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miércoles, 4 de enero de 2017

Cojín de lactancia.

Todos hemos oído hablar sobre los cojines de lactancia, todos sabemos lo que son, pero nadie sabemos realmente la falta que nos hacen hasta que probamos uno.

En ese mismo instante ya no puedes vivir sin el, se convierte en una prolongación más de tu cuerpo, de tu barriga. Un complemento indispensable durante todo tu embarazo.

Para las rara avis que aún no sepan lo que es un cojín de lactancia es un accesoria de diferentes formas y longitudes, con rellenos más o menos rígidos diseñados para soportar al bebé y colocarlo en la postura correcta a la hora de comer.
En la postura normal nos deja descansar los brazos y no tener que estar sujetandolo durante las largas tomas y poder descansar tanto lumbares como cervicales.

Usualmente hay dos tipos diferentes, los pequeños, en forma de U, que son como las almohadas de viaje para el cuello, pues ese estilo. Yi los grandes, en forma de churro o de serpiente que, éstos últimos, en algunos lugares se llaman también cojines de embarazo. Generalmente vienen con fundas lavables así que no hay problemas de higiene

Yo era un poco excéptica, ya sabéis que yo estuve en modo hiper ahorro durante todo el embarazo y me resistía a comprarlo porque pensaba que no iba a ser tan imprescindible como la gente y la matrona decían.

Madre mía, cuando la barriga empezaba a hacerse notable, a pesar y a molestar a la hora de dormir me dí por vencida, encontré uno por 20€ y no me dolió tanto, pero por Dios, si pudiera volver al pasado me la compraría desde el primer momento, que gustazo.

No sabéis hasta que no lo probáis lo que es la comodidad.

Yo compré el grande, el de metro cincuenta. Yo me metía en la cama, me ponía de lado, y el cojín iba desde mi entrepecho, debajo la barriga, entre las piernas hasta las rodillas.

Oh, maravilla, maravillosa, yo la única manera que tenía de dormir era de lado, pero apoyando la barriga en el colchón porque si no me pesaba demasiado y tiraba de la zona de las costillas, así que acababa con un retorcimiento en la zona lumbar que no era humanamente soportable, así que por favor, no sufráis a lo tonto, haceros con uno. Después lo podéis usar como chichonera, como propio cojín de lactancia y para todo lo que se os ocurra.

Vosotras tenéis uno?, cómo os ha ido con él?

viernes, 29 de julio de 2016

Mi parto II

Nadie se plantea que su parto vaya a ser provocado, pero en mi caso tampoco había muchas más opciones, los latidos del niño estaban bajando, aún había tiempo antes de ir diréctamente a la cesárea, pero había que hacer algo para acelerar el proceso así que obviamente, sabiendo los pros y los contras de todo lo que iban a hacerme accedimos, lo primero era la salud de mi bebé.

Empezamos con una dosis de prostaglandinas, un gel vaginal utilizado para generar unas contracciones más fuertes y constantes, y vaya si lo consiguió. Esas dos horas que tuve que permanecer tumbada fueron las más largas de mi vida, sólo quería poder levantarme, me dolía hasta el alma con cada contracción y no me dejaban moverme. A partir del momento en el que me quitaron las correas y me dejaron levantarme ya no podía parar quieta, sentada eran horribles, tumbadas insoportables, nos tiramos casi tres horas dando paseos por los pasillos parando sólo, de vez en cuando, para picar algo en el comedor.

Pasadas las seis, cansados ya de dar paseos, optamos por la bañera, me llenaron una bañera, ya en el propio paritorio, con agua calentita y esencia de naranja para relajarme mientras seguían las contracciones y la verdad es que funcionó, el dolor era menos intenso, pero la postura la verdad un tanto incómoda, cuando decidí salir para nuestra sorpresa empezaron a venir las contracciones cada tres minutos, muy fuertes, muy dolorosas y apenas podía moverme o hablar. Paparockero echó a correr hacia el control de enfermeras y dijeron que ya era hora de quedarse en el paritorio, así que fue a recoger las cosas de la habitación y a mi me tumbaron en una cama convertible para ver qué tal iba el proceso.

Otra ronda de monitores que ya no acabó hasta el momento del expulsivo, otro tacto que venía con no demasiadas buenas noticias, puesto que si, las contracciones eran mucho más fuertes y constantes, pero había dilatado apenas cuatro centímetros, así que, otra vez tras informarnos sobre los pros y los contras y dar nuestro consentimiento me pusieron una vía con oxitocina.

A las 9, tras otro tacto en el que nos dijeron que sólo llevaba 7 centímetros dilatada y opté por pedir mi tan temida epidural, llevaba dos horas llorando a moco tendido por el miedo que tenía a la dichosa epidural. Todo el mundo decía que dolía mucho, sabiendo los efectos secundarios, sabiendo que no podría moverme después, y sobretodo con un miedo horrible porque sabía que mientras me la ponían debía estarme quieta y a mi con cada contracción me temblaba el cuerpo entero de una manera que no podía controlar. Aunque he de reconocer que al final no fue para tanto, si bien es cierto que optamos por la anestesia peridural y no la epidural en si. No son muchas las diferencias, pero la mayor de todas es que con la peridural sigues teniendo la funcionalidad de las piernas pues te duerme desde debajo del pecho hasta la ingle.

Como decía, la propia epidural no fue dolorosa, peronalmente lo más costoso fue arquear la espalda, puesto que la prominente barriga y el dolor acumulado en la zona inglinal no lo ponían fácil. He de reconocer que, para mi, fue la mejor decisión; al cabo de quince minutos no había ningún tipo de dolor, dejé de notar por completo las contracciones, pero en el monitor salían reflejadas, por lo que aprovecharon para subir la dosis de oxitocina y así intentar acortar la espera.

Fue la mejor hora desde que había empezado toda la locura, realmente pudimos descansar, tanto paparockero como yo tuvimos un momento de paz, que se vió interrumpido al poco de pasar las diez por un tropel de médicos, enfermeras y auxiliares que entraron a todo correr en la sala diciendo que los latidos del niño estaban bajando mucho, que había estrés fetal y que debían sacar sangre de la cabeza del elefantito para ver si tenía oxígeno suficiente, que era hora de salir, fuera como fuera, pero había que sacarlo ya, que no podía moverme, que cada vez que me movía las pulsaciones bajaban aún más.

Así que como podéis imaginaros con nuestra cara de susto y con mucha espectación sacaron sangre de la cabecita del niño tras mucho esfuerzo pues no paraban de decir que tenía mucho pelo y no podían pinchar bien. Una vez lo consiguieron una enfermera echó a correr, no habían pasado ni diez minutos y tan rápido como se había ido volvió a entrar entregándole un papel a la doctora que aún seguía entre mis piernas con toda la tropa detrás. La doctora miró el papel, miró a la enfermera, volvió a mirar el papel, la preguntó si estaba correcto y nosotros sólo queríamos saber que demonios ponía, sus caras no auguraban nada bueno y yo ya me estaba viendo en quirófano. La prueba había salido mal y tuvieron que repetir todo el proceso. La segunda vez que la enfermera regresó con los resultados dijeron que el pequeño oxigenaba bien, pero que tenía que salir ya.

Nos habíamos librado de la cesárea, pero si llego a saber lo que venía después casi la habría preferido. Nos quedamos sólo con una doctora y la matrona, era hora de empujar, el niño seguía muy arriba pero debíamos sacarlo cuanto antes.

Tras hora y media empujando en diferentes posiciones yo ya no podía más, llevaba más de 22 horas de parto sin apenas descansar, habían pasado más de 34 horas desde la última vez que había dormido. Estaba literalmente agotada y de repente todo el mundo abandonó la sala excepto la matrona que estaba haciendo otras cosas mientras yo seguía empujando con cada contracción bajo el apoyo incondicional de paparockero.

Al rato volvió la doctora con una enfermera que se subió a la cama tras de mi poniendome sus piernas como almohada. En la siguiente contracción me quería morir, mientras yo empujaba con las pocas fuerzas que me quedaban la matrona y la doctora me flexionaban las piernas y la enfermera presionaba mi barriga desde arriba con tal fuerza que pensé que me iba a partir en dos. En un momento dado pude ver a mi pobre marido en una esquina viendo la escena sujetando la botella de agua que yo le iba rogando a cada rato sin poder hacer nada más que animarme desde lejos porque el pobre ni cabía casi.

Después de otro rato así no había manera, seguía sin salir, el dolor era ya insoportable y no tenía fuerzas ni para respirar, la presión de la enfermera en el estómago era sofocante y realmente pensé que no iba a salir nunca, en esa siguiente contracción noté como la presión se aliviaba, me habían realizado una episiotomía, la cabeza ya estaba saliendo, al segundo la ví fuera y el cuerpecito salió casi disparado. El líquido amniótico salió verde, me pusieron al niño encima, la doctora llamó a la pediatra y me dijeron que no podían dejar el cordón latir, que debían revisar que el niño no hubiera tragado, ni aspirado el líquido sucio y no había tiempo de esperar que saliera la placenta. Así que al final el cordón umbilical se lo cedimos al mismo hospital para utilizarlo en investigación.

Se llevaron al niño apenas dos minutos y me lo volvieron a poner en el pecho, el niño estaba perfectamente sano.


En cuanto a mi; mientras tenía a Etel encima salió la placenta, me limpiaron y me cosieron, cuando le pregunté a la doctora me dijo que no había contado cuántos puntos me había dado, pero se estuvo en la tarea más de media hora así que debo tener puntos hasta en el carné de identidad. Tras dos horas con el pequeño en el que me le pusieron en el pecho para que empezara a mamar nos pasaron a la habitación, le hicieron una pequeña revisión al pequeño que básicamente consistió en tomarle la temperatura y examinar su cuerpecito en busca de alguna de esas pequeñas manchas o marcas que pueden salirles al nacer.

Después paparockero, por petición de las enfermeras se fue a casa a descansar, que él también se lo había ganado. Y es que aquí, aunque al principio pueda parecer chocante, a los padres o acompañantes no les está permitido quedarse durante la noche, (a no ser que pagues una habitación familiar) y es que al ser habitaciones compartidas se considera que puede ser incómodo para el otro ocupante la falta de privacidad. Si bien es cierto que al principio no me gustó la idea la verdad es que es muy lógica y viene realmente bien, el acompañante duerme en su cama y no en una silla, puede darse una ducha tranquilamente, cenar algo decente y estar a primera hora en el hospital fresco y descansado. En nuestro caso en cuanto paparockero entraba por la puerta servidora aprovechaba a echarse una siesta sabiendo que el niño estaba vigilado.


En el siguente post os contaré un poco sobre la estancia en el hospital y el sustillo que tuvimos el día que nos dieron el alta.



lunes, 23 de mayo de 2016

¿Qué hacer con el cordón umbilical?

A éstas alturas supongo que todos hemos, al menos, oído hablar sobre las diferentes opciones que tenemos a la hora del parto respecto al cordón umbilical, pero por si hay algún despistado por ahí, como paparockero que hasta las clases de preparación al parto no sabía que diferentes cosas se podían hacer con él os escribo éste post.



Tenemos 4 diferentes opciones:


La primera y la más lógica para quienes no han indagado sobre el tema es desecharlo, lo que se ha echo toda la vida, se corta y se tira, no tiene mucho más misterio. Personalmente creo que con las opciones que hay hoy en día y los beneficios que está demostrado que sus células pueden otorgar creo que es la peor opción, aunque para mi nunca llegó a ser en realidad una opción.


La segunda opción es conservar la sangre del cordón umbilical en un banco privado, es decir, para uso personal del propietario.
El precio de un banco privado oscila entre los 1.300 y 3.000 euros, coste al que había que sumar unos 100€ anuales. En este caso la muestra pasaría a ser propiedad de los padres hasta la mayoría de edad del hijo cuando pasaría a ser suya.

Ventajas y desventajas de conservar la muestra de forma privada:
  • Ventajas.
    El uso de las células del cordón pueden curar enfermedades graves como tumores, enfermedades de la sangre o problemas en la médula osea.
  • Desventajas.
    * La primera es su elevado coste.
    * No es seguro que en caso de necesidad vayas a poder disponer de él. Quiero decir, la mayoría de las enfermedades que requieren tratamiento de células madre son genéticas, por lo cual tu propio cordón umbilical no serviría.
    * Aunque tengas tus células guardadas y las necesites necesitas una receta médica para poder hacer uso de ellas.


La tercera opción es donar las células del cordón umbilical a un banco público.
Ésta opción es totalmente gratuíta y tenemos la certeza de que los beneficios de su conservación van a ayudar a alguna persona que lo necesite el día de mañana.
Si estáis interesados en ésta opción yo os recomendaría hablar con vuestro ginecólogo o matrona o ir directamente a algún banco de donaciones. La web de la Organización Nacional de Transplantes consta de un listado con direcciones y teléfonos para este fin.


La cuarta y última opción es realizar un corte tardío del cordón umbilical, básicamente esperar unos tres minutos hasta que deje de latir.

Personalmente es la opción que voy a tomar, si las condiciones son favorables, si no optaremos por la donación. Y es que la matrona de las clases de preparación al parto nos lo explicó tan bien y tan detalladamente que nos convencimos de que era la mejor opción para nuestro bebé.

Nos hemos decantado por ésta opción porque está demostrado que el mero echo de esperar para hacer el corte aporta al niño un extra de oxígeno que ayuda a su adaptación a la respiración pulmonar y que mejora sus reservas de hierro.
Además, el aumento del volumen sanguíneo ayuda al aporte de bilirrubina y tendremos menos probabilidades de que nuestro bebé padezca ictericia.

¿Vosotras que habéis pensado hacer con el cordón umbilical?, ¿estabais al corriente de todas las opciones?

Dejadme en los comentarios vuestras opiniones que ya sabéis que estoy deseosa por leerlas.

martes, 3 de mayo de 2016

Elegir un hospital.

Como ya os he comentado alguna vez la dinámica sanitaria aquí en Alemania es un poco diferente a la española. Aquí somos los pacientes los que elegimos a nuestros médicos y no hay centros de salud como tal, cada médico tiene su consulta privada de manera que tu escoges según tus propios criterios, lo suyo es elegir al más cercano a tu domicilio y si no te gusta puedes cambiarte a otro tantas veces quieras, nosotros elegimos médicos que prioritariamente hablen español, nos hace mucho más fácil todo, aunque no siempre están necesariamente cerca, pero bueno, cuestión de gustos.

A lo que iba que me enrollo, supongo que en ciudades grandes de España también podréis escoger entre hospitales, no lo sé porque en Burgos sólo hay uno así que no tengo constancia de ello. Pero aquí los propios hospitales organizan dos o tres charlas al mes para venderte, por así decirlo, sus instalaciones.

En nuestro caso visitamos tres hospitales diferentes situados en las cercanías de nuestro nuevo piso, ayer mismo fuimos al último y ya hemos decidido el que va a ser el hospital en el que nacerá nuestro elefantito.



Entre los tres hospitales nos ha sido especialmente difícil escoger entre dos de ellos, el primero que visitamos y el último. El segundo hospital, aunque si bien es cierto que por distancia era el que más cerca se encuentra el echo de que no tuviera servicio de neonatología, ni UCI pediátrica no nos terminaba de convencer. En principio no sería un factor indispensable, pero teniendo la opción de escoger y sabiendo que Etel es probable que por tamaño y desarrollo se adelante no queríamos arriesgarnos a que hubiera algún problema y tuvieran que transladarnos a otro hospital, así que preferimos curarnos en salud y descartarlo, muy a pesar de paparockero al que le gustaba mucho ese hospital.

Entre los otros dos la verdad es que la decisión final fue un poco casi a cara o cruz, los dos constan de varios paritorios con opción de dar a luz en bañera, sentada, de pie, en potro, en cama, tienen camas convertibles para poder dar a luz sentado o a cuatro patas, disponen de pelotas de pilates. Practican la homeopatía, aromaterapia, acupuntura, posibilidad de llevar un cd/usb con tú música para poner durante la dilatación y el parto, uso medicinas alternativas, diferentes métodos de tratamiento del dolor, obviamente anestesia epidural.
Cuentan con salas de postoperatorio, sala de espera para familiares y visitas, neonatología y salas de reanimación, servicio de UCI, salas de lactancia a las que puedes acudir para que una matrona supervise y te aconseje y ayude de manera personalizada, etcétera.



Si bien os he dicho ambos hospitales contaban con los mismos servicios, la única diferencia notable era la distancia; uno de ellos se encuentra a 13 kilómetros y tiene parking propio y el otro a 10 y habría que buscar aparcamiento en las inmediaciones, también es cierto que éste último se encuentra de camino entre la nueva casa y la oficina de paparockero, pero como tengo intención, de, si no está conmigo llamarle en cuanto tenga la certeza de que estoy de parto para que venga a ayudarme para que no se me olvide nada, ir tranquilamente al hospital y todo tampoco era un dato excesivamente importante.

Personalmente cuando fuimos a ver el primer hospital quedé completamente enamorada, si bien es verdad que es el que más lejos está es un edificio completamente nuevo, está estructurado por torres todas comunicadas entre sí por la planta baja, cosa que los otros dos eran edificios individuales. El servicio de comidas de la cafetería era realmente amplio y variado, con comida recién preparada, que para paparockero es mejor, así puede bajarse tranquilamente a comer y no alimentarse de sándwiches de máquina y en dos minutos está conmigo de nuevo si es necesario. (Todas las fotos del post están sacadas de la página web del propio hospital)

Así que ya, después de mes y medio de visitas y comparaciones hemos decidido, por fin, cuál va a ser nuestro hospital y hemos hecho la solicitud de cita para preparar todo el papeleo, no es estrictamente necesario éste paso, pero si muy recomendable, simplemente te reúnes con personal de la planta de obstetricia para que te informe de los papeles necesarios, certificado de matrimonio o paternidad, partidas de nacimiento de los padres (al menos en el caso de extranjeros), plan de parto, papeles de donación del cordón umbilical en caso de así querer hacerlo, información sobre lo necesario para la estancia en el hospital, en caso de querer dar a luz en una bañera de partos es importante indicarlo porque como es lógico tarda en prepararse, la opción de solicitar habitación familiar (pagando un extra, porque es una opción que no cubren los seguros médicos, podemos escoger una habitación con cama de matrimonio y un pequeño salón para que nuestra pareja e incluso nuestros hijos mayores puedan quedarse con nosotros sin tener que dormir en un sillón, y también tendrían derecho al servicio de comidas en la habitación como si se tratara de un paciente más).

Pero bueno, de todo ésto os hablaré cuando nos den la cita y podamos ir a que nos expliquen todo de manera más personalizada.


¿Vosotros habéis escogido vuestro hospital?, ¿tenéis la opción de escoger la posición de parto? Por favor contadme en los comentarios porque ya os digo que el conocimiento del tema abarca a mis familiares y conocidos en Burgos y allí es el hospital que hay y en el potro, no se si en otras ciudades o por la privada hay otras opciones, pero me interesa para el día de mañana, por si decidimos volver ;)

martes, 19 de abril de 2016

Preparación al parto 2.

Como ya sabéis ayer tuvimos la segunda y  última clase de preparación al parto. Empezamos la sesión en el punto en el que lo dejamos la semana pasada, en el expulsivo. 

Ya habíamos visto todo el proceso hasta llegar a éste punto en la primera clase así que sólo faltaba el momento cumbre, el momento en el que ya estás, como quien dice, para parir, ese momento en el que ya estás dilatada y sólo falta ese último empujón para tener a nuestro bebé entre los brazos.

Una de mis preocupaciones era el llamado "aro de fuego", nos explicó el momento exacto en el que se produce y a qué se debe, y no es otra cosa que el momento en el que el perineo ha llegado a su máximo nivel de tensión, ahí es cuando sentimos esa sensación de ardor en la que es muy importante intentar relajarse y no empujar entre las contracciones para evitar, en la medida de lo posible que se desgarre la zona, es la típica escena de las películas en la que empiezan a soplar, como nos dijo la matrona, imitando un tren. Puede parecer tonto, o simplemente que tú no creas que personalmente eso te ayude a relajarte, pero no es ese el fin de ese tipo de respiraciones, sino el echo de que con cada pequeña exhalación ayudamos a la cabeza del bebé a coger la curva del coxis más fácilmente. 

Una vez pasado éste peliagudo punto en dos o tres contracciones más la cabeza de nuestro pequeño estará ya fuera y sólo faltará esperar a que el propio bebé haga el resto del trabajo el sólo, que realice un giro de noventa grados para sacar el hombro que se encuentre en la zona de arriba y luego saque el de abajo, en ese momento el cuerpo sale solito y ya podremos tener a nuestro recién nacido en brazos a la espera de que salga la placenta.

Ayer, la clase, principalmente se centró en las cosas que puede hacer el padre para facilitarnos el trabajo y sentirse seguro y útil en un momento en el que todo se centra en la mujer. 



Unos sencillos masajes o la correcta aplicación de presión durante las contracciones, pueden ser de gran alivio en esos momentos, así como el que el padre se sienta parte activa del parto y la mujer arropada en ese momento tan vulnerable.

Otra de las tareas importantes de nuestra pareja, que a mi, personalmente, no se me había ocurrido, es la de recordarnos que debemos beber agua, y por consiguiente ir al servicio, por lo visto en ese momento de tanto dolor en la zona no sentimos la necesidad de ir al baño y podemos correr el riesgo de que se nos escape sin que nos demos cuenta.

Nos aconsejó que durante las interminables horas en las que estamos con contracciones ingiramos frutas ricas en azúcar como fresas, peras o plátanos, pero dejando de lado otras como las naranjas o las manzanas puesto que la acidez de las mismas requieren más esfuerzo para su digestión y es posible que el cuerpo las rechace. Que podemos, y debemos, tomar azúcar para recargarnos de energía puesto que es un proceso largo y es normal que en algún momento se nos vayan las fuerzas.

Estuvimos también practicando diferentes tipos de respiraciones para encontrar la que le funcionaba a cada cual para relajarse y diferentes posturas para el momento del parto y las ventajas y desventajas, en cuanto a movilidad pélvica de cada una.

Como conclusión no puedo estar más contenta con la información que nos han proporcionado en éste curso puesto que aunque conocía ya muchas de las cosas de las que hemos hablado en el ha solventado algunas dudas y ha dado el empujoncito en la confianza de paparockero para hacerle saber que es necesario, que no todo ronda en torno a la mujer y va a ser un mero espectador. 

Y lo que yo creo que ha sido el descubrimiento revelación de la clase de ayer. Yo no sé como he podido sobrevivir éstos meses sin una pelota de pilates :)

martes, 12 de abril de 2016

Preparación al parto I.

Como ya sabéis no tengo matrona, así que cuando me enteré que iban a hacer un curso de preparación al parto en Español no me lo pensé y me apunté en el momento.

Ayer tuvimos nuestra primera clase, en principio van a ser dos, la de ayer y otra el próximo lunes. Estuvimos reunidos con la matrona poco menos de cuatro horas en las que hablamos de todo lo relacionado con el parto, la semana que viene se enfocará más en la práctica, pero como todo para correr primero hay que aprender a andar, así que empezó explicándonos las cosas básicas, cosas que a veces no damos importancia o que simplemente ignoramos y que son importantes.

Empezamos la clase viendo cómo está el bebé colocado en el interior del útero y aprendiendo a diferenciar y a posicionar tanto el útero, como la placentra y la bolsa amniótica. Después pasó a explicarnos la importancia del tapón mucoso y a identificarlo si es que nos damos cuenta de cuando se desprende, que es normal que venga acompañado de un poco de sangre, que en ocasiones le confundimos con orina o flujo y que es una señal de que el parto se acerca.

Al igual que la pérdida del tapón mucoso es un indicador de que llega el momento nos explicó que antes de que comience el trabajo de parto se pueden producir los conocidos pódromos que no son más que contracciones que preparan al cuerpo para el momento definitivo y ayudan al niño a colocarse y encajarse algo mejor.

Una vez hemos identificado las contracciones de parto y ya son regulares a un ritmo de 5 minutos de descanso entre contracciones de al menos 1 minuto, es cuando debemos ir a la clínica, allí nos monitorizarán para saber cómo está nuestro pequeño y nos harán una ecografía para ver su posición dentro del útero y pasaremos a una sala de dilatación en la que estaremos periódicamente controlados hasta el momento del expulsivo.

He de hacer aquí un inciso en el hilo para especificar el otro posible comienzo de parto que es la rotura de aguas. Hizo especial incapié en que si somos conscientes de que hemos roto aguas, (a veces se puede confundir con ganas de ir al baño) puesto que es común que ésto pase por la noche cuando el cuerpo está relajado, nos fijemos en el líquido, si es claro, incluso con manchas blancas de la vernix y sin olor, o sin embargo es marrón o verdoso, tiene pus y desprende un olor desagradable. En ambos casos hay que ir al hospital sin prisa pero sin pausa, es decir, podemos ducharnos y arreglarnos tranquilamente, pero no podemos ponernos a limpiar la casa antes. Una vez en el hospital ya no vas a salir sin tu bebé (al menos en lo referente al protocolo alemán, aquí desconozco el español).

Tras la rotura de aguas pueden pasar incluso dos días hasta que comienzen las contracciones, la ventaja de Alemania es que el hospital os proporciona una habitación a ti y a tu acompañante con una cama de matrimonio, una zona con salita, un baño, etcétera, para que esos momentos que tienes que pasar allí para evitar cualquier complicación, pero en los que realmente no tienes molestias, les pases de la forma más amena posible.

Una vez las contracciones son regulares y hemos empezado el proceso de dilatación llega una de las cosas que más me gustan de mi decisión de dar a luz aquí en vez de en España como sugerían tanto mi madre como mi suegra. Los métodos de calmar el dolor. En España todos conocemos la epidural, en Alemania se abre todo un mundo de posibilidades, tenemos una extensa carta de variedad que es posible pedir desde el primer momento.

Empezando desde la homeopatía o la acupuntura, obviamente no en todos los hospitales, pero si la mayoría tiene alguna matrona que está cualificada para llevarlas a cabo, en uno de los hospitales que hemos visitado te dan también la opción de la aromaterapia. Tienes también a tu disposición una bañera para que te sumerjas cuando quieras si el agua caliente te proporciona alivio.
Ésta sería la opción más suave de analgesia sin medicación, con medicación tendríamos la alternativa del paracetamol o algún tipo de sucedáneo, como la buscapina, en vía oral.

El siguiente nivel ya entramos en los medicamentos intravenosos, empezando por una solución de paracetamol llamado Perfalgán, que es algo más fuerte que el típico comprimido pero sigue estando en la parte de la analgesia suave. Si bien nos advirtió que tras su administración es mejor quedarse sentadita pues su efecto es similar a fumarse un porro, y que es muy importante que vaya con un gotero para que no nos produzca tal malestar que nos incite a vomitar.

Dentro de lo que serían los métodos analgésicos, digamos de término medio, nos habló también de un gas que se inhalaba mediante una mascarilla en el momento justo de la contracción y provocaba lo que describió como, beberse una cerveza después de mucho sin beber alcohol, y que prácticamente eliminaba el dolor de la contracción, pero que al momento de retirar la mascarilla pasaba completamente el efecto, por lo cual sólo es necesario inhalar en el momento de la contracción.

Después ya pasaríamos a la famosa epidural, pero aquí tienen dos variantes de la epidural, una que te duerme desde más o menos debajo del pecho, la comúnmente utilizada en España y la segunda variante que sólo duerme la zona de la ingle permitiendo la movilidad de las piernas así como ser conscientes de los pujos durante el expulsivo.

Hablamos también de las posibles posturas para el parto que van desde el parto en el agua, de pie, sentados, a cuatro patas, o tumbados, siendo ésta última la más desaconsejada porque dificulta el movimiento de expansión de la pelvis y porque no permitimos que la gravedad ayude al bebé a salir.

Después de toda ésta información la verdad es que, tanto paparockero como yo salimos muy aturullados, pero tranquilos, ahora conocíamos palabras técnicas en alemán que nos faltaban para el momento de la llegada a la clínica y éramos conscientes de la numerosa cantidad de posibilidades que teníamos para que, a la hora de la verdad todo surja la más fácilmente posible. 

El lunes que viene publicaré lo que aprendamos en la segunda clase. Os espero

jueves, 24 de marzo de 2016

Semana 21 y yo sin matrona.

Al empezar la semana 21 empecé a obsesionarme con el tiempo. Me entraron las prisas, tenía que comprar el carro, la sillita del coche, la ropa, la cuna... y si a todo eso le añadíamos que estábamos inmersos en la búsqueda de piso era un estrés continuo pensando en que se me iba a acabar el tiempo y que no tenía nada organizado.

No sé como paparockero me aguantaba, había veces que no me aguantaba ni yo, pero día si, día también me le llevaba a ver cosas de niño, de tienda en tienda comprando precios y calidades, haciendo números a todas horas...

Cuando vivíamos en Nürnberg todo este estrés se había solucionado yendo a tomar un café con la tiaenfermera, así que respiré bien hondo, cogí el teléfono y rezando para que la pillara en un huequito libre de su ajetreada vida enfermeril la expuse mi mayor preocupación. NO TENGO MATRONA!! y es que como ya os he dicho en anteriores ocasiones, aquí, en Alemania, tú te buscas tu equipo médico, a veces es un punto a favor, a veces es una soberana puñeta, y más siendo primeriza y no sabiendo exactamente cuál es su labor.



Menos mal que la tiaenfermera me conoce y me tiene tanta paciencia o más que paparockero, vaya dos soles. Me explicó que la matrona me haría un control del embarazo, me resolvería las dudas, me ayudaría a mejorar hábitos..., vamos, lo que estaba haciendo mi ginecóloga. Y que después del parto me ayudaría con los cuidados del niño hasta que tuviera un mes que ya le atendería el pediatra, que me ayudaría con la lactancia, con los cuidados en general.

La charla me vino muy bien, pero yo seguía preocupada, si no tenía matrona, quién me iba a ayudar a la hora del parto? Tiaenfermera se reía y me dijo que cada hospital tiene sus matronas, que no me preocupara por eso que el no tener una matrona de apoyo en casa no suponía que me iba a ver yo sola en el paritorio.

Después de hablarlo todo la verdad es que me sentí un poco idiota, pero como las diferencias entre la sanidad aquí y la sanidad en España son tantas hay veces que no sé muy bien por dónde me da el aire.