidimos no dar prioridad, al menos ahora son la manta de juegos o gimnasio, el balancín o el corralito o cuna de viaje. Por una sencilla razón, el primer mes de vida el bebé no va a tener la capacidad para usarlos, el segundo mes de vida le pasaremos en España para que la familia conozca al pequeño Etel y a partir del tercer mes valoraremos si para nosotros es algo práctico que comprar o si, por el contrario sería algo a lo que no le vayamos a dar excesivo uso.

Y por último el intercomunicador. He de decir que nosotros ahí aún tenemos nuestras dudas, creemos que puede ser una buena compra, pero a la vez no, nuestro piso no es precisamente una mansión por lo que creemos que podremos oír fácilmente al pequeño si llora, si bien es verdad que si lleva cámara podemos controlar su respiración y movimientos sin tener que ir constantemente a la habitación, y también es cierto que tanto en casa de mis padres como en la de mis suegros, cuando vayamos de visita nos puede ser muy útil porque hay más gente, más ruido, etcétera, así que probablemente tarde o temprano acabemos haciéndonos con uno, pero de momento lo estamos posponiendo un poco.

Bueno, estos son nuestros imprescindibles para el bebé, cuáles son los vuestros?


viernes, 13 de mayo de 2016

Semana 33.

Ayer cumplimos 33 semanas y hoy a primera hora hemos tenido revisión.

Llevo varios días con dolor en la ingle como si el elefantito me diera cabezazos o se estuviera encajando y la verdad es que es una sensación un tanto incómoda, a parte de la dichosa acidez que no hay manera de que se vaya, ni aún bebiéndome casi dos litros diarios de leche fría, y si a esto le sumamos que aquí en Berlín llevamos más de quince días que no bajamos de los 25 grados os podéis imaginar la hinchazón de mis pies...

Como de rigor nada más llegar toca el pertinente análisis de orina, la medición de la tensión y el pesaje, éste mes he engordado 400 gramos con respecto al mes anterior, cosa que la verdad me alegra, porque bastante pesada e incómoda me siento ya. 

Los monitores, como de costumbre, normales, sin rastro de contracciones. Pero lo interesante, como siempre llega a la hora de la consulta, en la ecografía.


Hoy hasta la doctora ha mostrado su sorpresa, en cambio, yo estoy empezando a tener miedo si pienso en la hora de la verdad. Etel mide 51 centímetros y ya pesa 2 kilos 650 gramos, que es lo que pesó paparockero (ochomesino) al nacer. Es un niño muy grande y pesado, la doctora calcula que si nace en la semana 40 rondará los 5 kilos de peso, yo la verdad espero que, o se equivoque en sus cuentas, o se adelante un poco. El diámetro de la cabeza ya es de 10 centímetros y la verdad pánico me da pensar en la hora del parto.

Llevo desde la semana 25, que fue cuando nos dijeron que era un niño grande, intentando autoconvencerme de que igual luego se estancaba y frenaba el ritmo de crecimiento, que el cuerpo humano es sabio y estamos preparados para el momento del parto. Ahora mismo la verdad es que prefiero no pensarlo. Cada vez que doy dos pasos me duele la zona de la ingle del propio peso, no puedo con mi alma, subir los cuatro pisos hasta casa me cuesta tanto como de normal subir 40 y encima mañana empezamos con la mudanza...

¿Alguna de vosotras ha tenido, o conoce a alguien que haya dado a luz a un niño de semejante tamaño? La verdad me gustaría oír experiencias, tanto buenas como malas, para saber que puedo esperar.

viernes, 6 de mayo de 2016

Una vista atrás.

Hace unos días estaba charlando con una amiga que vive en España que cumple dentro de nada 5 meses de embarazo y nos dimos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.

En navidad todas mis primas, que ya son madres me decían que disfrutara del embarazo que pasaba muy rápido. He de reconocer que no me lo tomé muy en serio, pensaba que no era posible que 9 meses pasaran rápido cuando un día de trabajo a veces se hacía taaan largo. 

Pero ayer empezamos la semana 32, y con ella nos ponemos en la mitad del octavo mes.
Ocho meses ya!, me puse a echar la mirada atrás y decidí escribir éste post resumiendo un poco lo que han sido estos meses para mi.



Fui muy afortunada al principio del embarazo porque no tuve síntomas notables más allá de las náuseas por un par de productos de limpieza para el baño o el olor del tabaco, que desaparecieron al acabar el primer trimestres. Y esa horrible reacción alérgica que me salió cuando empecé a usar Nivea para evitar las estrías, que por suerte desapareció al cambiar de crema. 

En el cuarto mes de embarazo noté por primera vez las famosas burbujitas, como ya os digo no tenía síntomas aparte de la congestión nasal que comenzó a la vez que el embarazo y aún hoy sigue conmigo, por lo cual sentir esas burbujitas era realmente gratificante porque significaba que mi pequeño bichito estaba bien, estaba ahí dentro y convertía el embarazo en algo más real, porque por esas mismas semanas ya empezaba a notarse la tripita que durante el quinto mes sólo haría que crecer y crecer cada día más y a vibrar cada vez que Etel pataleaba.

El sexto mes, en parte se acabó lo bueno. El elefantito decidió que boca abajo se vive muy bien y plantó su culo bajo mi costillar, con la consecuente presión y molestia que ésto ocasiona. También fue un mes notablemente malo con respecto a la acidez, empezó a darme super fuerte de tal manera que conseguía despertarme por las noches y ya no había manera de volver a dormir.

El séptimo mes conseguí controlar la acidez, a costa de que paparockero esté harto de subir leche a casa porque puedo beberme dos litros díarios, pero oye, la mantengo a raya. :D
Se empieza a hacer muy notable ya el crecimiento de la barriga y los consiguientes sofocos al subir escaleras o incluso andar un poco rápido. El dolor lumbar ya es nuestro pan de cada día, aunque eso no sólo es culpa del embarazo, sino que como ya sabéis llevamos un año durmiendo con un colchón en el suelo y todo afecta.

En éste octavo mes la verdad es que estoy echa una piltrafa, el cansancio acumulado se va haciendo notar, la tripa ya es muy grande y cuesta encontrar una postura, ya sea sentada o tumbada, en la que no duela nada. Etel está empezando a encajarse y las molestias en la ingle se hacen notar de vez en cuando y sigue con el culo bajo las costillas por lo que andar y hablar a la vez se va complicando. He notado también durante éstas últimas semanas que después de un largo paseo se me hinchan las piernas y los pies bastante, pero nada que unas duchas de agua fría no solucionen.

Viendo lo que muchas de vosotras contáis creo que, aunque haya días que lo único que deseo es que acabe ya y pueda recuperar mi cuerpo, mis posturas para dormir y subir dos escalones sin ahogarme, realmente no puedo quejarme.

¿Vosotras como estáis llevando el embarazo?, ¿estáis tenido mucho malestar?

martes, 12 de abril de 2016

Preparación al parto I.

Como ya sabéis no tengo matrona, así que cuando me enteré que iban a hacer un curso de preparación al parto en Español no me lo pensé y me apunté en el momento.

Ayer tuvimos nuestra primera clase, en principio van a ser dos, la de ayer y otra el próximo lunes. Estuvimos reunidos con la matrona poco menos de cuatro horas en las que hablamos de todo lo relacionado con el parto, la semana que viene se enfocará más en la práctica, pero como todo para correr primero hay que aprender a andar, así que empezó explicándonos las cosas básicas, cosas que a veces no damos importancia o que simplemente ignoramos y que son importantes.

Empezamos la clase viendo cómo está el bebé colocado en el interior del útero y aprendiendo a diferenciar y a posicionar tanto el útero, como la placentra y la bolsa amniótica. Después pasó a explicarnos la importancia del tapón mucoso y a identificarlo si es que nos damos cuenta de cuando se desprende, que es normal que venga acompañado de un poco de sangre, que en ocasiones le confundimos con orina o flujo y que es una señal de que el parto se acerca.

Al igual que la pérdida del tapón mucoso es un indicador de que llega el momento nos explicó que antes de que comience el trabajo de parto se pueden producir los conocidos pódromos que no son más que contracciones que preparan al cuerpo para el momento definitivo y ayudan al niño a colocarse y encajarse algo mejor.

Una vez hemos identificado las contracciones de parto y ya son regulares a un ritmo de 5 minutos de descanso entre contracciones de al menos 1 minuto, es cuando debemos ir a la clínica, allí nos monitorizarán para saber cómo está nuestro pequeño y nos harán una ecografía para ver su posición dentro del útero y pasaremos a una sala de dilatación en la que estaremos periódicamente controlados hasta el momento del expulsivo.

He de hacer aquí un inciso en el hilo para especificar el otro posible comienzo de parto que es la rotura de aguas. Hizo especial incapié en que si somos conscientes de que hemos roto aguas, (a veces se puede confundir con ganas de ir al baño) puesto que es común que ésto pase por la noche cuando el cuerpo está relajado, nos fijemos en el líquido, si es claro, incluso con manchas blancas de la vernix y sin olor, o sin embargo es marrón o verdoso, tiene pus y desprende un olor desagradable. En ambos casos hay que ir al hospital sin prisa pero sin pausa, es decir, podemos ducharnos y arreglarnos tranquilamente, pero no podemos ponernos a limpiar la casa antes. Una vez en el hospital ya no vas a salir sin tu bebé (al menos en lo referente al protocolo alemán, aquí desconozco el español).

Tras la rotura de aguas pueden pasar incluso dos días hasta que comienzen las contracciones, la ventaja de Alemania es que el hospital os proporciona una habitación a ti y a tu acompañante con una cama de matrimonio, una zona con salita, un baño, etcétera, para que esos momentos que tienes que pasar allí para evitar cualquier complicación, pero en los que realmente no tienes molestias, les pases de la forma más amena posible.

Una vez las contracciones son regulares y hemos empezado el proceso de dilatación llega una de las cosas que más me gustan de mi decisión de dar a luz aquí en vez de en España como sugerían tanto mi madre como mi suegra. Los métodos de calmar el dolor. En España todos conocemos la epidural, en Alemania se abre todo un mundo de posibilidades, tenemos una extensa carta de variedad que es posible pedir desde el primer momento.

Empezando desde la homeopatía o la acupuntura, obviamente no en todos los hospitales, pero si la mayoría tiene alguna matrona que está cualificada para llevarlas a cabo, en uno de los hospitales que hemos visitado te dan también la opción de la aromaterapia. Tienes también a tu disposición una bañera para que te sumerjas cuando quieras si el agua caliente te proporciona alivio.
Ésta sería la opción más suave de analgesia sin medicación, con medicación tendríamos la alternativa del paracetamol o algún tipo de sucedáneo, como la buscapina, en vía oral.

El siguiente nivel ya entramos en los medicamentos intravenosos, empezando por una solución de paracetamol llamado Perfalgán, que es algo más fuerte que el típico comprimido pero sigue estando en la parte de la analgesia suave. Si bien nos advirtió que tras su administración es mejor quedarse sentadita pues su efecto es similar a fumarse un porro, y que es muy importante que vaya con un gotero para que no nos produzca tal malestar que nos incite a vomitar.

Dentro de lo que serían los métodos analgésicos, digamos de término medio, nos habló también de un gas que se inhalaba mediante una mascarilla en el momento justo de la contracción y provocaba lo que describió como, beberse una cerveza después de mucho sin beber alcohol, y que prácticamente eliminaba el dolor de la contracción, pero que al momento de retirar la mascarilla pasaba completamente el efecto, por lo cual sólo es necesario inhalar en el momento de la contracción.

Después ya pasaríamos a la famosa epidural, pero aquí tienen dos variantes de la epidural, una que te duerme desde más o menos debajo del pecho, la comúnmente utilizada en España y la segunda variante que sólo duerme la zona de la ingle permitiendo la movilidad de las piernas así como ser conscientes de los pujos durante el expulsivo.

Hablamos también de las posibles posturas para el parto que van desde el parto en el agua, de pie, sentados, a cuatro patas, o tumbados, siendo ésta última la más desaconsejada porque dificulta el movimiento de expansión de la pelvis y porque no permitimos que la gravedad ayude al bebé a salir.

Después de toda ésta información la verdad es que, tanto paparockero como yo salimos muy aturullados, pero tranquilos, ahora conocíamos palabras técnicas en alemán que nos faltaban para el momento de la llegada a la clínica y éramos conscientes de la numerosa cantidad de posibilidades que teníamos para que, a la hora de la verdad todo surja la más fácilmente posible. 

El lunes que viene publicaré lo que aprendamos en la segunda clase. Os espero

martes, 5 de abril de 2016

La verdad sobre la toxoplasmosis.

Cuando me quedé embarazada, con todos los miedos que ya os conté el otro día, empecé a buscar información sobre todo, en especial sobre una palabra que veía en todos los blog y en todos los videos nombran. La toxoplasmosis. Todo el mundo habla de ella como con miedo pero yo no sabía muy bien qué era.

La definición, según wikipedia es "es una enfermedad infecciosa ocasionada por el protozoo Toxoplastma gondii, un parásito intracelular obligado. La toxoplasmosis puede causar infecciones leves y asintomáticas, así com infecciones mortales que afectan mayormente al feto, ocasionando la llamada toxoplasmosis congénita. También puede revestir gravedad cuando afecta a inmunodeprimidos por el VIH sin tratamiento antiretroviral efectivo".




Vamos, que no me enteré de nada. Seguí indagando y la verdad es que me encontré burradas tales como que los animales, y especialmente los gatos eran un peligro para la salud del futuro bebé, en algunos lugares instaban a alejarse o incluso deshacerse de ellos, pero yo no estaba dispuesta a eso. No podía, y no quería obligarlas a dejar de dormir conmigo, a subirse encima de mi para que las acaricie, de jugar con ellas y achucharlas a todas horas.

Esas no podían ser todas las opciones que había, así que cambié de tercio, dejé de buscar en foros médicos y empecé a buscar en páginas veterinarias. En ese momento es cuando descubrí Terapia Felina y su maravilloso artículo Embarazo, Toxoplasmosis, bebés y gatos para mi supuso la salvación, ya me veía dejando a mis pobres gatunas encerradas en una habitación durante 9 meses. Gracias a Laura entendí claramente que era la toxoplasmosis, que no había ningún peligro porque mis gatunas hacía ya algo más de un año que no salían a la calle porque vivíamos en un piso y no en un bajo como anteriormente, por si acaso de la limpieza del arenero se encargaría paparockero, pero podríamos seguir haciendo vida normal.


Adoptar a las gatunas fue una decisión muy importante para nosotros, nos recorrimos dos mil kilómetros parando cada hora y media/dos horas para que pudieran estirar las patas porque sólo tenían un mesecito cuando nos vinimos para Alemania, cada vez que vamos a España de vacaciones nos encargamos de que alguien se asegure de que nos les falte de nada y nuestra mayor preocupación es si estarán bien ellas solitas en casa, por suerte al ser dos, si que notan nuestra ausencia, está claro, pero están más entretenidas y nunca están solas. Tanto paparockero como yo teníamos claro que haríamos lo que fuera necesario, porque ellas eran, son y van a seguir siendo parte de la familia por muchos años.


Os invito a que os paséis por Terapia Felina tanto si tenéis un pequeño gatuno, como si no. Para mi se ha convertido en una página de referencia cada vez que mis pequeñas se vuelven locas por algo o cuando me apetece aprender algo nuevo para hacer mejor nuestra convivencia. 

jueves, 31 de marzo de 2016

Miedos.

Todos estamos de acuerdo en que el embarazo es una época preciosa, venga de la forma que venga o como venga, da igual si ha costado conseguirlo, si ha venido sin planear, si es un embarazo idílico de éstos que puedes llevar unos taconazos de 15 centímetros todo el día sin inmutarte, o si apenas te puedes mover del baño por los vómitos... Pero nadie nos cuenta una de las partes fundamentales del embarazo, los miedos.

Por experiencias cercanas he visto que no soy la única a la que afectan, y que da igual si eres primeriza o si es tu quinto hijo, que vas a pasarte medio embarazo asustada y el otro medio preocupada.

Hoy, el elefantito y yo cumplimos 27 semanas y anoche no pude pegar ojo precisamente por eso. He de reconocer que tengo miedo, que llevo teniendo miedo desde que me dio esa arcada en el coche y que es probable que ese miedo me acompañe por el resto de mi vida.

Paparockero y yo llevábamos un año intentando quedarnos embarazados sin éxito, luego llegó la mudanza de Nürnberg a Berlín y esos 4 meses siguientes viéndonos sólo los fines de semana, en los que obviamente no estábamos pensando en el embarazo, si no más bien en cómo llegar a fin de mes teniendo que pagar dos alquileres.

Al finalizar mi primer mes ya instalada en Berlín empezábamos a respirar, la economía familiar volvía a estabilizarse, ya no había dos alquileres, con todo lo que eso conlleva, y volvíamos a poder ir a comprar sin hacer malabares para comer todo el mes. Aún no lo sabíamos pero ya éramos tres.

A finales de octubre supimos que nuestro sueño se había echo realidad. Y ahí empezaron mis miedos. Es el momento ideal? paparockero cumple 29 el mes que viene y yo dentro de tres los 24, no será demasiado pronto? nos habremos precipitado? lo habremos pensado bien? no siento nada, irá todo como tiene que ir? estará sano? superaré el primer trimestre? cómo será el embarazo? será tan horrible como dicen? estaré todo el día martirizada por las náuseas?

Sólo habían pasado horas desde que me había echo el segundo test que dio positivo y ya me estaba entrando el agobio.

A la semana vimos ese pequeño huevito, esa confirmación de que todo era real, que no había equivocaciones, que nuestro bebé estaba ahí dentro esperándonos, llenándonos de amor e ilusión, decidimos no contar nada a nadie por la distancia, por si algo salía mal no ir regalando disgustos a la familia, que, al estar tan lejos tampoco podían hacer nada.

Siguieron los miedos según pasaban las semanas, la noche antes de una nueva revisión dormir era misión imposible. Estará bien?, estará creciendo?, mis niveles de hormonas, vitaminas, anticuerpos, etcétera, serán los idóneos?, el tiempo que no he sabido que estaba conmigo le habrán afectado las copas y el tabaco?, superaré el primer trimestre?, cómo se lo tomarán mis padres? y mis suegros?

Superamos el primer trimestre, contamos la noticia y todos la acogieron con alegría y mucho, mucho cariño, al poco empezó a notarse que nuestro bichito se hacía grande, ya podía dar pataditas que a mamá la hacían inmensamente feliz, esas pequeños movimientos calmaron mucho las angustias de mi corazón, sabía que si se movía al menos estaba bien, seguía vivo aunque aún fuera imperceptible para el mundo.

Aparecieron miedos nuevos. Cuánto tarda en llegar el carrito?, cuál queremos? y la sillita del coche?, tenemos que mirar cunas?, en éste piso no cabemos, y es un cuarto sin ascensor!, hay que buscar piso pero ya. Tengo que hacer una lista con todo lo que necesito (soy la loca de las listas)...

Paparockero me acompañaba de tienda en tienda mirando cosas, comprando precios, dando vueltas y volviéndolo loco. Sé que lo hacía, y lo hace para mantenerme algo más tranquila y que deje de ponerle la cabeza como un bombo, pero el pobre ni con ésas se libra.

Encontramos piso, encargamos el carro, un familiar nos iba a dejar la cuna y nos la traerían mis suegros que vendrán poco antes de la fecha prevista de parto, los números salían, la única pega era que el piso le tendremos que amueblar por partes y a meses, pero no nos importaba, cocina teníamos y después iríamos a por la lavadora, aquí hay lavanderías en cada esquina así que podemos sobrevivir un poco más sin ella.

En la semana 25 nos dijeron que el niño estaba muy grande, ayer subí el post en el que os lo contaba, la doctora nos lo dio, a entender, nosotros lo supusimos, la familia "nos lo corroboró", Etel se va a adelantar, igual no tanto como para ser prematuro, pero si es posible que no llegue a la semana 40, vosotros me habéis comentado lo mismo y yo me vuelvo a agobiar, tengo una caja de ropa a la que quitar etiquetas, que lavar, tender y planchar, biberones y chupetes por esterilizar, es pronto para preparar las bolsas para el hospital? hoy empezamos el séptimo mes, paparockero nació al octavo, debo dejarlo ya todo preparado?, aún no he elegido hospital, y hasta la semana 30 no puedo tramitar la admisión, y si escojo un hospital cerca de la casa nueva y me pongo de parto antes de mudarnos? tendré un parto de los de visto y no visto o podré recorrer tranquilamente los 20 kilómetros hasta el hospital?, si el niño nace muy grande será un parto difícil?, tendrán que hacerme una episiotomía?, me desgarraré? o tendrán que sacármelo por cesárea? me da pánico la episiotomía, prefiero mil veces antes una cesárea. Pero ahora que recuerdo, a mi prima la pusieron una carretera de grapas y me da grima sólo recordarlo...

Cada día se apaciguan dos miedos y mi cabeza inventa otros tres, y eso que no me ha dado por pensar en una vez que el niño ya esté aquí, si sabré cuidarlo, si seré una buena madre, si lo oiré por la noche cuando llora...

Por favor hacedme saber que no estoy loca y contadme vuestros miedos e inquietudes.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Prueba del azúcar y primeros monitores.

En la semana 25 tenemos la famosa prueba del azúcar o test de O'Sullivan. Yo no os voy a contar en qué es lo que mide, como se trata si ha dado positiva o todo eso, porque no soy una experta y en éste blog hablo de mi experiencia personal, no copio y pego de wikipedia para cubrir las lagunas de mi conocimiento, porque respecto a esta prueba sé lo que todas, mide el azúcar para ver si hay o no diabetes gestacional y depende los resultados te ponen una dieta específica, insulina o lo que corresponda, pero no puedo decir más porque desconozco las variables de los resultados y como ya he dicho no soy una experta.

En mi experiencia puedo decir que paparockero pidió el día en el trabajo para venir conmigo porque no se quiere, ni se ha perdido una consulta, fuimos a primerísima hora, con un hambre de mil demonios y ya concienciados de que es una prueba horrible, de que el líquido sabe fatal y que todo el mundo reza para que salga bien y no tengan que repetirla. 


Después del análisis de orina, me pesaran y me tomaran la tensión la enfermera vino a la salita donde estaba con un vaso de agua lleno de azúcar y un botecito con limón exprimido por si me quería echar un poco. La verdad me extrañó, pero como ya todos sabemos "Alemania is diferent", me tomé el mejunje, la verdad no fue para tanto, también repito, sólo era agua con azúcar y unas gotas de limón, y me pasaron a otra sala, me iban a hacer mis primeros monitores. Iba a ser la primera vez que escuchara a mi bebé, estaba super emocionada.

La verdad costó un montón encontrar el corazón del bichito, pero finalmente ahí estaba, casi se me escapa una lagrimita, fue un momento precioso la verdad, casi equiparable a la primera ecografía.




En consulta nos dijeron que los monitores salían bien, que no reflejaban contracciones, pasamos al ecógrafo y ahí es cuándo vino la sorpresa.

Para variar seguimos sin verle la cara, no hay manera, no se deja, sobre la semana 20 se intuyó un poco la naricilla desde arriba, pero es el único rasgo que hemos podido ver. Va dos semanas de desarrollo por delante de mis semanas de embarazo, mide 33 centímetros y pesa 1 kilo 250 gramos !!!

La doctora dijo que parecía un pequeño elefantito, y de ahí ya se le quedó el mote. Madre mía, según la página bebesymas.com semana 25  a éstas alturas del embarazo el bebé debería pesar entre 700 y 800 gramos. Esa diferencia de peso, sumado al avanzado desarrollo que lleva hizo que volvieran a mi los miedos y las prisas, pero eso da para otro post, así que os lo cuento más adelante...

jueves, 24 de marzo de 2016

Clases de madre?

Llegamos a la semana 22, ya empezamos nuestro recorrido por el sexto mes. Parece que fue ayer cuando vimos a nuestro bichito por primera vez y ya es todo un hombrecito que nos patea la vejiga nos divierte cuando le da hipo y toda la barriguita tiemba.

Personalmente yo llegué a la semana 22 con los agobios de la semana pasada, el tiempo se nos echaba encima y seguíamos sin encontrar un piso que se adaptara a las necesidades de ésta familia de 5, pero también me dio por pensar en la clase de madre que iba a ser. No sé por qué me dio por ahí, pero me empecé a sentir un poco insegura.

Habíamos hablado del tema y preferíamos no llevar al bichito a la guardería si no era indispensable, en casa el que cocina es paparockero, porque aparte de que le encanta, se le da de maravilla y yo me veía como la típica madre de telenovela que sólo tiene que estar pendiente de su hijo y no hace nada más que observarle todo el día, llevarle y traerle al parque y no separarse de él ni un segundo. Que no me parece mal, pero no me veo, yo siempre he sido muy activa, me gusta el deporte, la repostería, hacer la casa, estar entretenida en general, los días que tengo que estarme todo el tiempo sentada en una silla delante del ordenador me vuelven loca, siento que, aunque haya echo un millón de cosas, no he aprovechado el día.

Ahí se encendió una bombilla en mi cabeza, la repostería. Siempre me ha gustado hacer tartas y todo lo que sea dulce, todo empezó porque paparockero no tiene mano y si no era para hacer algún postre no me dejaba entrar a la cocina, y la verdad es que con la excusa había acumulado en unos años cientos de recetas. 



En ese momento se me apareció la imagen de la madre americana que se levanta dos horas antes que el resto de la casa para preparar el desayuno y estar estupenda para cuando la casa se pusiera en marcha y que a la hora de la merienda había preparado algo delicioso y seguía estupenda, y lo más importante, no parecía que hubiera pasado un huracán por la cocina. Ese tipo de madre me gustaba más, y sabía que a paparockero le gustaría aún más, así que desempolvé el viejo libro de recetas que me regaló paparockero hacía unos años, que no era más que un libro en blanco en el que yo iba apuntando mis recetas favoritas, aunque he de reconocer, que al final acabo apuntándolas siempre en folios sueltos.

Ese fin de semana no podía dormir así que me levanté y preparé unas deliciosas tortitas para desayunar, paparockero nada más despertarse y oler ya se levantó con una sonrisa. Definitivamente ésa es la clase de madre que quiero ser, la que consigue que su familia se despierte cada día con una sonrisa.

Semana 21 y yo sin matrona.

Al empezar la semana 21 empecé a obsesionarme con el tiempo. Me entraron las prisas, tenía que comprar el carro, la sillita del coche, la ropa, la cuna... y si a todo eso le añadíamos que estábamos inmersos en la búsqueda de piso era un estrés continuo pensando en que se me iba a acabar el tiempo y que no tenía nada organizado.

No sé como paparockero me aguantaba, había veces que no me aguantaba ni yo, pero día si, día también me le llevaba a ver cosas de niño, de tienda en tienda comprando precios y calidades, haciendo números a todas horas...

Cuando vivíamos en Nürnberg todo este estrés se había solucionado yendo a tomar un café con la tiaenfermera, así que respiré bien hondo, cogí el teléfono y rezando para que la pillara en un huequito libre de su ajetreada vida enfermeril la expuse mi mayor preocupación. NO TENGO MATRONA!! y es que como ya os he dicho en anteriores ocasiones, aquí, en Alemania, tú te buscas tu equipo médico, a veces es un punto a favor, a veces es una soberana puñeta, y más siendo primeriza y no sabiendo exactamente cuál es su labor.



Menos mal que la tiaenfermera me conoce y me tiene tanta paciencia o más que paparockero, vaya dos soles. Me explicó que la matrona me haría un control del embarazo, me resolvería las dudas, me ayudaría a mejorar hábitos..., vamos, lo que estaba haciendo mi ginecóloga. Y que después del parto me ayudaría con los cuidados del niño hasta que tuviera un mes que ya le atendería el pediatra, que me ayudaría con la lactancia, con los cuidados en general.

La charla me vino muy bien, pero yo seguía preocupada, si no tenía matrona, quién me iba a ayudar a la hora del parto? Tiaenfermera se reía y me dijo que cada hospital tiene sus matronas, que no me preocupara por eso que el no tener una matrona de apoyo en casa no suponía que me iba a ver yo sola en el paritorio.

Después de hablarlo todo la verdad es que me sentí un poco idiota, pero como las diferencias entre la sanidad aquí y la sanidad en España son tantas hay veces que no sé muy bien por dónde me da el aire.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Viaje en la semana 20.

Las navidades coinciden con mi cumpleaños, y el de paparockero había sido un par de meses antes así que, aprovechando las ocasión, mis suegros nos regalaron un fin de semana en Praga, el fin de semana de San Valentín más concretamente, así que hicimos la maleta y con mi barriguita de 20 semanas allá que nos fuimos.





Como íbamos en coche, de camino paramos en Dresde a ver un poco la zona del centro, dar un paseo por los alrededores del teatro, el castillo y la catedral, tomar un café, y lo que más nos importa a las embarazadas, hacer pis.
Que lata de vejiga, por favor.


La verdad es que lo único que puedo decir de Praga es que es una ciudad maravillosa para ver, puedes hacer un montón de cosas y perderte por sus calles paseando, hay que destacar el famosísimo rejo astronómico, que es visita obligada y a ser posible en el momento de dar las horas porque es todo un espectáculo y se llena de gente.




He de decir que nos queda pendiente volver alguna vez, porque mi estado no me permitió disfrutar de su gastronomía al 100%. El viernes según llegamos fuimos a comer y me pedí una especialidad checa deliciosa, que, por cortesía de mi querido bichito, me estuvo repitiendo todo el día y parte de la noche, así que opté por no arriesgarme demasiado con las comidas y no experimentar mucho que ya sabemos todos que el reflujo y la acidez, sobretodo por la noche, puede ser un tema un rato incómodo.

Hay que ver lo que cambian los viajes sólo por ese pequeñito que llevamos dentro, y las ganas que tenemos de que sea un poco grande para empezar a llevarle a conocer mundo con nosotros.

Burbujitas?

Llegamos a la semana 18 y ya se empieza a hacer presente esa pequeña barriguita, esa que no dejaremos de mirar en los meses posteriores, aunque la verdad es que a mi me parecía que estaba hinchada más que embarazada, pero a paparockero le hacía mucha ilusión que se empezara a notar y no paró hasta que consiguió hacerme una foto.



Lo más memorable en ésta semana fueron las famosas burbujitas. Qué sensación más fantástica y más rara a la vez, la primera realmente me sorprendió, estaba sentada en el ordenador y note un "blup" en mi vientre que me paralizó por completo durante un par de minutos.

Pasaron un par de días y como no había vuelto a sentir nada empecé a pensar que me lo había imaginado, que tanto leer e investigar sobre el embarazo ya me provocaban paranoias pero esa misma noche "blup" otra vez, y de tal ataque de risa que me dio desperté a paparockero.

A partir de ahí empecé a obsesionarme, ya no eran burbujitas, en una semana empezaron a ser claros movimientos y cada vez que notaba algo le ponía la mano a paparockero, que ya estaba harto de decirme que no notaba nada.

El par de semanas siguiente las patadas empezaron a hacerse más y más fuertes y aunque paparockero seguía sin sentir nada todas las noches cuando nos metíamos a la cama apoyaba la cabeza en la barriguita y le hablaba, le contaba lo que había echo, que le habíamos comprado, hasta que un día el pequeño Etel pegó tal patadón que la cabeza de paprockero se elevó, no se me olvidará jamás esa cara de sorpresa y satisfacción porque por primera vez había notado a su niño moverse.

En esa época empecé a poner más música en casa, madre mía, el bicho va a salir como sus papás, las listas de pop-rock español de los 80 de spotify le vuelven loco, aunque tenemos nuestras dudas de si es por la música o porque me paso el día cantando. 

Niño o niña?

A la vuelta de las vacaciones también tocó volver a la consulta.

Después de contar la noticia en casa todo parecía mas real, al menos, yo hasta ese momento no empecé a creerme que era verdad, que íbamos a ser papás y que teníamos que hacer cosas al respecto.



Pero de momento la mayor preocupación que teníamos paparockero y yo era picarnos el uno al otro por si sería niño o niña. A ambos nos daba igual el sexo de nuestro bichito y hacía años que teníamos los nombres elegidos así que ese no era tampoco problema, pero nos gustaba especular, paparockero prefería un niño, y yo por llevar la contraria, una niña.



No sabíamos si se iba a poder ver tan pronto, ni si se dejaría ver, así que tampoco estábamos muy nerviosos, después de las preguntas de rutina pasamos al ecógrafo con tal suerte que la primera imagen que salió nos desvelaba el sexo de manera clara, así que estamos orgullosos de decir que vamos a ser los padres de un pequeño bichito que se llamará Etel.



Etel, y os preguntaréis de dónde hemos sacado el nombrecito, pues bien, paparockero y yo teníamos claro que no queríamos poner a nuestros hijos nombres comunes, porque ambos dos tenemos nombres de esos que suenan por la calle y se giran cinco, así que nos pusimos a buscar.

Por separado, cada uno elaboró dos listas, una con nombres para niño y otro con nombres para niña y cuando hubimos acabado las pusimos en común. El nombre de niña  le escogimos relativamente rápido, pero el de niño, uy madre, a paparockero no le gustaban los nombres de mi lista, y a mi los de la suya me parecían demasiado raros.

Al final acabé eligiendo el nombre que menos mal me sonaba. Si, tal cual, porque paparockero en su afán de ser original escogió nombres de dioses nórdicos, de origen finlandés, etcétera (vamos, que había alguno que tenía más consonantes que un estornudo).

Pero para ser sinceros he de decir, que no se si a fuerza de escucharlo, o porque he tenido años para hacerme a la idea, he de reconocer que ahora mismo no me imagino llamar a mi bichito de otra forma.

Cuidado antiestrías.

Aprovechando que estábamos en España y que no había ninguna clase de impedimento, ni limitaciones con el idioma decidí ir a asesorarme sobre cremas, lo más naturales posibles, para evitar la aparición de las temibles estrías.

Y es que todo el mundo habla maravillas de la lata de Nivea, la azul, la de toda la vida, y yo pensando que si a todas las iba bien por qué a mi no tendría que funcionarme, así que me planté en el super y compré el tarro más grande que encontré. Nunca he sido muy constante con las cremas, pero ésta era la ocasión ideal para crear unos hábitos de cuidado de la piel.

Cuál fue mi decepción al descubrir que a los dos o tres días de estar usando la maravillosa y conocidísima Nivea me salía un horrible salpullido. Fracaso absoluto, aunque la había utilizado toda la vida de manera esporádica se ve que la revolución hormonal no casó muy bien con mi adorada crema.

Me puse a buscar alternativas y me compré dos productos de The body shop, una manteca de Karité y una loción corporal de aceite de argán para complementar la manteca, fracaso absoluto también, ésta vez no fue alergia, ni que la fórmula no funcionara, que no me hidratara lo suficiente o algo por el estilo, fue el olor, no podía soportar el olor, era extremadamente fuerte y se quedaba impregnado en la ropa aunque hubieras dejado suficiente tiempo para que se absorbiera, para mi era horroroso, no podía soportarlo.

Así que allí estaba yo, plantada en la sección de cremas del Yves Rocher olisqueándolas todas, leyendo la formulación, todo, hasta que una dependienta me ayudó a escoger una. Me dijo que en sus embarazos ella era la que usaba y su olor no era ni fuerte ni desagradable así que esa me llevé.




Es la Leche corporal ultra nutritiva de Omega 3 6 9 de Riche Crème, éste ya es mi segundo bote y, aunque me han recomendado otras, lo volveré a comprar para tenerlo en caso de emergencia o de que volviera el salpullido. Si bien es verdad que hidrata a mi me gusta combinarla con un aceite corporal de argán. Me aplico el aceite cuando salgo de la ducha y por la noche la crema haciendo especial hincapié en los muslos, el pecho, la cadera y la barriga.

En la adolescencia me salieron muchísimas estrías tanto en el pecho como en la cadera y en el embarazo, de momento, sólo tengo una, así que el balance es positivo.



Se lo contamos a la familia.

Tras varias horas entre vuelo y coche por fin llegamos a casa de mis suegros y no pudimos esperar para darles los regalitos que habíamos preparado para dar la noticia. Después de abrazos, besos, sonrisa y algún amago de lagrimilla fuimos a casa de mis padres a hacer lo propio.

Hay que reconocer que paparockero mantuvo el tipo todo el rato, en cambio, yo tenía la barriga que parecía una centrifugaroa, me temblaban las rodillas, no me salía la voz y no era capaz de decir dos palabras entendibles seguidas de lo seca que tenía la boca, pero tanto a los futuros abuelos, como a los futuros tíos recibieron la noticia con mucha alegría e ilusión, así que yo pasé tantos nervios para nada.

Las semanitas que pasamos en casa toda la familia se volcó para ponerse al día del cómo habían sido estos meses y preguntando pues lo típico que todos preguntamos a una embaraza, si ya se sabe el sexo y si se tienen pensados los nombres

Durante las cenas de navidad mientras paparockero charlaba con unos a mi las mujeres me iban contando anécdotas sobre sus embarazos, que si una le cambiaba la colonia al marido cada semana porque le daba ascos, que si la otra no podía salir del baño porque estaba vomitando todo el rato, que si el niño nació más grande que la madre... la verdad es que fueron conversaciones muy divertidas y amenas.





Y llegaron los reyes, y con ellos los primeros regalos para el bichito, mi prima y ambas abuelas le regalaron unos pijamitas adorables. El de mi prima tiene dibujado un patito que se me hace la mar de tierno y viene con un gorrito precioso, el de mi madre es un sencillo estampado de estrellitas que escogió paparockero, precisamente por eso, por su sencillez, y el de mi suegra es un pijama de dos piezas que se me antoja adorable con un ratoncito, y el detalle de las estrellitas en la planta del pie.

Sin duda, y aunque nos volvimos con la maleta llena de ropa que habían desempolvado de cuando nosotros éramos bebés éstas serán las primeras puestas del pequeño bichito. Me da mucha ternura tanto los dibujos, como el tejido, tan suavecito, tan de bebé!

Y es que yo, al contrario que paparockero que o no le surgía, o lo disimulaba muy bien (yo creo que más lo segundo, porque siempre decía que quería hijos, por lo menos tres, y estuvo más de un año dando la lata hasta que lo consiguió) cada vez que paso al lado de un bebote, o tan sólo por la sección de ropa infantil es que se me cae la baba, los patuquitos, lo bodys, los gorritos, los conjuntitos, todo tan pequeño, tan bonito, tan adorable... ains...