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miércoles, 4 de enero de 2017

Cojín de lactancia.

Todos hemos oído hablar sobre los cojines de lactancia, todos sabemos lo que son, pero nadie sabemos realmente la falta que nos hacen hasta que probamos uno.

En ese mismo instante ya no puedes vivir sin el, se convierte en una prolongación más de tu cuerpo, de tu barriga. Un complemento indispensable durante todo tu embarazo.

Para las rara avis que aún no sepan lo que es un cojín de lactancia es un accesoria de diferentes formas y longitudes, con rellenos más o menos rígidos diseñados para soportar al bebé y colocarlo en la postura correcta a la hora de comer.
En la postura normal nos deja descansar los brazos y no tener que estar sujetandolo durante las largas tomas y poder descansar tanto lumbares como cervicales.

Usualmente hay dos tipos diferentes, los pequeños, en forma de U, que son como las almohadas de viaje para el cuello, pues ese estilo. Yi los grandes, en forma de churro o de serpiente que, éstos últimos, en algunos lugares se llaman también cojines de embarazo. Generalmente vienen con fundas lavables así que no hay problemas de higiene

Yo era un poco excéptica, ya sabéis que yo estuve en modo hiper ahorro durante todo el embarazo y me resistía a comprarlo porque pensaba que no iba a ser tan imprescindible como la gente y la matrona decían.

Madre mía, cuando la barriga empezaba a hacerse notable, a pesar y a molestar a la hora de dormir me dí por vencida, encontré uno por 20€ y no me dolió tanto, pero por Dios, si pudiera volver al pasado me la compraría desde el primer momento, que gustazo.

No sabéis hasta que no lo probáis lo que es la comodidad.

Yo compré el grande, el de metro cincuenta. Yo me metía en la cama, me ponía de lado, y el cojín iba desde mi entrepecho, debajo la barriga, entre las piernas hasta las rodillas.

Oh, maravilla, maravillosa, yo la única manera que tenía de dormir era de lado, pero apoyando la barriga en el colchón porque si no me pesaba demasiado y tiraba de la zona de las costillas, así que acababa con un retorcimiento en la zona lumbar que no era humanamente soportable, así que por favor, no sufráis a lo tonto, haceros con uno. Después lo podéis usar como chichonera, como propio cojín de lactancia y para todo lo que se os ocurra.

Vosotras tenéis uno?, cómo os ha ido con él?

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Copa menstual.

Poco antes de cumplir los tres meses de haber parido mi amiga la roja volvió, mi madre dice que es por no dar el pecho en todas las tomas, la ginecóloga que cada persona lleva su ritmo y cada cuerpo es diferente, la cuestión es que la menstruación vuelve a formar parte de mi vida, que poco la había echado de menos.

Para los que aún no lo sepáis, una de las tías de paparockero montó un sex-shop hace un par de años, y la verdad es que es un poco de todos, en su momento todos colaboramos para ayudar y como os podéis imaginar siempre que necesitamos algo en ese aspecto acudimos a la tía que es la que mejor nos conoce y asesora.

Bastante antes de quedarme embarazada me habló de la copa menstrual, a decir verdad yo era un poco excéptica, no lo veía algo para mi, pero me convenció y la probé. He de decir que desde entonces rara vez he usado otra cosa, si es verdad que mi periodo era de todo menos regular (ya veremos ahora), así que siempre llevaba algún tampón o alguna compresa encima, para evitar sorpresas y salvar alguna que otra emergencia.

Antes de decidirme me estuvo informando sobre sus tallas y medidas. Si mis señoras, "eso" tiene tallas y diferentes tamaños, la talla varia según el tamaño de tu vagina, ¿y yo cómo carajo sé lo que mide mi vagina?, eso mismo dije yo, pues bien, es fácil de saber, tan simple cómo saber que grosor de tampón utilizas normalmente, igual que siempre escoges un tamaño de tampón porque no te molesta, pero tampoco se te cae, eliges el de la copa. La dependienta, si es un poco profesional y no pilláis con esa típica persona que pasa de todo, que haberlas ailas y todos hemos topado con una alguna vez, en cuyo caso os recomiendo salir pitando y buscar otra tienda, debería saber que talla necesitaréis dependiendo de ese pequeño detalle, en cuanto a la medida, o al tamaño, eso varía dependiendo de tu cantidad de regla, y no hablo de los primeros días que suele sar más ligera, o de los últimos que solemos manchar, no, hablo de cuando estamos en nuestro mayor apogeo, de los días en los que sabes que como no te cambies cada X tiempo vas a tener un accidente.

La medida, o el tamaño es mejor que lo decidas tú, yo aconsejaría coger uno un poco más grande de lo que creas que te va a ir bien, aunque salirse no se va a salir, eso te lo aseguro.

Una vez nos hemos decidido, nos han explicado como se pone, como se quita y todo eso llega la hora de la verdad. Llegas a casa toda decidida, la desinfectas, vas al baño, te dispones a ponértela y... NO ES TAN FÁCIL COMO TE LO HABÍAN PINTADO!! y es verdad, cogerle el tranquillo lleva un par de intentos, la primera vez que yo lo probé me metí en la ducha y eso acabó pareciendo la matanza de Texas, pero al final no deja de ser cuestión de práctica.

A mi me enseñaron a ponerla de una manera determinada, pero probando descubrí que para mi, la mejor forma para introducirla es así.




Si la sujeto como en la foto a mi me resulta más sencillo colocarla correctamente y una vez dentro se abre más fácilmente.

A la hora de sacarla hay veces que se mueve un poco y hay que buscar el rabito porque no está centrado, ahí os recomiendo que, si podéis compréis una con aro, en vez de con rabito, cuando yo la compré aún no había de esas, pero ahora se encuentran con bastante facilidad, y la verdad, os ahorraréis algún que otro pellizco o que se os escurra y vuelva a subirse cuando ya casi la teníais fuera. Una vez dentro la copa hace vació para que no haya escapes, lo que también significa que va a costar un poco sacarla, una opción es meter el dedo para quitar el vacío, otra es tirar hasta que al llegar fuera el aire consigue entrar, ahí ya preferencia personal, pero en ambos casos vais a tener que sujetarla.

Una vez fuera simplemente hay que vaciarla, darle un agua y volversela a poner, cuando acabe tu periodo se desinfecta y se guarda en esa monísima bolsita que suele venir en la caja y lista para la próxima vez.

Pros:

  • Ahorro, el mayor pro que os puedo decir es el notable ahorro, las copas menstruales tienen un rango de precio de entre 20 y 35 euros.
  • Si encuentras tu talla y tu tamaño es cómoda, antialérgica y no contiene químicos, suelen estar fabricadas de silicona mayoritariamente, aunque supongo que aún podremos encontrar alguna de látex.
  • En caso de que tardemos un poco más de lo habitual en vaciarla no vamos a manchar nada, puesto que aunque la copa esté llena el vacío impide que la sangre baje, lo único que pasará es que se acumulará algo más y será un poco más engorroso a la hora de sacarla.

Contras:

  • No es para todos los públicos, quiero decir, si os da mucho asquito mancharos las manos de sangre ni lo intentéis, os vais a manchar, o bien al ponerla, o bien al quitarla (sobre todo al principio hasta que pilléis el truco) pero sobretodo os vais a pringar al lavarla.
  • Si por lo general os vais a cambiar en un baño público y no hay lavamanos al alcance de la mano desde el retrete tampoco os lo recomiendo, si está en el propio aseo ni tan mal, aunque tendréis que alcanzarlo con las bragas por los tobillos, pero si está separado, es decir, si el retrete está cerrado y el lavamanos es comunitario olvidaros por completo, nadie quiere que le vean lavando algo que ha tenido dentro y menos si está lleno de sangre, y nadie quiere verlo tampoco.

Con ésto no quiero que penséis que quiero que compréis una copa o que no, símplemente quería daros mi visión desde mi experiencia ya que útlimamente ha sido un tema que ha dado mucho de que hablar. Hay gente que las ha probado y está encantada, y por supuesto también hay gente que las odia a muerte, yo creo que es una de esas cosas en ésta vida que hay que probar, que nos va bien, de maravilla, que no, tampoco ha sido un gran gasto.

¿Habéis probado algúna vez las copas menstruales? ¿Qué tal os ha resultado la experiencia?

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Por qué no quiero comprarle un andador a mi hijo.

Ahora que babyEtel ha cumlido los 5 meses todo el mundo nos pregunta por qué no queremos comprarle un andador.

Os diré la verdad, cuando fuimos a España todo el mundo nos preguntaba que queríamos que nos regalaran, y la verdad, yo no soy de pedir cosas, según yo no tengo por qué pedirte algo en concreto si no sé, primero si entra dentro de tu presupuesto, y segundo si tu tenías una idea totalmente opuesta sobre lo que querías regalarnos, así que una tía de paparockero nos propuso hacer una lista en bebitus y nos pareció una idea excelente. La habitación del niño en Berlín realmente estaba vacía, tenía un armario, una cómoda, un par de peluches que eran nuestros y algo de ropa, esas eran todas las cosas del pequeño.

En la lista había un poco de todo, unos walkies con cámara, una cuna de viaje, porque habíamos decidido ir cada verano con el coche y no todos los hoteles tienen, un saltador para la puerta, una trona, un andador...

La cuestión es que nos íban a mandar lo que ubieran elegido diréctamente a Berlín en un pedido conjunto para ahorrarse los gastos de envío y los amigos de paparockero decidieron regalarnos el andador, un andador precioso por cierto, con forma de avioneta, la gran pasión de paparockero es aprender a pilotar algún día así que venía que ni al pelo.

A las dos semanas o así de estar de vuelta en casa me entró la curiosidad y me puse a buscar información sobre el andador, cuándo podría empezar a usarle sin peligro para su columna y todo eso, indagando en varias páginas llegamos a la conclusión de pedir que nos cambiaran el regalo. ¿Por qué? Había webs en las que decían que era un buen entretenimiento para los bebés y que les ayudaba a fortalecer las piernitas, pero en otras decían cosas no tan positivas sobre ellos. Uniendo los puntos, las opiniones y utilizando la lógica decidimos que era mejor renunciar al andador y llegado su momento igual plantearse comprar un centro de actividades.

Llegamos a ésta conclusión por tres sencillos motivos:
  • Para aprender a andar hay que caerse, así de sencillo, hay que tener consciencia de que no vas a ir por la vida sujeto por cuerdas y que debes aprender a mantener el equilibrio por ti mismo.
  • Si no tenemos una consciencia del suelo no sabemos si hay algo delante de nuestros pies que nos pueda hacer tropezar y que debamos aprender a esquivar.
  • Debemos poder ver nuestros pies para aprender a moverlos con soltura, tenemos que saber que después de un pie va otro y ver como hemos de colocarlo correctamente para aguantar mejor el equilibio y conseguir que en el siguiente paso no nos vallamos directos al suelo.

A parte, bajo la opinión de varios expertos el uso de un andador cuando un bebé aún no es capaz de andar por si solo es contraproducente, para ellos es una manera fácil de desplazarse, por lo que se acomodan a que con el mínimo esfuerzo van a recorrer la distancia que se proponen, por lo que cuando conlleve más trabajo no van a querer recorerla, y si a eso le sumamos el miedo a caerse no es una buena mezcla.

Definitivamente, no quiero comprarle un andador a mi hijo porque quiero que empiece a andar cuando él se sienta preparado, quiero que aprenda que nos caemos para aprender a levantarnos y que los grandes progresos de la vida se hacen con esfuerzo. El día de mañana es probable que le compre un centro de actividades, que básicamente es la misma idea que el andador, pero sin ruedas, el niño estará de pie, agarrado por arneses, podrá fortalecer las piernas sin cansarse demasiado y entrenará el equilibrio del tronco mientras se divierte con los juguetes, pero no le compraré un andador porque no quiero que una de las primeras cosas que aprenda es a ir por el camino fácil.

martes, 31 de mayo de 2016

Nuestro carrito: Cybex priam 2 en 1

Nosotros a la hora de elegir un carrito no teníamos muy claro que teníamos que buscar, pero si sabíamos que lo íbamos a tener que usar de minicuna un tiempo así que la prioridad es que fuera fácil de manejar, amplio y cómodo. Y sin saber muy bien que buscábamos nos plantamos en la tienda, una vez allí la verdad es que prácticamente al instante supimos que características queríamos que tuviera nuestro carrito y dimos con el que para nosotros es el ideal el Cybex Priam 2 en 1 que viene con capazo, silla y adaptadores para el Grupo 0. Os cuento un poco por qué nos decidimos por éste.


Para empezar el manillar es entero y no de bastones lo que facilita mucho el manejo si en un momento dado tienes que utilizarlo con una sola mano, cosa que es muy común. Y también nos gustó mucho el echo de que fuera fácilmente regulable con un botón en el mismo manillar, puesto que paparockero y yo tenemos una diferencia de altura de unos 20 centímetros y quieras que no la posición que para mi es cómoda para el es baja y viceversa así que ese fue otro punto muy a su favor.

En segundo lugar venía con el adaptador para la silla del coche, que como ya os he dicho fue el amor a primera vista de paparockero así que no hace falta decir más.

En el expositor tenían montados tanto el capazo como la silla y pudimos comprobar la facilidad con la que podemos cambiar la posición de asiento con una simple palanca situada justo debajo de la capota, que cuando la estructura está vestida como capazo queda escondida. Consta si no recuerdo mal de tres posiciones así que nuestro pequeño podrá estar recostado, completamente tumbado y sentadito.

Me gustó especialmente que no te llenan de accesorios, ni te intentan vender mil artilugios para complementar el carrito en si sino más bien al contrario, como ya os he dicho venía con el adaptador para el Grupo 0 y también incluía el plástico para la lluvia, pero me encantó el detalle de la capota. En la foto no se llega a apreciar bien, pero la raya negra que hay abajo es en realidad una cremallera que si abrimos nos permite desplegar otra porción de tela que hace que ésta llegue prácticamente a la altura del saco, deja una pequeña rendija para que puedas ver a tu bichito e incluye una reja de ventilación en la parte trasera para que corra el aire pero no le de el sol directamente en la carita. Cosa que me encanta porque me hizo acordarme de las eternas peleas de mi madre con la sombrilla cuando mi hermano era pequeño y de los peligros de tapar el carro con una muselina o algo similar por el efecto invernadero que creamos dentro.
Además la capota se transfiere, quiero decir, que la puedo usar tanto si llevo el capazo como la silla, por lo cuál no necesito dos accesorios.

El único "accesorio" por así decirlo que nosotros escogimos fueron las ruedas, tienes tres modelos de ruedas para escoger, las normales o "light" como ellos las llaman, las de trekking o las todoterreno, nosotros no lo dudamos, aquí hiela y nieva mucho en invierno, hay calles muy nuevas como zonas del casco antiguo con adoquines y no nos la queríamos jugar, la diferencia de precio nos era indiferente si hablábamos de la seguridad y comodidad de nuestro elefantito y cogimos las ruedas todoterreno, que incluso en la opinión de vendedor eran las mejores para los días de nieve porque al ser más gruesas y tener el dibujo marcado ayudaban a evitar patinazos.

Aunque no lo parezca, la cesta es muy amplia una vez abierta y podemos cerrarla para que no ocupe tanto dandole un empujoncito con el pie puesto que consta de un cierre con imán que personalmente me encanta, sólo tiene una pequeña abertura si está cerrada por lo que lo que llevemos dentro apenas se ve y no se nos va a ensuciar o mojar, y abierta la capacidad de almacenaje prácticamente se duplica porque se abren las pestañas y nos proporciona un buen tamaño, que nunca viene mal, a parte de que soporta hasta 5 kilos de peso.

Otra cosa que me gustó mucho es que la tela es totalmente desmontable por lo que para lavarlo no hay ningún problema, de echo nosotros en cuanto llegamos a casa lo desmontamos para que no se llenara de polvo, ni las gatas lo llenaran de pelos y la verdad es que fue super rápido y fácil, montarlo ya no tanto, si os digo la verdad, pero teniendo en cuenta que fue la primera vez tampoco me llevó más de 20 minutos teniendo que mirar las instrucciones a cada paso.

En cuanto al peso y al tamaño diré que no se me hace excesivamente pesado, es firme, pero no es el más pesado que he probado, ni tampoco el más ligero, en las especificaciones pone que pesa 4'9 kilos incluyendo ruedas y cesta, supongo que a eso habrá que añadirle el peso del capazo o de la silla, que por cierto, que no os lo he dicho, soporta hasta 17 kilos de peso, por lo que la vida útil de éste carrito es bastante amplia.
Respecto al tamaño he de comentar que se pliega con una sola mano completamente gracias al botón del que os hablaba antes situado en el manillar, el mismo botón que regula la altura si lo deslizamos completamente hacia abajo acciona a su vez otros dos botones que desbloquean los sistemas de seguridad del chasis y con una mano y la ayuda de un pie para sujetar la parte de abajo podemos plegar el carrito de manera que quede totalmente vertical y se sostenga de pie, cosa que es un puntazo en tema de espacio. Nosotros tenemos un coche familiar bastante amplio y ocupa, tumbado plano, medio maletero y de medio lado, un cuarto, por lo que no se nos hace excesivamente grande.

Y ya para terminar un detalle en el que no habíamos caído hasta que fuimos a encargarlo y nos explicaron con todo lujo de detalle cada una de sus características para que supiéramos que nos llevábamos a casa, y fue el bloqueo de dirección de las ruedas y la cuerdecita del manillar.
El bloqueo de dirección de las ruedas es un botoncito que podemos accionar cuando hay hielo, nieve o lluvia que lo que nos ayuda es a mejorar la estabilidad del carro evitando que las ruedas delanteras pivoten y se nos pueda resbalar.
La cuerdecita del manillar, que no sabíamos para qué estaba no es otra cosa que una medida extra de seguridad para que el carro no vuelque, nos enganchamos esa cuerdecita a la muñeca y si por algún motivo pillamos una piedra o un desnivel aunque lo soltemos, el carro va a seguir estando a nuestro lado de pie y firme, no va a haber peligro de que vuelque o de que se nos vaya solo.

A parte de todo eso tiene el típico freno para las ruedas traseras que podemos accionar con el pie, tiene uno para ambas ruedas y hay que decir que hemos probado en parqué y en la calle y con el freno echado por mucho que empujes el carrito no se mueve ni un ápice, cosa que hay que tener en cuenta, porque no se vosotras pero a mi siempre se me vienen a la mente esas escenas de las películas en las que la madre se despista un momento y el carrito sale disparado hacia una carretera.


Éstos han sido nuestros pasos a seguir a la hora de escoger el carrito, sólo falta esperar que a Etel le guste tanto como a nosotros :)

¿Vosotros que aspectos tuvisteis en cuenta a la hora de escoger vuestro carrito ideal?

viernes, 6 de mayo de 2016

Una vista atrás.

Hace unos días estaba charlando con una amiga que vive en España que cumple dentro de nada 5 meses de embarazo y nos dimos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.

En navidad todas mis primas, que ya son madres me decían que disfrutara del embarazo que pasaba muy rápido. He de reconocer que no me lo tomé muy en serio, pensaba que no era posible que 9 meses pasaran rápido cuando un día de trabajo a veces se hacía taaan largo. 

Pero ayer empezamos la semana 32, y con ella nos ponemos en la mitad del octavo mes.
Ocho meses ya!, me puse a echar la mirada atrás y decidí escribir éste post resumiendo un poco lo que han sido estos meses para mi.



Fui muy afortunada al principio del embarazo porque no tuve síntomas notables más allá de las náuseas por un par de productos de limpieza para el baño o el olor del tabaco, que desaparecieron al acabar el primer trimestres. Y esa horrible reacción alérgica que me salió cuando empecé a usar Nivea para evitar las estrías, que por suerte desapareció al cambiar de crema. 

En el cuarto mes de embarazo noté por primera vez las famosas burbujitas, como ya os digo no tenía síntomas aparte de la congestión nasal que comenzó a la vez que el embarazo y aún hoy sigue conmigo, por lo cual sentir esas burbujitas era realmente gratificante porque significaba que mi pequeño bichito estaba bien, estaba ahí dentro y convertía el embarazo en algo más real, porque por esas mismas semanas ya empezaba a notarse la tripita que durante el quinto mes sólo haría que crecer y crecer cada día más y a vibrar cada vez que Etel pataleaba.

El sexto mes, en parte se acabó lo bueno. El elefantito decidió que boca abajo se vive muy bien y plantó su culo bajo mi costillar, con la consecuente presión y molestia que ésto ocasiona. También fue un mes notablemente malo con respecto a la acidez, empezó a darme super fuerte de tal manera que conseguía despertarme por las noches y ya no había manera de volver a dormir.

El séptimo mes conseguí controlar la acidez, a costa de que paparockero esté harto de subir leche a casa porque puedo beberme dos litros díarios, pero oye, la mantengo a raya. :D
Se empieza a hacer muy notable ya el crecimiento de la barriga y los consiguientes sofocos al subir escaleras o incluso andar un poco rápido. El dolor lumbar ya es nuestro pan de cada día, aunque eso no sólo es culpa del embarazo, sino que como ya sabéis llevamos un año durmiendo con un colchón en el suelo y todo afecta.

En éste octavo mes la verdad es que estoy echa una piltrafa, el cansancio acumulado se va haciendo notar, la tripa ya es muy grande y cuesta encontrar una postura, ya sea sentada o tumbada, en la que no duela nada. Etel está empezando a encajarse y las molestias en la ingle se hacen notar de vez en cuando y sigue con el culo bajo las costillas por lo que andar y hablar a la vez se va complicando. He notado también durante éstas últimas semanas que después de un largo paseo se me hinchan las piernas y los pies bastante, pero nada que unas duchas de agua fría no solucionen.

Viendo lo que muchas de vosotras contáis creo que, aunque haya días que lo único que deseo es que acabe ya y pueda recuperar mi cuerpo, mis posturas para dormir y subir dos escalones sin ahogarme, realmente no puedo quejarme.

¿Vosotras como estáis llevando el embarazo?, ¿estáis tenido mucho malestar?

martes, 3 de mayo de 2016

Elegir un hospital.

Como ya os he comentado alguna vez la dinámica sanitaria aquí en Alemania es un poco diferente a la española. Aquí somos los pacientes los que elegimos a nuestros médicos y no hay centros de salud como tal, cada médico tiene su consulta privada de manera que tu escoges según tus propios criterios, lo suyo es elegir al más cercano a tu domicilio y si no te gusta puedes cambiarte a otro tantas veces quieras, nosotros elegimos médicos que prioritariamente hablen español, nos hace mucho más fácil todo, aunque no siempre están necesariamente cerca, pero bueno, cuestión de gustos.

A lo que iba que me enrollo, supongo que en ciudades grandes de España también podréis escoger entre hospitales, no lo sé porque en Burgos sólo hay uno así que no tengo constancia de ello. Pero aquí los propios hospitales organizan dos o tres charlas al mes para venderte, por así decirlo, sus instalaciones.

En nuestro caso visitamos tres hospitales diferentes situados en las cercanías de nuestro nuevo piso, ayer mismo fuimos al último y ya hemos decidido el que va a ser el hospital en el que nacerá nuestro elefantito.



Entre los tres hospitales nos ha sido especialmente difícil escoger entre dos de ellos, el primero que visitamos y el último. El segundo hospital, aunque si bien es cierto que por distancia era el que más cerca se encuentra el echo de que no tuviera servicio de neonatología, ni UCI pediátrica no nos terminaba de convencer. En principio no sería un factor indispensable, pero teniendo la opción de escoger y sabiendo que Etel es probable que por tamaño y desarrollo se adelante no queríamos arriesgarnos a que hubiera algún problema y tuvieran que transladarnos a otro hospital, así que preferimos curarnos en salud y descartarlo, muy a pesar de paparockero al que le gustaba mucho ese hospital.

Entre los otros dos la verdad es que la decisión final fue un poco casi a cara o cruz, los dos constan de varios paritorios con opción de dar a luz en bañera, sentada, de pie, en potro, en cama, tienen camas convertibles para poder dar a luz sentado o a cuatro patas, disponen de pelotas de pilates. Practican la homeopatía, aromaterapia, acupuntura, posibilidad de llevar un cd/usb con tú música para poner durante la dilatación y el parto, uso medicinas alternativas, diferentes métodos de tratamiento del dolor, obviamente anestesia epidural.
Cuentan con salas de postoperatorio, sala de espera para familiares y visitas, neonatología y salas de reanimación, servicio de UCI, salas de lactancia a las que puedes acudir para que una matrona supervise y te aconseje y ayude de manera personalizada, etcétera.



Si bien os he dicho ambos hospitales contaban con los mismos servicios, la única diferencia notable era la distancia; uno de ellos se encuentra a 13 kilómetros y tiene parking propio y el otro a 10 y habría que buscar aparcamiento en las inmediaciones, también es cierto que éste último se encuentra de camino entre la nueva casa y la oficina de paparockero, pero como tengo intención, de, si no está conmigo llamarle en cuanto tenga la certeza de que estoy de parto para que venga a ayudarme para que no se me olvide nada, ir tranquilamente al hospital y todo tampoco era un dato excesivamente importante.

Personalmente cuando fuimos a ver el primer hospital quedé completamente enamorada, si bien es verdad que es el que más lejos está es un edificio completamente nuevo, está estructurado por torres todas comunicadas entre sí por la planta baja, cosa que los otros dos eran edificios individuales. El servicio de comidas de la cafetería era realmente amplio y variado, con comida recién preparada, que para paparockero es mejor, así puede bajarse tranquilamente a comer y no alimentarse de sándwiches de máquina y en dos minutos está conmigo de nuevo si es necesario. (Todas las fotos del post están sacadas de la página web del propio hospital)

Así que ya, después de mes y medio de visitas y comparaciones hemos decidido, por fin, cuál va a ser nuestro hospital y hemos hecho la solicitud de cita para preparar todo el papeleo, no es estrictamente necesario éste paso, pero si muy recomendable, simplemente te reúnes con personal de la planta de obstetricia para que te informe de los papeles necesarios, certificado de matrimonio o paternidad, partidas de nacimiento de los padres (al menos en el caso de extranjeros), plan de parto, papeles de donación del cordón umbilical en caso de así querer hacerlo, información sobre lo necesario para la estancia en el hospital, en caso de querer dar a luz en una bañera de partos es importante indicarlo porque como es lógico tarda en prepararse, la opción de solicitar habitación familiar (pagando un extra, porque es una opción que no cubren los seguros médicos, podemos escoger una habitación con cama de matrimonio y un pequeño salón para que nuestra pareja e incluso nuestros hijos mayores puedan quedarse con nosotros sin tener que dormir en un sillón, y también tendrían derecho al servicio de comidas en la habitación como si se tratara de un paciente más).

Pero bueno, de todo ésto os hablaré cuando nos den la cita y podamos ir a que nos expliquen todo de manera más personalizada.


¿Vosotros habéis escogido vuestro hospital?, ¿tenéis la opción de escoger la posición de parto? Por favor contadme en los comentarios porque ya os digo que el conocimiento del tema abarca a mis familiares y conocidos en Burgos y allí es el hospital que hay y en el potro, no se si en otras ciudades o por la privada hay otras opciones, pero me interesa para el día de mañana, por si decidimos volver ;)