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miércoles, 4 de enero de 2017

Cojín de lactancia.

Todos hemos oído hablar sobre los cojines de lactancia, todos sabemos lo que son, pero nadie sabemos realmente la falta que nos hacen hasta que probamos uno.

En ese mismo instante ya no puedes vivir sin el, se convierte en una prolongación más de tu cuerpo, de tu barriga. Un complemento indispensable durante todo tu embarazo.

Para las rara avis que aún no sepan lo que es un cojín de lactancia es un accesoria de diferentes formas y longitudes, con rellenos más o menos rígidos diseñados para soportar al bebé y colocarlo en la postura correcta a la hora de comer.
En la postura normal nos deja descansar los brazos y no tener que estar sujetandolo durante las largas tomas y poder descansar tanto lumbares como cervicales.

Usualmente hay dos tipos diferentes, los pequeños, en forma de U, que son como las almohadas de viaje para el cuello, pues ese estilo. Yi los grandes, en forma de churro o de serpiente que, éstos últimos, en algunos lugares se llaman también cojines de embarazo. Generalmente vienen con fundas lavables así que no hay problemas de higiene

Yo era un poco excéptica, ya sabéis que yo estuve en modo hiper ahorro durante todo el embarazo y me resistía a comprarlo porque pensaba que no iba a ser tan imprescindible como la gente y la matrona decían.

Madre mía, cuando la barriga empezaba a hacerse notable, a pesar y a molestar a la hora de dormir me dí por vencida, encontré uno por 20€ y no me dolió tanto, pero por Dios, si pudiera volver al pasado me la compraría desde el primer momento, que gustazo.

No sabéis hasta que no lo probáis lo que es la comodidad.

Yo compré el grande, el de metro cincuenta. Yo me metía en la cama, me ponía de lado, y el cojín iba desde mi entrepecho, debajo la barriga, entre las piernas hasta las rodillas.

Oh, maravilla, maravillosa, yo la única manera que tenía de dormir era de lado, pero apoyando la barriga en el colchón porque si no me pesaba demasiado y tiraba de la zona de las costillas, así que acababa con un retorcimiento en la zona lumbar que no era humanamente soportable, así que por favor, no sufráis a lo tonto, haceros con uno. Después lo podéis usar como chichonera, como propio cojín de lactancia y para todo lo que se os ocurra.

Vosotras tenéis uno?, cómo os ha ido con él?

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Alcohol y lactancia.

Ahora que se acercan las fiestas quería hablaros sobre un tema que a mi me dio varios quebraderos de cabeza.

No os ha pasado alguna vez que habéis pedido una cerveza "sin" en un bar y cuando os la han servido pone que lleva menos de un 0'5% de alcohol, las dos primeras veces que me pasó me dio una rabia tremenda, la primera vez fue estando embarazada y dicha cerveza se la acabó bebiendo paparockero casi íntegra, un par de traguitos le pegué yo. La segunda vez me pasó con el niño de peque y tuvimos que pedir que nos la cambiaran.

Aquí en Alemania es relativamente fácil encontrar cervezas que no tengas absolutamente nada de alcohol, de echo aquí se consideran bebida isotónica, pero también hay una gran mayoría de cerveza considerada "sin" que tiene en la etiqueta el >0'5% así que en mi afán conocedor me puse a investigar.

Tras mucho leer y buscar descubrí que las mamás lactantes podemos pegarnos un caprichito de vez en cuando, OJO las lactantes, las embarazadas no.

El cuerpo humano metaboliza el alcohol y éste pasa al torrente sanguíneo, por lo que durante el embarazo esa cantidad de alcohol, aunque fuera mínima le llegaría al pequeño, cosa que no queremos, porque como por todos es sabido puede producir problemas en la gestación y un desarrollo anormal del feto, así como una disminución del tono muscular, una mala coordinación, el retraso del desarrollo en el pensamiento, el lenguaje, el movimiento o las habilidades sociales, anomalías cardíacas y malformaciones varias.

Así que ya sabéis durante el embarazo ni olerlo.

Pero durante la lactancia la cosa cambia, a ver, tampoco vengo a deciros que os emborrachéis a diario, estamos hablando de una copita.

La proporción de alcohol inocua para el bebé sería del 0'5% por kilo, es decir, nuestro cuepo acepta y metaboliza una graduación de medio grado de alcohol por cada kilo que nosotros tengamos, por lo que podemos beber el doble de nuestro peso sin que llegara a afectar a la leche materna.

Si bien es aconsejable no consumir absolutamente nada tanto durante el embarazo, como durante la lactancia, aunque ya hemos visto que sería inocuo.

El principal motivo por el que es recomendable no beber es para mantener todas nuestras facultades bien alerta y así evitar peligros innecesarios, por ejemplo en el caso del colecho, caer en un sueño demasiado profundo y que haya riesgo de aplastamiento.

Pero el motivo de éste post, no era otro que el deciros, queridas mamis, que si en éstas fechas, durante alguna de las cenas, os apetece dar un traguito al champán o incluso tomaros una copita de vino no os sintáis preocupadas porque vuestro pequeño está a salvo, así que disfrutad sin quebraderos de cabeza.

Os dejo como referencia el post que me abrió las puertas del cielo cuando lo encontré, que no es que yo me vaya de cañas cada día, pero ocasionalemente una cervecita de 0'5% si me gusta tomarme con la cena :)

Desde aquí la familia rockera os desea una muy Feliz Navidad.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Odio a mi suegra.

He de empezar este post diciendo que yo quiero y respeto a mi suegra desde el momento en el que la conocí por el simple echo de ser la madre del hombre de mi vida.
Partiendo de esa base todo el mundo tenemos nuestros más y nuestros menos con nuestras suegras, y con las suegras de nuestras parejas, a veces también...

Hace unos días estaba hablando con unas amigas de nuestra reciente maternidad surgieron anécdotas de suegras y madres, y concretamente, hablando con una de ellas de la reciente maternidad de su hermana, relataba anécdotas muy graciosas, que me hicieron pensar, que por mucho que queramos a nuestras suegras y a nuestras madres, todos los padres primerizos acabamos odiándolas un poco a ambas.

Desde el momento en el que nos quedamos embarazadas todo el mundo, mayoritariamente la parte femenina de la familia, nos da consejos y trucos para sobrellevar el embarazo basándose en su experiencia. Dicho sea de paso que hay como siempre una explicación del porqué que suele ser bastante divertida. Sin ir más lejos, a paparockero en navidad le aconsejaron que no usara su perfume favorito durante el embarazo, porque su tía le cambiaba a su marido cada semana el frasco porque los olores le acababan provocando náuseas.

En esa etapa, bueno, todo el mundo sabe que cada embarazo es diferente y que a cada embarazada le funcionan unas cosas u otras así que si no haces caso a todos los consejos tampoco pasa nada, pero ¿y cuándo llega el bebé? Uy, prepárate porque ahí si que no tienes escapatoria.

Si no tienes todo el día metida en casa a tu madre tendrás a tu suegra, una te dirá que le cojas más en brazos que necesita sentir el cariño, la otra que se va a acostumbrar y luego ya verás. Una te dirá que lo tapes y la otra que si no tiene calor.

Mi suegra estaba obsesionado con taparle, 35 grados a la sombra (si, Berlín en verano parece Sevilla) y diciendo a cada minuto que si sacandole a la calle solo con un body no se iba a constipar..., todo sea dicho el niño iba sudando.

La suegra de la hermana de mi amiga, por ejemplo, vive en un cortijo andaluz, la familia de su marido es típica de campo, y en su casa no hay microondas, por lo visto la muchacha es muy moderna y cuentan que andaba desesperada porque no podía calentar los biberones, a lo que su suegra decía que ella había críado a sus hijos en esa casa y bien hermosos que estaban. Hay que decir que si, los inventos modernos son muy cómodos, pero tampoco hay que hacer un mundo por tener que hacer las cosas a la vieja ausanza.

Otra pareja compuesta de un español y una alemana fueron al pueblo del marido cuando nació el pequeño. Su mujer volvió diciendo que jamás volvería a España, que no podía imaginarse como una persona puede meterse tanto y sin ningún tipo de pudor o discreción en la manera de criar a un hijo. Diferencias culturales supongo.

Mi madre, que también tiene lo suyo a veces, según llegamos a su casa, bajó a recibirnos, nos dio un beso, cogió al niño y nos dijo "ala, subid vosotros las maletas que venís muy cargados".
Y si, ella también estaba obsesionada con algo. Ella no tapaba al niño como mi suegra, no, ella estaba obsesionada con que el niño lloraba. Dejábamos al niño durmiendo en cualquier dormitorio, podía ser el más cercano o el más lejano a la habitación donde estábamos que cada ruido era que el niño lloraba y tenía la excusa perfecta para ir a verlo, y ya que estaba allí darle un besito, motivo por el cual alguna que otra vez el niño se despertaba sobresaltado con el consiguiente berrinche.

Como veis ni madres, ni suegras, ni propias, ni ajenas se libran de tener detalles, que en principio, la mayoría no suponen ningún mal, pero que contando con la irritabilidad del puerperio y el desajuste hormonal a veces nos sacan de nuestras casillas.

Y como éstas podría estar todo el día contanto anécdotas tanto mías como de conocidos pero voy a concluír pidiendo que me contéis ese momento en el que vuestra madre o vuestra suegra os ha sacado de quicio, o esa anécdota que en su momento no os hizo ni pizca de gracia, pero que ahora os hace reír.

Para finalizar sólo diré, que al igual que madre, suegra no hay más que una, que a veces hay que aguantarlas, pero que como no, también hay que quererlas, no nos olvidemos que ellas también aprendieron a ser madres y que ahora tienen que aprender a ser abuelas.


sábado, 23 de julio de 2016

Mi parto I

Como ya os comenté por Instagram hemos estado éste último mes y pico sin internet así que no he podido postear nada en el blog y apenas he aparecido por las redes sociales, así que creo que lo primero que debo hacer, antes de comenzar a contaros como fue mi parto, es pediros disculpas a todos y comunicaros que va a haber cambios en el blog. En vez de publicar dos post a la semana, de momento habrá solo uno, pero ayer llegamos a España para quedarnos durante una temporada a que la familia conozca a Etel y a la vuelta si el pequeño me lo permite intentaré retomar el blog y al menos publicar una vez a la semana, pero de momento os pido mil disculpas si no puedo daros contenido que leer periódicamente.

Tal y como habréis visto en el título voy a dividir esta entrada en dos post puesto que me gustaría ser detallista e, intentando no enrollarme demasiado, contar con detalle como fue, o al menos todo lo que recuerdo, porque ya casi ha pasado un mes y algo se me olvidará seguro.

Una vez dicho ésto no me enrollo más y entro de lleno a contaros lo que fue

MI PARTO

Como ya os adelanté por las redes sociales, mi parto no fue lo que se suele llamar "una horita corta", no fue sencillo y por supuesto no fue para nada lo que me esperaba así que si quieres estás a tiempo de dejar de leer.

La noche del 20 de junio paparockero y yo estábamos viendo una película y yo notaba al elefantito muy inquieto en la barriga, más de lo normal. Esa noche había luna llena y ya me habían advertido que se podía adelantar por eso, pero era un poco escéptica al respecto, para qué nos vamos a engañar. Nos fuimos a la cama sin darle mayor importancia, si quería llegar que llegara, pero supusimos que se estaría girando ya que llevaba un tiempecito colocado boca abajo, pero o bien mirando hacia delante o hacia atrás y no de lado como debía estar.

A la una de la mañana yo ya estaba algo cansada del ya tan familiar insomnio y paparockero algo harto de mis vueltas así que hablamos un poco y a la una y media le dije que me iba a levantar. Mientras le daba un beso noté un pequeño escape de "pis", como los normales que solemos tener las embarazadas, pero al levantarme de la cama ese escape se convirtió en una fuente, y yo, no tuve otra reacción, que echarme a reír ante la mirada de "ésta está loca" de paparockero.

En el instante en el que le dije que estaba rompiendo aguas su expresión cambió por completo, saltó de la cama preguntando que había que hacer y mientras le mandé a por un café me fui a dar una ducha antes de ponerme a meter las cuatro cosas que faltaban a la maleta.

Yo pensaba que éso de romper aguas era un poquito y listo, pero no, salí de la ducha y mientras me secaba volvió a empezar, total que me teníais que ver con la parte de arriba del pijama, una toalla bajo los pies y andando cual pinguino por casa para ultimar las cosas antes de irnos. Total que cuando estuvo todo listo me volví a meter a la ducha, me puse un empapador y salimos para el hospital.

A las cuatro menos cuarto de la mañana del día 21 llegamos a la planta de paritorios (aquí en Berlín, no sé en el resto de Alemania, no se entra por urgencias), una vez allí me dejaron tres cuartos de hora en monitores para ver que todo estaba bien por ahí dentro y seguido me hiciero una prueba a ver si realmente era líquido amniótico o no, mientras venía la doctora de guardia a hacerme una ecografía. Efectivamente había roto aguas y estaba oficialmente de parto. Cuando llegó la ginecóloga nos confirmó que el niño se había girado, que estaba en la posición idónea para nacer y que de momento sólo quedaba esperar, que el cuello del útero estaba aún muy largo y sólo tenía un centímetro de dilatación.

Una de las diferencias entre España y Alemania, al menos en el tema del parto es que aquí, en casos como el mío, te proporcionan una habitación doble, para tí y tu acompañante, con una cama de matrimonio para poder pasar el tiempo cómodamente hasta que realmente llegue la hora del parto. Así que una vez en ella nos metimos a la cama a intentar dormir un poco antes de que llegaran las contracciones.

Sobre las seis de la mañana me desperté con una molestia como de regla, habían llegado las contracciones, después de todo el embarazo sin ellas me resultó curioso que no fueran demasiado fuertes tras casi cinco horas de parto. Después de unos cuántos paseos, otros monitores y de un tacto nos dijeron que ya se había borrado por completo el cuello del útero y ya había dos centímetros de dilatación, que se preveía un parto largo y debía procurar dormir algo.



A las nueve y media, y viendo que no podía dormir, decidimos pedir algún calmante suave y conseguimos dormir hasta la una que llamaron a la puerta, era hora de otro tacto y tras él otra vez las correas. Durante el ratito de los monitores vino otra doctora a decirnos que tras doce horas de parto el proceso se había parado, el cuello del útero se había alargado medio centímetro pero que sólo había dilatado hasta llegar a los dos centímetros y medio y que era el momento de informarnos sobre el proceso que íban a seguir para inducir el parto y en caso de que tampoco resultara los riesgos de una cesárea.

Nadie se plantea que su parto vaya a ser provocado, pero en mi caso tampoco había muchas más opciones, los latidos del niño estaban bajando, aún había tiempo antes de ir diréctamente a la cesárea, pero había que hacer algo para acelerar el proceso así que obviamente, sabiendo los pros y los contras de todo lo que iban a hacerme accedimos, lo primero era la salud de mi bebé...




viernes, 10 de junio de 2016

Tag del embarazo.

Hoy os traigo el Tag del embarazo, que lo vi el otro día y me hizo mucha gracia, espero que a vosotros también os guste.



1.- ¿Cuándo es tu fecha probable de parto? El 30 de junio.

2.- ¿Qué vas a tener? Es un niño.

3.- ¿Cuál será el nombre de tu bebé? Se va a llamar Etel

4.- ¿De cuántas semanas estás? Estoy de 37+1

5.- ¿Cuál es tu parte favorita del embarazo? Todo lo que es sentirlo y ver como paparockero se emociona cuando le habla a la barriguita y empiezan a salir bultos de ella. Es lo mejor.

6.- ¿Cuál es la parte que menos te gusta del embarazo? La hinchazón en las piernas, los tobillos y los pies, lo llevo fatal, me hacen daño hasta los calcetines y no hay manera de que baje :(

7.- ¿Cuál fue tu momento más incómodo en el embarazo? Yo creo que las primeras visitas al ginecólogo, sólo había ido un par de veces en España y no me sentía muy cómoda. Aún me da algo de cosita que me estén toqueteando por ahí abajo, pero me cuesta menos.

8.- ¿Cómo se siente tu pareja respecto a tu embarazo? Paparockero está deseando conocer ya al elefantito, no se ha perdido ni una consulta, ni una prueba, ni nada (a excepción de una vez que me llamaron para que fuera a por una receta y aprovechando que estaba allí me hicieron una eco para ver si se había puesto cabeza abajo o no)

9.- ¿Qué es lo que más te gusta comer desde que estás embarazada? No me ha dado por comer nada en especial, pero me paso el día bebiendo leche, por la acidez más que nada.

10.- ¿Cuánto peso has ganado en lo que llevas de embarazo? Sólo he ganado 6 kilos.

11.- ¿Cómo te diste cuente de que estabas embarazada? Porque me dio arcadas cuando olí el humo de un cigarro siendo yo fumadora, y porque paparockero llevaba diciéndolo una semana así que al llegar a casa me hice el test para que se callara y resultó que tenía razón.

12.- ¿Cuántos hijos te gustaría tener? Nos gustaría tener 3, aunque si por mi fuera montaba un equipo de fútbol.

13.- ¿Te imaginabas que serías mamá alguna vez? Si, siempre he querido ser madre joven.

14.- ¿Qué cosas te faltan por comprar a tu bebé? Imprescindible nada, pero seguro que compro más cosas, la cuna me la traen mis suegros y el resto lo tengo ya montado en su habitación, me falta decorarla, eso si, que sólo tengo el armario, la cómoda y el carro, está muy sosa.

15.- ¿Tienes miedo al parto? Miedo no, tengo respeto, o más bien incertidumbre por no saber cómo va a ir, si al final me decantaré por un parto en el agua, estoy muy indecisa todavía.

16.- ¿Cuánto tardaste en quedarte embarazada? Pues llevábamos un año entre que si y que no, a veces usábamos protección otras no, luego paparockero se vino a Berlín y yo me quedé en Nürnberg y estuvimos 3 meses separados y con mucho estrés y ya casi ni lo teníamos en mente, si venía bien y si no pues nada, pero sin llevar las cuentas ni nada. Y vino, en cuanto me vine a Berlín del bichito decidió darnos la sorpresa.

17.- ¿Qué cambios has notado en tu cuerpo, a parte de la barriga? Pues lo primero, antes que la barriga de echo, fue el pecho, me creció como una talla en el primer trimestre, lo tenía muy sensible. Y la hinchazón en las piernas, éste último mes llevo los tobillos como si fueran melones, no hay manera de bajarlo y éste horrible calor no ayuda.

viernes, 3 de junio de 2016

Semana 36.

Ya estamos en la recta final, no queda nada para conocer al elefantito y ayer tuvimos una nueva visita con la ginecóloga.

La tensión bien, de peso bien, sólo he engordado 5 kilos en lo que llevamos de embarazo, si bien es cierto que con la tiroxina adelgacé un montón al principio. En los monitores sigue sin haber rastro de contracciones.



A destacar, en ésta consulta me hicieron la prueba del estreptococo, que en el análisis inicial dio negativo, aunque aún hay que esperar a la confirmación del laboratorio. Me han vuelto a subir la dosis de tiroxina otra vez, lo cual ya me tiene un poco mosqueada porque no se si ya es problema hormonal mio o del bebé, y me han detectado un poquito de anemia, pero la doctora ha decidido tratarlo por la vía rápida, y ya que a partir de ahora hasta el momento del parto tengo una visita semanal va a aprovecharla para ponerme una inyección de hierro en vena para prevenir las carencias después.

En el momento de la ecografía me dijo que todavía tenía el cuello largo y cerrado, en la consulta anterior me dijo que le tenía de 4 centímetros, pero en esta ocasión no especificó. Etel sigue boca abajo, pero se tiene que girar, estas semanas con el estrés de la mudanza se ha estado moviendo mucho y se a puesto mirando hacia la tripa y no de lado como estaba en visitas anteriores y tiene que girarse para que sea todo más fácil.

De nuevo nos ha dejado ver un poquito su naricilla desde arriba, como ya sabéis es la única parte de su carita que hemos podido ver y la verdad es que ese guisantito me tiene enamorada, estoy deseando poder verle ya, no sabéis como os envidio a todas esas mamis que tenéis ecografías de la carita de vuestro pequeño...

La parte positiva de la visita es que parece que su crecimiento se ha estancado un poquito, cosa que me alivia enormemente. De tamaño sigue en los 51 centímetros y sólo ha engordado un poquito hasta ponerse en los 3 kilos. La visita anterior nos dijo que la cabeza medía ya 10 centímetros de diámetro y ésta vez nos dio a entender que no había crecido más.

Como ya os digo salí de la consulta bastante aliviada porque me da verdadero pánico que me tengan que realizar una episiotomía, que me desgarre o algo similar. El simple echo de tener puntos ahí y todo el proceso de curación que eso conlleva la verdad me da un poco de grimita y no se si preferiría una cesárea antes que eso, pero bueno, no nos adelantemos...


viernes, 13 de mayo de 2016

Semana 33.

Ayer cumplimos 33 semanas y hoy a primera hora hemos tenido revisión.

Llevo varios días con dolor en la ingle como si el elefantito me diera cabezazos o se estuviera encajando y la verdad es que es una sensación un tanto incómoda, a parte de la dichosa acidez que no hay manera de que se vaya, ni aún bebiéndome casi dos litros diarios de leche fría, y si a esto le sumamos que aquí en Berlín llevamos más de quince días que no bajamos de los 25 grados os podéis imaginar la hinchazón de mis pies...

Como de rigor nada más llegar toca el pertinente análisis de orina, la medición de la tensión y el pesaje, éste mes he engordado 400 gramos con respecto al mes anterior, cosa que la verdad me alegra, porque bastante pesada e incómoda me siento ya. 

Los monitores, como de costumbre, normales, sin rastro de contracciones. Pero lo interesante, como siempre llega a la hora de la consulta, en la ecografía.


Hoy hasta la doctora ha mostrado su sorpresa, en cambio, yo estoy empezando a tener miedo si pienso en la hora de la verdad. Etel mide 51 centímetros y ya pesa 2 kilos 650 gramos, que es lo que pesó paparockero (ochomesino) al nacer. Es un niño muy grande y pesado, la doctora calcula que si nace en la semana 40 rondará los 5 kilos de peso, yo la verdad espero que, o se equivoque en sus cuentas, o se adelante un poco. El diámetro de la cabeza ya es de 10 centímetros y la verdad pánico me da pensar en la hora del parto.

Llevo desde la semana 25, que fue cuando nos dijeron que era un niño grande, intentando autoconvencerme de que igual luego se estancaba y frenaba el ritmo de crecimiento, que el cuerpo humano es sabio y estamos preparados para el momento del parto. Ahora mismo la verdad es que prefiero no pensarlo. Cada vez que doy dos pasos me duele la zona de la ingle del propio peso, no puedo con mi alma, subir los cuatro pisos hasta casa me cuesta tanto como de normal subir 40 y encima mañana empezamos con la mudanza...

¿Alguna de vosotras ha tenido, o conoce a alguien que haya dado a luz a un niño de semejante tamaño? La verdad me gustaría oír experiencias, tanto buenas como malas, para saber que puedo esperar.

martes, 10 de mayo de 2016

Receta de quesada.

Necesitaremos:

 - 2 yogures naturales o de limón.
 - 2 vasos de yogur de harina.
- 2 vasos de yogur de azúcar.
- 2 vasos de yogur de leche.
 - 2 huevos.
 - 1 cucharada de postre de levadura.
 - 100 gramos de mantequilla.



A cocinar:

Lo primero que tenemos que hacer es encender el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo, yo personalmente le pongo con ventilador, pero es más preferencia personal porque creo que el calor se distribuye mejor.

Ésta receta es extremádamente sencilla de hacer y una muy buena opción para sacarnos de un apuro si nos hace falta un postre o bien un desayuno que no requiera de mucho esfuerzo.

Derretimos la mantequilla, en el microondas vale, y engrasamos el molde o la fuente que vayamos a usar y el resto lo añadimos a la mezcla de ingredientes.

Mezclamos todos los ingredientes en un recipiente hondo, yo suelo usar yogures griegos porque me da la sensación de que dejan la masa más esponjosa, pero se puede hacer con cualquier clase de yogur y usandolos con sabor limón le damos también un toque diferente.
Vamos a usar los mismos recipientes del yogur como medida para el resto de ingredientes, por lo que tampoco vamos a manchar nada, como os decía es la receta perfecta.

Cuando tengamos todos los ingredientes en el recipiente, podemos añadirle rayadura o esencia de limón, o si hemos utilizado yogures naturales otra opción sería echarle rayadura de naranja. En mi casa no suele haber limones así que la dejo tal y como está, pero si queréis podeís probar diferentes opciones. Ahora sólo queda batirlo todo bien con una batidora de brazo normal, tenemos que tener cuidado no se nos queden grumos de la harina, pero en un par de minutos tendremos una mezcla líquida y homogénea.

Ya sólo nos queda verter la mezcla en el molde o la fuente engrasada con mantequilla y listo, el horno ya estará a la temperatura ideal para hornear nuestra quesada. Yo uso un fuente de horno de las que solemos usar para el asado para que no quede muy gruesa, pero podemos usar cualquier tipo de molde que tengamos a mano.

Dejamos hornear durante 30 minutos y si no estamos seguros de si está correctamente echo en su interior siempre podemos hacer la prueba del pinchazo que consiste en pinchar con un palillo, pincho moruno o cuchillo en la quesada y si sale limpio estará perfectamente cocinado también por dentro.

Ya sólo queda dejarlo enfriar y servir.

Lo bueno de ésta receta es que es totalmente personalizable, si el molde que tenéis es pequeño o símplemente queréis hacer menos cantidad para probar, o por el contrario tenéis invitados y necesitáis una más grande, lo único que tenéis que hacer es variar el número de yogures, es decir, podemos usar un yogur, un vaso de yogur de harina, un vaso de yogur de leche, un vaso de yogur de azúcar, un huevo y 50 gramos de mantequilla, la levadura no hace falta cambiarla, o si queréis más cantidad lo hacéis al contrario, pero básicamente podéis controlar la cantidad de quesada que hacéis de manera muy fácil y sin tener que estar peleándoos con las proporciones y la báscula.

Ya sabéis que si os animáis a preparar este deliciosa quesada me gustaría saber qué tal os ha ido, si os ha parecido difícil, si os han gustado, etcétera.

Un besazo enorme y espero vuestras fotos y comentarios tanto aquí como en Instagram.


viernes, 6 de mayo de 2016

Una vista atrás.

Hace unos días estaba charlando con una amiga que vive en España que cumple dentro de nada 5 meses de embarazo y nos dimos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.

En navidad todas mis primas, que ya son madres me decían que disfrutara del embarazo que pasaba muy rápido. He de reconocer que no me lo tomé muy en serio, pensaba que no era posible que 9 meses pasaran rápido cuando un día de trabajo a veces se hacía taaan largo. 

Pero ayer empezamos la semana 32, y con ella nos ponemos en la mitad del octavo mes.
Ocho meses ya!, me puse a echar la mirada atrás y decidí escribir éste post resumiendo un poco lo que han sido estos meses para mi.



Fui muy afortunada al principio del embarazo porque no tuve síntomas notables más allá de las náuseas por un par de productos de limpieza para el baño o el olor del tabaco, que desaparecieron al acabar el primer trimestres. Y esa horrible reacción alérgica que me salió cuando empecé a usar Nivea para evitar las estrías, que por suerte desapareció al cambiar de crema. 

En el cuarto mes de embarazo noté por primera vez las famosas burbujitas, como ya os digo no tenía síntomas aparte de la congestión nasal que comenzó a la vez que el embarazo y aún hoy sigue conmigo, por lo cual sentir esas burbujitas era realmente gratificante porque significaba que mi pequeño bichito estaba bien, estaba ahí dentro y convertía el embarazo en algo más real, porque por esas mismas semanas ya empezaba a notarse la tripita que durante el quinto mes sólo haría que crecer y crecer cada día más y a vibrar cada vez que Etel pataleaba.

El sexto mes, en parte se acabó lo bueno. El elefantito decidió que boca abajo se vive muy bien y plantó su culo bajo mi costillar, con la consecuente presión y molestia que ésto ocasiona. También fue un mes notablemente malo con respecto a la acidez, empezó a darme super fuerte de tal manera que conseguía despertarme por las noches y ya no había manera de volver a dormir.

El séptimo mes conseguí controlar la acidez, a costa de que paparockero esté harto de subir leche a casa porque puedo beberme dos litros díarios, pero oye, la mantengo a raya. :D
Se empieza a hacer muy notable ya el crecimiento de la barriga y los consiguientes sofocos al subir escaleras o incluso andar un poco rápido. El dolor lumbar ya es nuestro pan de cada día, aunque eso no sólo es culpa del embarazo, sino que como ya sabéis llevamos un año durmiendo con un colchón en el suelo y todo afecta.

En éste octavo mes la verdad es que estoy echa una piltrafa, el cansancio acumulado se va haciendo notar, la tripa ya es muy grande y cuesta encontrar una postura, ya sea sentada o tumbada, en la que no duela nada. Etel está empezando a encajarse y las molestias en la ingle se hacen notar de vez en cuando y sigue con el culo bajo las costillas por lo que andar y hablar a la vez se va complicando. He notado también durante éstas últimas semanas que después de un largo paseo se me hinchan las piernas y los pies bastante, pero nada que unas duchas de agua fría no solucionen.

Viendo lo que muchas de vosotras contáis creo que, aunque haya días que lo único que deseo es que acabe ya y pueda recuperar mi cuerpo, mis posturas para dormir y subir dos escalones sin ahogarme, realmente no puedo quejarme.

¿Vosotras como estáis llevando el embarazo?, ¿estáis tenido mucho malestar?

martes, 3 de mayo de 2016

Elegir un hospital.

Como ya os he comentado alguna vez la dinámica sanitaria aquí en Alemania es un poco diferente a la española. Aquí somos los pacientes los que elegimos a nuestros médicos y no hay centros de salud como tal, cada médico tiene su consulta privada de manera que tu escoges según tus propios criterios, lo suyo es elegir al más cercano a tu domicilio y si no te gusta puedes cambiarte a otro tantas veces quieras, nosotros elegimos médicos que prioritariamente hablen español, nos hace mucho más fácil todo, aunque no siempre están necesariamente cerca, pero bueno, cuestión de gustos.

A lo que iba que me enrollo, supongo que en ciudades grandes de España también podréis escoger entre hospitales, no lo sé porque en Burgos sólo hay uno así que no tengo constancia de ello. Pero aquí los propios hospitales organizan dos o tres charlas al mes para venderte, por así decirlo, sus instalaciones.

En nuestro caso visitamos tres hospitales diferentes situados en las cercanías de nuestro nuevo piso, ayer mismo fuimos al último y ya hemos decidido el que va a ser el hospital en el que nacerá nuestro elefantito.



Entre los tres hospitales nos ha sido especialmente difícil escoger entre dos de ellos, el primero que visitamos y el último. El segundo hospital, aunque si bien es cierto que por distancia era el que más cerca se encuentra el echo de que no tuviera servicio de neonatología, ni UCI pediátrica no nos terminaba de convencer. En principio no sería un factor indispensable, pero teniendo la opción de escoger y sabiendo que Etel es probable que por tamaño y desarrollo se adelante no queríamos arriesgarnos a que hubiera algún problema y tuvieran que transladarnos a otro hospital, así que preferimos curarnos en salud y descartarlo, muy a pesar de paparockero al que le gustaba mucho ese hospital.

Entre los otros dos la verdad es que la decisión final fue un poco casi a cara o cruz, los dos constan de varios paritorios con opción de dar a luz en bañera, sentada, de pie, en potro, en cama, tienen camas convertibles para poder dar a luz sentado o a cuatro patas, disponen de pelotas de pilates. Practican la homeopatía, aromaterapia, acupuntura, posibilidad de llevar un cd/usb con tú música para poner durante la dilatación y el parto, uso medicinas alternativas, diferentes métodos de tratamiento del dolor, obviamente anestesia epidural.
Cuentan con salas de postoperatorio, sala de espera para familiares y visitas, neonatología y salas de reanimación, servicio de UCI, salas de lactancia a las que puedes acudir para que una matrona supervise y te aconseje y ayude de manera personalizada, etcétera.



Si bien os he dicho ambos hospitales contaban con los mismos servicios, la única diferencia notable era la distancia; uno de ellos se encuentra a 13 kilómetros y tiene parking propio y el otro a 10 y habría que buscar aparcamiento en las inmediaciones, también es cierto que éste último se encuentra de camino entre la nueva casa y la oficina de paparockero, pero como tengo intención, de, si no está conmigo llamarle en cuanto tenga la certeza de que estoy de parto para que venga a ayudarme para que no se me olvide nada, ir tranquilamente al hospital y todo tampoco era un dato excesivamente importante.

Personalmente cuando fuimos a ver el primer hospital quedé completamente enamorada, si bien es verdad que es el que más lejos está es un edificio completamente nuevo, está estructurado por torres todas comunicadas entre sí por la planta baja, cosa que los otros dos eran edificios individuales. El servicio de comidas de la cafetería era realmente amplio y variado, con comida recién preparada, que para paparockero es mejor, así puede bajarse tranquilamente a comer y no alimentarse de sándwiches de máquina y en dos minutos está conmigo de nuevo si es necesario. (Todas las fotos del post están sacadas de la página web del propio hospital)

Así que ya, después de mes y medio de visitas y comparaciones hemos decidido, por fin, cuál va a ser nuestro hospital y hemos hecho la solicitud de cita para preparar todo el papeleo, no es estrictamente necesario éste paso, pero si muy recomendable, simplemente te reúnes con personal de la planta de obstetricia para que te informe de los papeles necesarios, certificado de matrimonio o paternidad, partidas de nacimiento de los padres (al menos en el caso de extranjeros), plan de parto, papeles de donación del cordón umbilical en caso de así querer hacerlo, información sobre lo necesario para la estancia en el hospital, en caso de querer dar a luz en una bañera de partos es importante indicarlo porque como es lógico tarda en prepararse, la opción de solicitar habitación familiar (pagando un extra, porque es una opción que no cubren los seguros médicos, podemos escoger una habitación con cama de matrimonio y un pequeño salón para que nuestra pareja e incluso nuestros hijos mayores puedan quedarse con nosotros sin tener que dormir en un sillón, y también tendrían derecho al servicio de comidas en la habitación como si se tratara de un paciente más).

Pero bueno, de todo ésto os hablaré cuando nos den la cita y podamos ir a que nos expliquen todo de manera más personalizada.


¿Vosotros habéis escogido vuestro hospital?, ¿tenéis la opción de escoger la posición de parto? Por favor contadme en los comentarios porque ya os digo que el conocimiento del tema abarca a mis familiares y conocidos en Burgos y allí es el hospital que hay y en el potro, no se si en otras ciudades o por la privada hay otras opciones, pero me interesa para el día de mañana, por si decidimos volver ;)

martes, 26 de abril de 2016

10 cosas no tan divertidas del embarazo.

No se si nos pasa a todas o no, pero conozco a varias personas en mi misma situación así que me he decidido a escribir éste post sobre 10 de las cosas que nadie, o casi nadie cuenta sobre el embarazo.



Todos sabemos que el embarazo es una época muy bonita, en la que debemos sentirnos plenas y felices, sabemos de las náuseas del primer trimestre o del cansancio del tercero, que vamos a hacer pis muy a menudo, a veces más de lo que nos gustaría, sobretodo si estamos fuera de casa, sabemos de las manchas en la piel, de las estrías o incluso de las hemorroides. Sabemos que los cambios hormonales hacen estragos con nuestra salud mental y con la de los que nos rodean, pero hay cosas, pequeños detalles en los que yo no había reparado hasta que me sucedieron a mi, y ya os digo que es información contrastada con otras embarazadas y entre todas hemos llegado a elaborar esta pequeña lista de anécdotas por las que todas, o la mayoría pasamos y que no suelen verse en blogs sobre la maternidad.


El dilema de la cartera vacía.

Yo fue enterarme de que estaba embarazada y empezar a contar hasta el último céntimo que entraba, o mejor dicho que salía de casa. Si bien es verdad que no teníamos gran cosa ahorrada y que se nos planteaban dos inconvenientes, teníamos que preparar la llegada del niño y buscar un nuevo piso, cosa que siempre es un gasto extra por el tema de la fianza, la mudanza, amueblar, etc.

Total, en mi casa se empezó a presupuestar absolutamente todo, se empezaron a planear los menús mensuales para optimizar la compra, e intentar ahorrar al máximo porque al bichito no puede faltarle de nada.


¿Dónde está mi "glow"?

Siempre nos han dicho que el embarazo es una época en la que estamos especialemente radiantes por la felicidad que nos da traer a nuestro pequeño al mundo, y si, somos muy felices y estamos muy ilusionadas, pero eso de estar radiantes...
Yo a éstas alturas ya no me veo radiante ni con 4 kilos de maquillaje, aunque sin ellos ya no me atrevo ni a mirarme al espejo.

Cuando oía hablar de "las mamis oso panda" siempre venía a mi mente la imágen de una mujer, y un hombre, que también lo sufren, en los primeros meses con el recién nacido, cuando se duerme poco y se entre en un estado como de somnolencia que todos conocemos por la falta de sueño, pero es que en mi esas ojeras osopandosas ya aparecieron en el primer mes. Si bien es verdad que yo siempre he sido propensa a que se me marquen más de lo normal si no descanso correctamente, pero nada que un buen corrector no lograra disimular. Ahora ya no me molesto ni en gastarlo.

Cuando quiero verme "bien" me doy una buena ración de polvos con color, un poco de colorete y algo de rimel, ahora que empieza a salir el solecito me da no se qué salir de casa con mi tono blanco nuclear a la calle y unas bolsas moradas/azuladas bajo los ojos que más que ojeras parecen moratones.

Aunque paparockero diga que si, a primera hora de la mañana antes de ponerme cara de persona, como digo yo, no me veo para nada radiante...


Manos para qué os quiero.
Para explicar éste punto no creo que haga falta mucho más que decir: manos de gelatina.

Quién no ha experimentado alguna vez que sus manos no responden las órdenes que las envía en cerebro, quien no se ha sentido frustrado alguna vez cuando se le ha caído tres veces seguidas el calcetín antes de conseguir ponérselo...


¿Quién ha puesto la calefacción?

Mujeres del mundo, seguro que todas me comprendéis; ¿por qué hace tanto calor?

Yo, que rezo durante todo el año para que llegue el verano porque me paso el invierno tiritando, y aquí en Alemania el invierno dura desde finales de Septiembre hasta principios de Mayo. Yo, que soy de naturaleza friolera. Yo que tengo un armario entero lleno de chaquetas, cazadoras, gorros, bufandas, guantes, calcetines gordos, pijamas polares y todo lo que encuentre de abrigue tanto para dentro como para fuera de casa... Bueno, os hacéis una idea.

En mi vida había pasado un invierno tan caluroso, pasé frío en navidad, en España, también he de aclarar que paparockero y yo somos originarios de una de las ciudades más frías del norte de España, pero para el caso a mediados de Marzo abandoné la cazadora en el armario y salía a la calle la mar de bien con una chaqueta y tampoco demasiado gorda porque me ponía a sudar como un cochino.

Podéis imaginaros el agobio cuando ahora que empieza a salir el sol no corre ni gota de aire y siento que me derrito a cada paso que doy.


Malditas etiquetas.

Otra cosa que nadie cuenta y que todos, absolutamente todos sufrimos, las etiquetas y ya no sólo las de nuestra ropa que nos producen un picor tan intenso que estamos a punto del desuelle cada vez que nos rascamos. Noooo, me refiero a todas las etiquetas que tenemos que quitar cuidadosamente de la ropa de nuestros bichitos.

Pero madre mia, si me he encontrado con etiquetas más grandes que la prenda de ropa a la que iban pegadas.




Mi músculo abdominal me ha abandonado.

Soy consciente de que no tener una cama y dormir con el colchón directamente en el suelo hace éste punto aún más complicado para mi, pero podemos extrapolarlo a un sofá, una silla baja o algo similar. Y es que parece que los abdominales han decidido irse de vacaciones para dejar más espacio al bebé, el pasar de estar tumbado a sentarse o de simplemente estar sentado en un sitio bajo y/o mullido se convierte en toda una odisea en la que antes siquiera de plantearnos empezar a movernos ya estamos buscando con la mirada un punto en el que agarrarse para incorporarte con un poco de soltura sin tener que pedir ayuda.


El síndrome del culo inquieto

Solemos decir que los niños no pueden estarse quietos en el mismo sitio ni 5 minutos; ¿os habéis fijado en una embarazada, especialmente si ya tiene una incipiente barriga?

Ese eterno vaivén en el que perpetuamente viven buscando una postura en la que no se les carguen los gemelos, intentando que no le duelan los pies de la hinchazón, repartiendo el peso para que no sufran las lumbares y le sea cómodo soportar el peso de la tripa...


El eterno grito de ayuda.

Me consta que es común, y en mi casa he empezado ya a practicarlo, es esa eterna llamada a quien tengamos cerca para que nos ayude a recoger algo del suelo o a bajarnos de un estante elevado porque el estirar y encoger el abdomen, que en el punto anterior en el que ya ha quedado claro que le seguimos llamando músculo abdominal por costumbre, es toda una tortura, y ya no hablo de atarse los cordones, que oye, a malas puedes buscar un apoyo un poco elevado, hablo de que se te caiga un papel, un trapo, o una horquilla, yo creo que perdí una la semana pasada y aún sigue en el suelo, no he conseguido llegar a cogerla.

Y es que esa sensación de que nos han bajado el suelo un palmo más abajo provoca una rabia y una impotencia sobrehumana, excepto a paparockero, a él le hace gracia que tenga que estarle pidiendo cada 2 días que me acerque la leche al borde del armario que al fondo no llego.


La ducha, la gran odisea.

Me encanta ducharme, adoro darme un baño de vez en cuando, es mi momento de relax, o mejor dicho lo era.

Actualmente no dispongo de bañera, pero en parte me alegro, la simple idea de tener que entrar y salir con el nivel de equilibrio que tengo ahora me aterra, no sé qué voy a hacer en el piso nuevo. Eso sin pensar en el echo de levantarse de tan abajo y mojada.
La ducha. He de decir que mi ducha, como todo en mi piso, es pequeña, muy pequeña, al nivel que ya a duras penas paso por la puerta de la mampara para entrar o salir de lado.


Sujetadores de lactancia.

Tengo una duda existencial que me corroe por dentro sobretodo ahora que llega el buen tiempo. ¿Alguien ha visto o conoce alguna tienda en la que vendan sujetadores de lactancia con el tirante fino?. Yo desde luego no he tenido la suerte de encontrarlos y ahora que ya apetece vestirse con menos ropa, con camisetas de tirantes o prendas parecidas es imposible disimularlos. Con las camisetas de tirante fino ni intentarlo, y con las de tirante ancho como no tengas la suerte de que se mantengan, tanto el tirante del sujetador, como el de la camiseta, en su posición todo el día se va a acabar viendo esa pedazo de tira. Que pregunto yo, desde mi infinita ignorancia, ¿un tirante tan grueso es sinónimo de una mejor sujección para el pecho?, porque yo toda la vida he usado sujetadores con tiras finas y me han proporcionado la misma sujección tuviera la talla que tuviera.




Éstas son mis 10 cosas no tan divertidas del embarazo de las que creo que casi nadie habla, por favor, si tenéis alguna más no dudéis en comentármela. Hay que tomarse cada etapa de la vida con un poco de humor, no creéis?

martes, 19 de abril de 2016

Preparación al parto 2.

Como ya sabéis ayer tuvimos la segunda y  última clase de preparación al parto. Empezamos la sesión en el punto en el que lo dejamos la semana pasada, en el expulsivo. 

Ya habíamos visto todo el proceso hasta llegar a éste punto en la primera clase así que sólo faltaba el momento cumbre, el momento en el que ya estás, como quien dice, para parir, ese momento en el que ya estás dilatada y sólo falta ese último empujón para tener a nuestro bebé entre los brazos.

Una de mis preocupaciones era el llamado "aro de fuego", nos explicó el momento exacto en el que se produce y a qué se debe, y no es otra cosa que el momento en el que el perineo ha llegado a su máximo nivel de tensión, ahí es cuando sentimos esa sensación de ardor en la que es muy importante intentar relajarse y no empujar entre las contracciones para evitar, en la medida de lo posible que se desgarre la zona, es la típica escena de las películas en la que empiezan a soplar, como nos dijo la matrona, imitando un tren. Puede parecer tonto, o simplemente que tú no creas que personalmente eso te ayude a relajarte, pero no es ese el fin de ese tipo de respiraciones, sino el echo de que con cada pequeña exhalación ayudamos a la cabeza del bebé a coger la curva del coxis más fácilmente. 

Una vez pasado éste peliagudo punto en dos o tres contracciones más la cabeza de nuestro pequeño estará ya fuera y sólo faltará esperar a que el propio bebé haga el resto del trabajo el sólo, que realice un giro de noventa grados para sacar el hombro que se encuentre en la zona de arriba y luego saque el de abajo, en ese momento el cuerpo sale solito y ya podremos tener a nuestro recién nacido en brazos a la espera de que salga la placenta.

Ayer, la clase, principalmente se centró en las cosas que puede hacer el padre para facilitarnos el trabajo y sentirse seguro y útil en un momento en el que todo se centra en la mujer. 



Unos sencillos masajes o la correcta aplicación de presión durante las contracciones, pueden ser de gran alivio en esos momentos, así como el que el padre se sienta parte activa del parto y la mujer arropada en ese momento tan vulnerable.

Otra de las tareas importantes de nuestra pareja, que a mi, personalmente, no se me había ocurrido, es la de recordarnos que debemos beber agua, y por consiguiente ir al servicio, por lo visto en ese momento de tanto dolor en la zona no sentimos la necesidad de ir al baño y podemos correr el riesgo de que se nos escape sin que nos demos cuenta.

Nos aconsejó que durante las interminables horas en las que estamos con contracciones ingiramos frutas ricas en azúcar como fresas, peras o plátanos, pero dejando de lado otras como las naranjas o las manzanas puesto que la acidez de las mismas requieren más esfuerzo para su digestión y es posible que el cuerpo las rechace. Que podemos, y debemos, tomar azúcar para recargarnos de energía puesto que es un proceso largo y es normal que en algún momento se nos vayan las fuerzas.

Estuvimos también practicando diferentes tipos de respiraciones para encontrar la que le funcionaba a cada cual para relajarse y diferentes posturas para el momento del parto y las ventajas y desventajas, en cuanto a movilidad pélvica de cada una.

Como conclusión no puedo estar más contenta con la información que nos han proporcionado en éste curso puesto que aunque conocía ya muchas de las cosas de las que hemos hablado en el ha solventado algunas dudas y ha dado el empujoncito en la confianza de paparockero para hacerle saber que es necesario, que no todo ronda en torno a la mujer y va a ser un mero espectador. 

Y lo que yo creo que ha sido el descubrimiento revelación de la clase de ayer. Yo no sé como he podido sobrevivir éstos meses sin una pelota de pilates :)

viernes, 15 de abril de 2016

Semana 29.

Como ya os adelanté por Instagram, ayer cumplíamos 29 semanas y nos tocaba revisión en el ginecólogo. 

Cada visita, como ya sabéis empieza con un análisis de orina, me pesan y me toman la tensión, desde la visita del mes pasado en la Semana 25 también me hacen los monitores antes de pasar a la consulta.

Una vez en la consulta la ginecóloga nos dijo que los monitores habían salido perfectos, que no había contracciones, la tensión se mantenía estable, como durante todo el embarazo y que había engordado casi 3 kilos. Los tres primeros kilos que engordo. Si bien es verdad que los 4 primeros meses adelgacé 6 kilos cuando me diagnosticaron el problema en el tiroides así que ya he rebasado el peso con el que empecé el embarazo, pero que estaba muy bien.




Pasamos al ecógrafo, ese gran aparato que cada visita nos sorprende más. En ésta ocasión no fue para menos. 

El pequeño Etel sigue colocadito boca abajo y de lado, sigue desarrollado bastante por delante a mi correspondencia en semanas, y no solo eso, si el mes pasado me adelantaba en dos semanas y media, ya me adelanta casi en casi 4. El tamaño es de 38 centímetros que es más o menos la media acorde con su "edad", pero el desarrollo de sus piernas es de 30 semanas, el de su cabeza de 33 y el de su tórax de 34 y pesa nada más y nada menos que 2 kilos!!

Descubrimos también que es eso que me lleva destrozando la costilla durante todo el mes y es que yo desde hace años tengo una costilla del costado derecho hundida por un balonazo cuando jugaba a fútbol y el enano, ya cada vez menos pequeño, ha decidido que ese es un buen sitio para estacionar su culillo, así que a Mami Rockera la toca sufrir y a Papa Rockero aguantarla cuando se queja.

Hemos decidido que viendo lo visto vamos a empezar a ultimar las compritas que nos faltan a la espera de la llegada del elefantito y en cuanto entremos al nuevo piso, que ya solo queda un mes, empezaré a hacer coladas como una loca para que no me pille por sorpresa si decide llegar antes. Que la verdad me tiene ya el tema que no me queda una uña viva, ya no sé ni como contar las semanas.

martes, 12 de abril de 2016

Preparación al parto I.

Como ya sabéis no tengo matrona, así que cuando me enteré que iban a hacer un curso de preparación al parto en Español no me lo pensé y me apunté en el momento.

Ayer tuvimos nuestra primera clase, en principio van a ser dos, la de ayer y otra el próximo lunes. Estuvimos reunidos con la matrona poco menos de cuatro horas en las que hablamos de todo lo relacionado con el parto, la semana que viene se enfocará más en la práctica, pero como todo para correr primero hay que aprender a andar, así que empezó explicándonos las cosas básicas, cosas que a veces no damos importancia o que simplemente ignoramos y que son importantes.

Empezamos la clase viendo cómo está el bebé colocado en el interior del útero y aprendiendo a diferenciar y a posicionar tanto el útero, como la placentra y la bolsa amniótica. Después pasó a explicarnos la importancia del tapón mucoso y a identificarlo si es que nos damos cuenta de cuando se desprende, que es normal que venga acompañado de un poco de sangre, que en ocasiones le confundimos con orina o flujo y que es una señal de que el parto se acerca.

Al igual que la pérdida del tapón mucoso es un indicador de que llega el momento nos explicó que antes de que comience el trabajo de parto se pueden producir los conocidos pódromos que no son más que contracciones que preparan al cuerpo para el momento definitivo y ayudan al niño a colocarse y encajarse algo mejor.

Una vez hemos identificado las contracciones de parto y ya son regulares a un ritmo de 5 minutos de descanso entre contracciones de al menos 1 minuto, es cuando debemos ir a la clínica, allí nos monitorizarán para saber cómo está nuestro pequeño y nos harán una ecografía para ver su posición dentro del útero y pasaremos a una sala de dilatación en la que estaremos periódicamente controlados hasta el momento del expulsivo.

He de hacer aquí un inciso en el hilo para especificar el otro posible comienzo de parto que es la rotura de aguas. Hizo especial incapié en que si somos conscientes de que hemos roto aguas, (a veces se puede confundir con ganas de ir al baño) puesto que es común que ésto pase por la noche cuando el cuerpo está relajado, nos fijemos en el líquido, si es claro, incluso con manchas blancas de la vernix y sin olor, o sin embargo es marrón o verdoso, tiene pus y desprende un olor desagradable. En ambos casos hay que ir al hospital sin prisa pero sin pausa, es decir, podemos ducharnos y arreglarnos tranquilamente, pero no podemos ponernos a limpiar la casa antes. Una vez en el hospital ya no vas a salir sin tu bebé (al menos en lo referente al protocolo alemán, aquí desconozco el español).

Tras la rotura de aguas pueden pasar incluso dos días hasta que comienzen las contracciones, la ventaja de Alemania es que el hospital os proporciona una habitación a ti y a tu acompañante con una cama de matrimonio, una zona con salita, un baño, etcétera, para que esos momentos que tienes que pasar allí para evitar cualquier complicación, pero en los que realmente no tienes molestias, les pases de la forma más amena posible.

Una vez las contracciones son regulares y hemos empezado el proceso de dilatación llega una de las cosas que más me gustan de mi decisión de dar a luz aquí en vez de en España como sugerían tanto mi madre como mi suegra. Los métodos de calmar el dolor. En España todos conocemos la epidural, en Alemania se abre todo un mundo de posibilidades, tenemos una extensa carta de variedad que es posible pedir desde el primer momento.

Empezando desde la homeopatía o la acupuntura, obviamente no en todos los hospitales, pero si la mayoría tiene alguna matrona que está cualificada para llevarlas a cabo, en uno de los hospitales que hemos visitado te dan también la opción de la aromaterapia. Tienes también a tu disposición una bañera para que te sumerjas cuando quieras si el agua caliente te proporciona alivio.
Ésta sería la opción más suave de analgesia sin medicación, con medicación tendríamos la alternativa del paracetamol o algún tipo de sucedáneo, como la buscapina, en vía oral.

El siguiente nivel ya entramos en los medicamentos intravenosos, empezando por una solución de paracetamol llamado Perfalgán, que es algo más fuerte que el típico comprimido pero sigue estando en la parte de la analgesia suave. Si bien nos advirtió que tras su administración es mejor quedarse sentadita pues su efecto es similar a fumarse un porro, y que es muy importante que vaya con un gotero para que no nos produzca tal malestar que nos incite a vomitar.

Dentro de lo que serían los métodos analgésicos, digamos de término medio, nos habló también de un gas que se inhalaba mediante una mascarilla en el momento justo de la contracción y provocaba lo que describió como, beberse una cerveza después de mucho sin beber alcohol, y que prácticamente eliminaba el dolor de la contracción, pero que al momento de retirar la mascarilla pasaba completamente el efecto, por lo cual sólo es necesario inhalar en el momento de la contracción.

Después ya pasaríamos a la famosa epidural, pero aquí tienen dos variantes de la epidural, una que te duerme desde más o menos debajo del pecho, la comúnmente utilizada en España y la segunda variante que sólo duerme la zona de la ingle permitiendo la movilidad de las piernas así como ser conscientes de los pujos durante el expulsivo.

Hablamos también de las posibles posturas para el parto que van desde el parto en el agua, de pie, sentados, a cuatro patas, o tumbados, siendo ésta última la más desaconsejada porque dificulta el movimiento de expansión de la pelvis y porque no permitimos que la gravedad ayude al bebé a salir.

Después de toda ésta información la verdad es que, tanto paparockero como yo salimos muy aturullados, pero tranquilos, ahora conocíamos palabras técnicas en alemán que nos faltaban para el momento de la llegada a la clínica y éramos conscientes de la numerosa cantidad de posibilidades que teníamos para que, a la hora de la verdad todo surja la más fácilmente posible. 

El lunes que viene publicaré lo que aprendamos en la segunda clase. Os espero