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miércoles, 28 de diciembre de 2016

Lo que cambia la vida en 6 meses.

El pasado jueves 22 de diciembre nuestro bebé cumplió los 6 meses y creo que este esperado acontecimiento se merece un post recopilación.

Medio año da para mucho, y la verdad es que se nos ha pasado super rápido. Hemos tenido momentos felices, momentos muy felices, mucho estrés, alegrías y algún que otro disgusto.

 
Si nos seguís desde hace cosa de un par de meses sabréis que nuestros comienzos como familia no fueron lo que se dice fáciles. Fue un parto delicado, largo y duro, del que salió un bebé con un pequeño problema cardíaco y que en el mismo día en el que nos dieron el alta tuvo un problema de deshidratación que nos obligó a volver al hospital.

Superados los problemas iniciales, tuvimos que decidir que tipo de padres queríamos ser, si, habéis leído bien, tuvimos que decidir, porque ante los consejos y las, a veces, imposiciones de mi señora suegra, tuvimos que ponernos firmes, en ésta casa mandamos nosotros y el que no quiera rock que no venga al concierto.

Cumplido el primer mes, que dicen que es el más difícil, aunque, sinceramente, a mi me parece más difícil la etapa que se me viene encima que ya han empezado los desplazamientos, pusimos rumbo a España, un arduo viaje de casi dos mil kilómetros con una media de 35º, dos días después no sé quien tenía más babas colgando, si mi hijo o mis padres.

Un mes agotador, todo sea dicho, compromisos familiares por doquier y claro, dentro de lo posible intentábamos respetar los ritmos del peque, pero a veces era casi imposible, teníamos que agendar con quien nos tomábamos el café de la mañana, en casa de qué abuela nos tocaba comer, el café de después de comer, la cañita de la tarde y cenar con los otros abuelos. La última semana fue realmente caótica.



Otros dos mil kilómetros de vuelta pensando en que porfin llega la paz, craso error. La vuelta de paparockero al trabajo supuso un duro golpe a mis horas de sueño, durante la baja nos turnábamos para las tomas pero ahora era mi responabilidad para que paparockero no fuera zombi al trabajo. Eso si, los fines de semana eran, y siguen siendo para mi, quiero decir, paparockero está acostumbrado a madrugar aunque no quiera, asi que los sabados y los domingos se lleva al enano y me deja mantener un pequeño idilio con la cama.

Cuando ya teníamos la rutina establecida, nos íbamos apañando, yo me quedo en casa ocupandome del niño y las tareas cotidianas y en el momento en el que paparockero cruza el umbral de la puerta el niño es suyo y mami puede asearse, "relajarse" y rockear un poco. Justo en ese momento a papá le sale un viaje a Belgrado, de 5 días nada menos. El cielo se me vino encima, ¿cómo iba a ser capaz de sobrevivir 5 días con sus 4 noches con un bebé de 3 meses? Oye, pues no se hizo del todo difícil, el peque ya tenía las rutinas de sueño muy bien asentadas y los horarios de las siestas podían variar en un margen de media hora así que todo controlado, en la primera siesta hacía la comida, en la segunda comía, en la tercera recogía un poco la casa y en la cuarta lo preparaba todo para el paseo. Cuando el peque caía en coma a la hora de dormir aprovechaba para ducharme, cenar y relajarme con una cervecita sin alcohol.

Regresó paparockero, bien, pero la felicidad no duró mucho. No habían pasado dos semanas desde que había vuelto y yo empiezo a encontrarme mal, llevo tiempo con las muelas del juicio decidiendo si salir o no, pero parece que ya han tomado la decisión final. Exacto, tocó ir al dentista y sacarme dos de ellas.

La semana más dura de mi vida, sobretodo los dos primeros días. Etel con 4 meses y medio ya empezaba a querer tocarlo todo y como no la cara era un punto clave, los dos primeros días no fui capaz de darle siquiera besos por el dolor y la hinchazón provocada por los puntos, hasta dos días antes de que me les sacaran no pude cogerle en brazos por miedo a que me diera un golpe y me los saltara. Fue una semana durísima porque cada vez que me veía me sonreía y estiraba los brazos hacia mi, no quiero ni recordarlo, ni pensar que aún tengo que volver a que me saquen las otras dos 😭

Volvemos al caos, porque en nuestra vida no puede haber mucho tiempo de relax porque se ve que si no nos acostumbraríamos. Vuelven a venir mis suegros, y con ellos las discusiones sobre nuestra manera de vivir y educar a nuestro hijo, la verdad para mi fue una semana muuuuuy larga.

A la que ellos se fueron, recibimos otra visita, un amigo de cuándo vivimos en Núremberg (Nürnberg bien escrito), el 30 cumpleaños de paparockero y su consiguiente celebración, otro viaje, ésta vez de dos días en el que elefantito y yo nos volvimos a quedar solitos, otras dos visita de Nürnberg en dos fines de semana consecutivos.

Conocimos a Saint Nicholas (San Nicolás o Papá Noel) que aquí viene el 6 de diciembre, la revisión de los 5 meses y nuestro primer vuelo (del que os hablaremos proximamente) y 23 caóticos, estresantes y festivos días en España en los que hubo momentos buenos, momentos no tan buenos, estrés y mucho cansancio, porque para nosotros hace tiempo que "volver a casa" ya no es considerado vacaciones, si no más bien compromiso, y con el peque aún más, no podemos saltarnos una visita sin que las abuelas nos salten encima...

Durante éstos seis meses hemos visto como nuestro pequeño crecía a velocidad de vértigo, como empezaba a agarrar objetos, cuando consiguió darse la vuelta fue todo un hito, pero también un temor porque ahí empezó el peligro, ya no había brazos, solo existía en suelo y todo a su alrededor era potencialmente babeable.


Hemos descubierto que el colecho no lo es algo que elijan los padres.

Aprendió a desplazarse dando vueltas sobre si mismo y después hacia atrás. He de reconocer, que desde que aprendió a ir para atrás hasta que descubrió que podía levantar el culo tardó bastante, pero si bien es cierto que es un niño bastante precoz para su edad.

Lo pasamos mal con su primera vacuna, pero descubrimos a todo un campeón que en la segunda ni lloró.

Hemos sido testigos de sus laaaargas conversaciones con los peluches, de como elegía sus juguetes preferidos, de su interés en la comida, y en la bebida, y de cómo de un día para otro aprendió a mantenerse sentado sin ayuda.

Ya agarra el biberón el solo y maneja el chupete como si de una extensión de su cuerpo se tratara. Que todo lo que hay al alcane de la mano acabará inebitablemente en la boca, y que el dedo de papá es el manjar más maravilloso del mundo (aunque espero que no durante mucho porque acabamos de empezar a introducir alimentos).
 
Descubrimos que si cuando se enfada le haces burla no puede evitar reírse, así que en casa casi nunca hay lloros que duren más de unos segundos. Y que tenemos una cabeza a prueba de chichones, en parte gracias a la pomada de árnica. (😆)

En estos seis meses, en definitiva, hemos aprendido entre los tres, y las dos peluditas, a ser una familia, a que todos tenemos nuestros más y nuestros menos, hasta una cosita tan pequeña, pero a fin de cuentas estos meses lo que sobretodo han supuesto ha sido una sobredosis de amor en nuestras venas.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Alcohol y lactancia.

Ahora que se acercan las fiestas quería hablaros sobre un tema que a mi me dio varios quebraderos de cabeza.

No os ha pasado alguna vez que habéis pedido una cerveza "sin" en un bar y cuando os la han servido pone que lleva menos de un 0'5% de alcohol, las dos primeras veces que me pasó me dio una rabia tremenda, la primera vez fue estando embarazada y dicha cerveza se la acabó bebiendo paparockero casi íntegra, un par de traguitos le pegué yo. La segunda vez me pasó con el niño de peque y tuvimos que pedir que nos la cambiaran.

Aquí en Alemania es relativamente fácil encontrar cervezas que no tengas absolutamente nada de alcohol, de echo aquí se consideran bebida isotónica, pero también hay una gran mayoría de cerveza considerada "sin" que tiene en la etiqueta el >0'5% así que en mi afán conocedor me puse a investigar.

Tras mucho leer y buscar descubrí que las mamás lactantes podemos pegarnos un caprichito de vez en cuando, OJO las lactantes, las embarazadas no.

El cuerpo humano metaboliza el alcohol y éste pasa al torrente sanguíneo, por lo que durante el embarazo esa cantidad de alcohol, aunque fuera mínima le llegaría al pequeño, cosa que no queremos, porque como por todos es sabido puede producir problemas en la gestación y un desarrollo anormal del feto, así como una disminución del tono muscular, una mala coordinación, el retraso del desarrollo en el pensamiento, el lenguaje, el movimiento o las habilidades sociales, anomalías cardíacas y malformaciones varias.

Así que ya sabéis durante el embarazo ni olerlo.

Pero durante la lactancia la cosa cambia, a ver, tampoco vengo a deciros que os emborrachéis a diario, estamos hablando de una copita.

La proporción de alcohol inocua para el bebé sería del 0'5% por kilo, es decir, nuestro cuepo acepta y metaboliza una graduación de medio grado de alcohol por cada kilo que nosotros tengamos, por lo que podemos beber el doble de nuestro peso sin que llegara a afectar a la leche materna.

Si bien es aconsejable no consumir absolutamente nada tanto durante el embarazo, como durante la lactancia, aunque ya hemos visto que sería inocuo.

El principal motivo por el que es recomendable no beber es para mantener todas nuestras facultades bien alerta y así evitar peligros innecesarios, por ejemplo en el caso del colecho, caer en un sueño demasiado profundo y que haya riesgo de aplastamiento.

Pero el motivo de éste post, no era otro que el deciros, queridas mamis, que si en éstas fechas, durante alguna de las cenas, os apetece dar un traguito al champán o incluso tomaros una copita de vino no os sintáis preocupadas porque vuestro pequeño está a salvo, así que disfrutad sin quebraderos de cabeza.

Os dejo como referencia el post que me abrió las puertas del cielo cuando lo encontré, que no es que yo me vaya de cañas cada día, pero ocasionalemente una cervecita de 0'5% si me gusta tomarme con la cena :)

Desde aquí la familia rockera os desea una muy Feliz Navidad.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Colechamos?

El tema del colecho últimamente está muy de moda, y como no, todo el mundo tiene una opinión al respecto y ante la llegada de un bebé siempre está la pregunta que te haces tú mismo y que te hacen los demás. ¿Vas a colechar?

Para nosotros en un principio era una opción ideal, la cuna la iban a traer mis suegros y no sabíamos si la tendríamos aquí antes de la llegada del elefantito, tenemos una cama de metro ochenta así que por espacio no era y viendo las experiencias de blogeras e instamamis a las que sigo parecía cómodo, fácil y práctico, pero luego nos pusimos a pensar.

Paparockero tiene y emana un calor infernal sea la época del año que sea, ya puede estar nevando fuera que éste hombre en la cama siempre tiene calor, y yo que me muevo más que un gusano, no éramos buena combinación para tener a un bebé en medio.

La primera noche durmió en el capazo, después de volver del hospital mi pobre estaba rendido, y aunque mis suegros ya habían llegado eran las 5 de la mañana y como os podéis imaginar la cuna no estaba montada. El segundo día colocamos la cuna, aunque no en mi lado de la cama, pues la cuna que nos habían prestado, y la que actualmente tenemos es de las antiguas, de madera, con patas de mecedora, por lo que tuvimos que ponerla a los pies de la cama.

Al principio, las primeras tres semanas, como estaban mis suegros en casa, el niño dormía en el capazo, teníamos el carro en el salón y así resultaba más cómodo para todos, le podíamos vigilar y el niño estaba cómodo. Pero cuando llegaba la noche y había que pasarle a la cuna no había lugar a la equivocación, en el momento en el que su cuerpito tocaba el colchón a llorar, le dejabas en nuestra cama y sin problema. Al principio pensamos que podía ser que el colchón no le gustara porque fuera demasiado duro o algo, pero al cumplir el mes llegamos a España, otra cuna, otro colchón, mismo problema.



Tanto en nuestra cama, como en la de mis padres se quedaba dormido sin ningún problema, pero no había manera de que lo hiciera donde debía, aunque habíamos progresado, una vez dormido no había problema para cambiarle de un sitio a otro.

Volvimos a Berlín y seguíamos pegándonos cada noche, cada siesta y seguía sin haber manera, hasta que descubrimos por qué. El pequeño ha salido a su madre y se mueve una barbaridad por la noche y la cuna no le gusta ¡porque pega con los barrotes! Al estirarse da con las manos en las chichoneras y no le gusta notarse aprisionado, por lo que se ve. Para pasar un ratito viendo el móvil o jugando pase, pero para dormir no le gusta la cuna.

Así que hemos acabado colechando, en contra de las ordenes de la pediatra del hospital, porque no fueron sugerencias, fueron órdenes, y bastante concisas todo sea dicho. El niño en su cuna, en nuestra habitación, pero en su cuna, sin juguetes, ni mascotas, ni mantas, ni absolutamente nada, él, en la cuna, con el saco de dormir, punto. Pero ya sabemos que cada uno con sus cadaunadas, como digo yo.

En definitiva, nosotros colechamos a medias. Durante el día las siestas se hacen en la cama de mamá con las almohadas de protección en los bordes para no caerse, y por la noche paparockero le duerme en la cama, cuando nosotros nos vamos a acostar le pasamos a la cuna, pero después de la primera guardia, sobre las 4 de la mañana, acaba quedándose con nosotros.

Según mi experiencia solo os puedo recomendar que sigáis vuestro instinto y las preferencias de vuestro pequeño. Por mucho que os digan que le podéis aplastar o que hay riesgo de un golpe de calor; yo tengo comprobado que cuando el niño duerme entre nosotros me muevo menos durmiendo, y que a la mínima que tengo calor compruebo su temperatura. Al principio parapetábamos el centro de la cama con el cojin de lactancia para no correr riesgos, después nos dimos cuenta de que era más incordio que otra cosa, el niño se sentía igual de enjaulado que en la cuna y nos quitaba un valioso espacio a los tres.

A fin de cuentas puedo decir que sí, nosotros colechamos, y aunque a veces es incordioso y que se echa de menos dormir abrazada a paparockero, es una maravilla el abrir el ojo y ver que padre e hijo son iguales, duermen en las mismas posturas e incluso hacen las mismas muecas.


¿Que opinión tenéis vosotros sobre el colecho? ¿Lo practicáis? ¿Cómo os va?

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mi experiencia con la lactancia mixta.

He de decir antes que nada que yo no elegí la lactancia mixta, más bien ella me eligió a mi.
A priori esto puede resultar un tanto extraño, pero es totalmente cierto y en cuánto os explique como transcurrió el día que nos dieron del alta en el hospital me entenderéis.

Llegó el viernes 24 de junio y estábamos muy emocionados, si la revisión de los 2 días iba bien podríamos irnos a casa, tenía muchas ganas de ver la reacción de las gatunas ante el nuevo miembro de la familia.

Eran más de las 11 y yo estaba ya cansada de todo, de estar en el hospital, del calor infernal que hacía ahí dentro, de dormir sola, de no poder hacer nada durante todo el día, de esperar a que vinieran a avisarnos para ir a ver al pediatra... Parecía que paparockero no iba a llegar nunca porque se había encontrado un atasco de camino y llevaba ya casi dos horas parado, total que para distraerme un poco de la eterna espera, pues la hora de las visitas médicas va de 9 hasta las 15, me puse a recoger mis cosas preparando ya nuestra vuelta a casa, total, fue empezar a recoger y venir la enfermera para pedirnos que fuéramos a la sala de pediatría para hacer la revisión, según nos disponíamos a salir por la puerta paparockero apareció y nos fuimos los tres juntos.

Como es nomal pesaron y midieron a babyE, le dieron la última dosis de vitamina K y le hicieron la prueba del talón. Después pasamos a un rinconcito en el que tuvimos una breve charla con la doctora en la que nos dijo entre otras cosas que el niño debía dormir en nuestra habitación, pero en su cuna, sólo él y el saco de dormir, ni peluches, ni mascotas, ni absolutamente nada que pueda conllevar que el pequeño se ahogue. Acto seguido nos dijo que debíamos controlar su peso minuciósamente, que todos los bebés adelgazan al nacer, pero que nuestro pequeño estaba al límite, nació con 3 kilos 500 y nos le llevábamos con 3´160, que si perdía 16 gramos más deberíamos ingresarlo por deshidratación. Y nos recomendó comprar fórmula por si durante el fin de semana a mi aún no me salía la leche.

Total, más contentos que nadie, aunque un poco preocupados por el tema nos fuimos a casa, pasando antes a comprar la fórmula que nos había recomendado la pediatra, comimos en casa los tres como una familia y nos fuimos a comprar unas cosillas puesto que mis suegros estaban de camino y llegaban esa misma tarde.

A las 5 de la tarde el elefantito empezó a estar adormilado.

A las 6 estaba apagado, desde las 3 no había comido pero tampoco quería ni teta ni bibe, le dejamos dormir, a todo ésto mis suegros en un atasco a unos 400 kilómetros de Berlín.

Sobre las 7 y media mis suegros seguían en el atasco y nosotros volvíamos a casa después de hacer todas las compras, al niño le dio un berrinche en el coche.

Alrededor de las 8, cuando llegamos a casa me le subí corriendo para darle el pecho porque el berrinche tenía que ser de hambre, pero no había manera, a las 23.37 pusimos rumbo a urgencias. No había manera de que el niño reaccionara, estaba como muerto, tenía los ojos abiertos, pero podías hacer con él lo que quisieras, excepto conseguir que comiera, le pellizcamos las piernas, le apretamos los pies, le mojamos la cara, no había manera, ya ni se quejaba así que no nos quedó otra.

Llegamos a urgencias, le hicieron un chequeo y todo era normal, el pulso, la temperatura..., lo único, que estaba areactivo. Consiguieron que comiera unos 10 mililitros de bibe, pero eso fue todo, le pusieron una vía y le sacaron sangre, ni se inmutó. A mi se me caían los lagrimones, ya era la cuarta noche en el hospital y yo sólo quería llevarme a mi bebé a casa.

Mis suegros llegaron a nuestra casa mientras estábamos en el hospital así que mientras esperábamos los resultados paparockero se fue a abrirles para que pudieran dormir y a mi me dieron el resto del bibe para que intentara dárselo de vez en cuando.


Al cabo de hora y algo salió la doctora a decir que faltaban algunos resultados pero que de momento el sodio estaba alto, que eso era síntoma de deshidratación y que lo recomendable sería que se quedara ingresado para controlar que coma cada dos horas y llevar un registro de la cantidad que ingiere. Pedí que me dejara hablarlo con mi marido, que tenía que estar al llegar y me dijo que cuando estuvieran el resto de resultados volvería a salir.

Cuando la pediatra volvió a salir paparockero aún no había llegado, a mi se me había acabado la batería del móvil y no sabía que hora era, ni cuánto llevaba allí esperando, podía intuír que rondaban las 5 de la mañana porque ya empezaba a amanecer. En medio de la explicación de la doctora llegó paparockero y le expliqué que querían ingresar al niño. Nos dejaron un tiempo más en la sala de espera para decidir que queríamos hacer.

Yo le expliqué tal cual me habían informado, que querían ingresarle para asegurarse de que comía cada dos horas, que yo podría quedarme, pero que él no, y decidimos que no dejaríamos que nos le ingrasaran. Yo no iba a dormir por la angustia, paparockero iba a volver a casa, tampoco iba a domir de la preocupación y en tres horas iba a estar de vuelta en el hospital, así que no íbamos a arriesgarnos a que tuviera un accidente, si sólo había que "obligarle" a comer cada dos horas podíamos hacerlo en casa y volver al día siguiente a chequear que el nivel de sodio ya fuera el correcto.

Tras mucho pelearnos con la doctora, y hacernos prometer que si el niño no comía en 4 horas como mucho estaríamos de vuelta, y que si conseguíamos hacerlo comer lo estaríamos al mediodía nos dejó marchar.

Os podéis imaginar el día que pasamos, pero conseguimos que comiera, ese día me subió la leche, así que tuvimos que ir en busca de un sacaleches y cuando volvimos a urgencias mi bebé ya era otro, gritó y lloró cuando le pincharon para sacarle sangre, nunca me había alegrado tanto de oírle llorar, y creo que nunca volveré a alegrarme tanto de que arme semejante berrinche.

Al cabo de unos minutos los resultados estaban de vuelta, no sólo los niveles de sodio estaban bien, nuestro pequeño había engordado 120 gramos en cuestión de horas.

A partir de ese momento empecé a darle el pecho, pero después de insistir tanto en que comiera se lo tomó al pie de la letra y después de vaciarme ambos pechos, por lo general, suele seguir teniendo hueco para un poco de bibe, así que a día de hoy, tres meses después seguimos complementando la lactancia materna con fórmula artificial.

Cada día después del pecho hay tomas en las que necesita refuerzo, hay tomas que no me da tiempo a recargar y directamente tiene bibe y cuando llega paparockero de trabajar a eso de las 7 el pequeño es todo suyo así que esa toma es también de fórmula.

En conclusión, que creo que ya me he enrollado bastante, nosotros llevamos a cabo la lactancia mixta porque mi cuerpo no produce la leche suficiente y con la suficiente rapidez como mi pequeño elefantito demanda, y por otra parte, a mi me da un descanso y a paparockero le da un ratito de intimidad con el niño. A parte claro está, de la ventaja de que las guardias nocturnas nos las turnamos :P
Aunque hay que decir, que a veces pide teta aunque no salga nada solo para refugiarse en ella, en sus mimos y en mamá.


¿Vosotras que tipo de lactancia tenéis o habéis tenido con vuestros bebés? ¿Qué tal os ha ido la experiencia?

sábado, 23 de julio de 2016

Mi parto I

Como ya os comenté por Instagram hemos estado éste último mes y pico sin internet así que no he podido postear nada en el blog y apenas he aparecido por las redes sociales, así que creo que lo primero que debo hacer, antes de comenzar a contaros como fue mi parto, es pediros disculpas a todos y comunicaros que va a haber cambios en el blog. En vez de publicar dos post a la semana, de momento habrá solo uno, pero ayer llegamos a España para quedarnos durante una temporada a que la familia conozca a Etel y a la vuelta si el pequeño me lo permite intentaré retomar el blog y al menos publicar una vez a la semana, pero de momento os pido mil disculpas si no puedo daros contenido que leer periódicamente.

Tal y como habréis visto en el título voy a dividir esta entrada en dos post puesto que me gustaría ser detallista e, intentando no enrollarme demasiado, contar con detalle como fue, o al menos todo lo que recuerdo, porque ya casi ha pasado un mes y algo se me olvidará seguro.

Una vez dicho ésto no me enrollo más y entro de lleno a contaros lo que fue

MI PARTO

Como ya os adelanté por las redes sociales, mi parto no fue lo que se suele llamar "una horita corta", no fue sencillo y por supuesto no fue para nada lo que me esperaba así que si quieres estás a tiempo de dejar de leer.

La noche del 20 de junio paparockero y yo estábamos viendo una película y yo notaba al elefantito muy inquieto en la barriga, más de lo normal. Esa noche había luna llena y ya me habían advertido que se podía adelantar por eso, pero era un poco escéptica al respecto, para qué nos vamos a engañar. Nos fuimos a la cama sin darle mayor importancia, si quería llegar que llegara, pero supusimos que se estaría girando ya que llevaba un tiempecito colocado boca abajo, pero o bien mirando hacia delante o hacia atrás y no de lado como debía estar.

A la una de la mañana yo ya estaba algo cansada del ya tan familiar insomnio y paparockero algo harto de mis vueltas así que hablamos un poco y a la una y media le dije que me iba a levantar. Mientras le daba un beso noté un pequeño escape de "pis", como los normales que solemos tener las embarazadas, pero al levantarme de la cama ese escape se convirtió en una fuente, y yo, no tuve otra reacción, que echarme a reír ante la mirada de "ésta está loca" de paparockero.

En el instante en el que le dije que estaba rompiendo aguas su expresión cambió por completo, saltó de la cama preguntando que había que hacer y mientras le mandé a por un café me fui a dar una ducha antes de ponerme a meter las cuatro cosas que faltaban a la maleta.

Yo pensaba que éso de romper aguas era un poquito y listo, pero no, salí de la ducha y mientras me secaba volvió a empezar, total que me teníais que ver con la parte de arriba del pijama, una toalla bajo los pies y andando cual pinguino por casa para ultimar las cosas antes de irnos. Total que cuando estuvo todo listo me volví a meter a la ducha, me puse un empapador y salimos para el hospital.

A las cuatro menos cuarto de la mañana del día 21 llegamos a la planta de paritorios (aquí en Berlín, no sé en el resto de Alemania, no se entra por urgencias), una vez allí me dejaron tres cuartos de hora en monitores para ver que todo estaba bien por ahí dentro y seguido me hiciero una prueba a ver si realmente era líquido amniótico o no, mientras venía la doctora de guardia a hacerme una ecografía. Efectivamente había roto aguas y estaba oficialmente de parto. Cuando llegó la ginecóloga nos confirmó que el niño se había girado, que estaba en la posición idónea para nacer y que de momento sólo quedaba esperar, que el cuello del útero estaba aún muy largo y sólo tenía un centímetro de dilatación.

Una de las diferencias entre España y Alemania, al menos en el tema del parto es que aquí, en casos como el mío, te proporcionan una habitación doble, para tí y tu acompañante, con una cama de matrimonio para poder pasar el tiempo cómodamente hasta que realmente llegue la hora del parto. Así que una vez en ella nos metimos a la cama a intentar dormir un poco antes de que llegaran las contracciones.

Sobre las seis de la mañana me desperté con una molestia como de regla, habían llegado las contracciones, después de todo el embarazo sin ellas me resultó curioso que no fueran demasiado fuertes tras casi cinco horas de parto. Después de unos cuántos paseos, otros monitores y de un tacto nos dijeron que ya se había borrado por completo el cuello del útero y ya había dos centímetros de dilatación, que se preveía un parto largo y debía procurar dormir algo.



A las nueve y media, y viendo que no podía dormir, decidimos pedir algún calmante suave y conseguimos dormir hasta la una que llamaron a la puerta, era hora de otro tacto y tras él otra vez las correas. Durante el ratito de los monitores vino otra doctora a decirnos que tras doce horas de parto el proceso se había parado, el cuello del útero se había alargado medio centímetro pero que sólo había dilatado hasta llegar a los dos centímetros y medio y que era el momento de informarnos sobre el proceso que íban a seguir para inducir el parto y en caso de que tampoco resultara los riesgos de una cesárea.

Nadie se plantea que su parto vaya a ser provocado, pero en mi caso tampoco había muchas más opciones, los latidos del niño estaban bajando, aún había tiempo antes de ir diréctamente a la cesárea, pero había que hacer algo para acelerar el proceso así que obviamente, sabiendo los pros y los contras de todo lo que iban a hacerme accedimos, lo primero era la salud de mi bebé...




viernes, 3 de junio de 2016

Semana 36.

Ya estamos en la recta final, no queda nada para conocer al elefantito y ayer tuvimos una nueva visita con la ginecóloga.

La tensión bien, de peso bien, sólo he engordado 5 kilos en lo que llevamos de embarazo, si bien es cierto que con la tiroxina adelgacé un montón al principio. En los monitores sigue sin haber rastro de contracciones.



A destacar, en ésta consulta me hicieron la prueba del estreptococo, que en el análisis inicial dio negativo, aunque aún hay que esperar a la confirmación del laboratorio. Me han vuelto a subir la dosis de tiroxina otra vez, lo cual ya me tiene un poco mosqueada porque no se si ya es problema hormonal mio o del bebé, y me han detectado un poquito de anemia, pero la doctora ha decidido tratarlo por la vía rápida, y ya que a partir de ahora hasta el momento del parto tengo una visita semanal va a aprovecharla para ponerme una inyección de hierro en vena para prevenir las carencias después.

En el momento de la ecografía me dijo que todavía tenía el cuello largo y cerrado, en la consulta anterior me dijo que le tenía de 4 centímetros, pero en esta ocasión no especificó. Etel sigue boca abajo, pero se tiene que girar, estas semanas con el estrés de la mudanza se ha estado moviendo mucho y se a puesto mirando hacia la tripa y no de lado como estaba en visitas anteriores y tiene que girarse para que sea todo más fácil.

De nuevo nos ha dejado ver un poquito su naricilla desde arriba, como ya sabéis es la única parte de su carita que hemos podido ver y la verdad es que ese guisantito me tiene enamorada, estoy deseando poder verle ya, no sabéis como os envidio a todas esas mamis que tenéis ecografías de la carita de vuestro pequeño...

La parte positiva de la visita es que parece que su crecimiento se ha estancado un poquito, cosa que me alivia enormemente. De tamaño sigue en los 51 centímetros y sólo ha engordado un poquito hasta ponerse en los 3 kilos. La visita anterior nos dijo que la cabeza medía ya 10 centímetros de diámetro y ésta vez nos dio a entender que no había crecido más.

Como ya os digo salí de la consulta bastante aliviada porque me da verdadero pánico que me tengan que realizar una episiotomía, que me desgarre o algo similar. El simple echo de tener puntos ahí y todo el proceso de curación que eso conlleva la verdad me da un poco de grimita y no se si preferiría una cesárea antes que eso, pero bueno, no nos adelantemos...


viernes, 13 de mayo de 2016

Semana 33.

Ayer cumplimos 33 semanas y hoy a primera hora hemos tenido revisión.

Llevo varios días con dolor en la ingle como si el elefantito me diera cabezazos o se estuviera encajando y la verdad es que es una sensación un tanto incómoda, a parte de la dichosa acidez que no hay manera de que se vaya, ni aún bebiéndome casi dos litros diarios de leche fría, y si a esto le sumamos que aquí en Berlín llevamos más de quince días que no bajamos de los 25 grados os podéis imaginar la hinchazón de mis pies...

Como de rigor nada más llegar toca el pertinente análisis de orina, la medición de la tensión y el pesaje, éste mes he engordado 400 gramos con respecto al mes anterior, cosa que la verdad me alegra, porque bastante pesada e incómoda me siento ya. 

Los monitores, como de costumbre, normales, sin rastro de contracciones. Pero lo interesante, como siempre llega a la hora de la consulta, en la ecografía.


Hoy hasta la doctora ha mostrado su sorpresa, en cambio, yo estoy empezando a tener miedo si pienso en la hora de la verdad. Etel mide 51 centímetros y ya pesa 2 kilos 650 gramos, que es lo que pesó paparockero (ochomesino) al nacer. Es un niño muy grande y pesado, la doctora calcula que si nace en la semana 40 rondará los 5 kilos de peso, yo la verdad espero que, o se equivoque en sus cuentas, o se adelante un poco. El diámetro de la cabeza ya es de 10 centímetros y la verdad pánico me da pensar en la hora del parto.

Llevo desde la semana 25, que fue cuando nos dijeron que era un niño grande, intentando autoconvencerme de que igual luego se estancaba y frenaba el ritmo de crecimiento, que el cuerpo humano es sabio y estamos preparados para el momento del parto. Ahora mismo la verdad es que prefiero no pensarlo. Cada vez que doy dos pasos me duele la zona de la ingle del propio peso, no puedo con mi alma, subir los cuatro pisos hasta casa me cuesta tanto como de normal subir 40 y encima mañana empezamos con la mudanza...

¿Alguna de vosotras ha tenido, o conoce a alguien que haya dado a luz a un niño de semejante tamaño? La verdad me gustaría oír experiencias, tanto buenas como malas, para saber que puedo esperar.

viernes, 6 de mayo de 2016

Una vista atrás.

Hace unos días estaba charlando con una amiga que vive en España que cumple dentro de nada 5 meses de embarazo y nos dimos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.

En navidad todas mis primas, que ya son madres me decían que disfrutara del embarazo que pasaba muy rápido. He de reconocer que no me lo tomé muy en serio, pensaba que no era posible que 9 meses pasaran rápido cuando un día de trabajo a veces se hacía taaan largo. 

Pero ayer empezamos la semana 32, y con ella nos ponemos en la mitad del octavo mes.
Ocho meses ya!, me puse a echar la mirada atrás y decidí escribir éste post resumiendo un poco lo que han sido estos meses para mi.



Fui muy afortunada al principio del embarazo porque no tuve síntomas notables más allá de las náuseas por un par de productos de limpieza para el baño o el olor del tabaco, que desaparecieron al acabar el primer trimestres. Y esa horrible reacción alérgica que me salió cuando empecé a usar Nivea para evitar las estrías, que por suerte desapareció al cambiar de crema. 

En el cuarto mes de embarazo noté por primera vez las famosas burbujitas, como ya os digo no tenía síntomas aparte de la congestión nasal que comenzó a la vez que el embarazo y aún hoy sigue conmigo, por lo cual sentir esas burbujitas era realmente gratificante porque significaba que mi pequeño bichito estaba bien, estaba ahí dentro y convertía el embarazo en algo más real, porque por esas mismas semanas ya empezaba a notarse la tripita que durante el quinto mes sólo haría que crecer y crecer cada día más y a vibrar cada vez que Etel pataleaba.

El sexto mes, en parte se acabó lo bueno. El elefantito decidió que boca abajo se vive muy bien y plantó su culo bajo mi costillar, con la consecuente presión y molestia que ésto ocasiona. También fue un mes notablemente malo con respecto a la acidez, empezó a darme super fuerte de tal manera que conseguía despertarme por las noches y ya no había manera de volver a dormir.

El séptimo mes conseguí controlar la acidez, a costa de que paparockero esté harto de subir leche a casa porque puedo beberme dos litros díarios, pero oye, la mantengo a raya. :D
Se empieza a hacer muy notable ya el crecimiento de la barriga y los consiguientes sofocos al subir escaleras o incluso andar un poco rápido. El dolor lumbar ya es nuestro pan de cada día, aunque eso no sólo es culpa del embarazo, sino que como ya sabéis llevamos un año durmiendo con un colchón en el suelo y todo afecta.

En éste octavo mes la verdad es que estoy echa una piltrafa, el cansancio acumulado se va haciendo notar, la tripa ya es muy grande y cuesta encontrar una postura, ya sea sentada o tumbada, en la que no duela nada. Etel está empezando a encajarse y las molestias en la ingle se hacen notar de vez en cuando y sigue con el culo bajo las costillas por lo que andar y hablar a la vez se va complicando. He notado también durante éstas últimas semanas que después de un largo paseo se me hinchan las piernas y los pies bastante, pero nada que unas duchas de agua fría no solucionen.

Viendo lo que muchas de vosotras contáis creo que, aunque haya días que lo único que deseo es que acabe ya y pueda recuperar mi cuerpo, mis posturas para dormir y subir dos escalones sin ahogarme, realmente no puedo quejarme.

¿Vosotras como estáis llevando el embarazo?, ¿estáis tenido mucho malestar?

martes, 3 de mayo de 2016

Elegir un hospital.

Como ya os he comentado alguna vez la dinámica sanitaria aquí en Alemania es un poco diferente a la española. Aquí somos los pacientes los que elegimos a nuestros médicos y no hay centros de salud como tal, cada médico tiene su consulta privada de manera que tu escoges según tus propios criterios, lo suyo es elegir al más cercano a tu domicilio y si no te gusta puedes cambiarte a otro tantas veces quieras, nosotros elegimos médicos que prioritariamente hablen español, nos hace mucho más fácil todo, aunque no siempre están necesariamente cerca, pero bueno, cuestión de gustos.

A lo que iba que me enrollo, supongo que en ciudades grandes de España también podréis escoger entre hospitales, no lo sé porque en Burgos sólo hay uno así que no tengo constancia de ello. Pero aquí los propios hospitales organizan dos o tres charlas al mes para venderte, por así decirlo, sus instalaciones.

En nuestro caso visitamos tres hospitales diferentes situados en las cercanías de nuestro nuevo piso, ayer mismo fuimos al último y ya hemos decidido el que va a ser el hospital en el que nacerá nuestro elefantito.



Entre los tres hospitales nos ha sido especialmente difícil escoger entre dos de ellos, el primero que visitamos y el último. El segundo hospital, aunque si bien es cierto que por distancia era el que más cerca se encuentra el echo de que no tuviera servicio de neonatología, ni UCI pediátrica no nos terminaba de convencer. En principio no sería un factor indispensable, pero teniendo la opción de escoger y sabiendo que Etel es probable que por tamaño y desarrollo se adelante no queríamos arriesgarnos a que hubiera algún problema y tuvieran que transladarnos a otro hospital, así que preferimos curarnos en salud y descartarlo, muy a pesar de paparockero al que le gustaba mucho ese hospital.

Entre los otros dos la verdad es que la decisión final fue un poco casi a cara o cruz, los dos constan de varios paritorios con opción de dar a luz en bañera, sentada, de pie, en potro, en cama, tienen camas convertibles para poder dar a luz sentado o a cuatro patas, disponen de pelotas de pilates. Practican la homeopatía, aromaterapia, acupuntura, posibilidad de llevar un cd/usb con tú música para poner durante la dilatación y el parto, uso medicinas alternativas, diferentes métodos de tratamiento del dolor, obviamente anestesia epidural.
Cuentan con salas de postoperatorio, sala de espera para familiares y visitas, neonatología y salas de reanimación, servicio de UCI, salas de lactancia a las que puedes acudir para que una matrona supervise y te aconseje y ayude de manera personalizada, etcétera.



Si bien os he dicho ambos hospitales contaban con los mismos servicios, la única diferencia notable era la distancia; uno de ellos se encuentra a 13 kilómetros y tiene parking propio y el otro a 10 y habría que buscar aparcamiento en las inmediaciones, también es cierto que éste último se encuentra de camino entre la nueva casa y la oficina de paparockero, pero como tengo intención, de, si no está conmigo llamarle en cuanto tenga la certeza de que estoy de parto para que venga a ayudarme para que no se me olvide nada, ir tranquilamente al hospital y todo tampoco era un dato excesivamente importante.

Personalmente cuando fuimos a ver el primer hospital quedé completamente enamorada, si bien es verdad que es el que más lejos está es un edificio completamente nuevo, está estructurado por torres todas comunicadas entre sí por la planta baja, cosa que los otros dos eran edificios individuales. El servicio de comidas de la cafetería era realmente amplio y variado, con comida recién preparada, que para paparockero es mejor, así puede bajarse tranquilamente a comer y no alimentarse de sándwiches de máquina y en dos minutos está conmigo de nuevo si es necesario. (Todas las fotos del post están sacadas de la página web del propio hospital)

Así que ya, después de mes y medio de visitas y comparaciones hemos decidido, por fin, cuál va a ser nuestro hospital y hemos hecho la solicitud de cita para preparar todo el papeleo, no es estrictamente necesario éste paso, pero si muy recomendable, simplemente te reúnes con personal de la planta de obstetricia para que te informe de los papeles necesarios, certificado de matrimonio o paternidad, partidas de nacimiento de los padres (al menos en el caso de extranjeros), plan de parto, papeles de donación del cordón umbilical en caso de así querer hacerlo, información sobre lo necesario para la estancia en el hospital, en caso de querer dar a luz en una bañera de partos es importante indicarlo porque como es lógico tarda en prepararse, la opción de solicitar habitación familiar (pagando un extra, porque es una opción que no cubren los seguros médicos, podemos escoger una habitación con cama de matrimonio y un pequeño salón para que nuestra pareja e incluso nuestros hijos mayores puedan quedarse con nosotros sin tener que dormir en un sillón, y también tendrían derecho al servicio de comidas en la habitación como si se tratara de un paciente más).

Pero bueno, de todo ésto os hablaré cuando nos den la cita y podamos ir a que nos expliquen todo de manera más personalizada.


¿Vosotros habéis escogido vuestro hospital?, ¿tenéis la opción de escoger la posición de parto? Por favor contadme en los comentarios porque ya os digo que el conocimiento del tema abarca a mis familiares y conocidos en Burgos y allí es el hospital que hay y en el potro, no se si en otras ciudades o por la privada hay otras opciones, pero me interesa para el día de mañana, por si decidimos volver ;)

viernes, 29 de abril de 2016

50 cosas sobre mi.

Hoy y dado a conversaciones que han tenido lugar en los últimos días he decidido darme a conocer y abrirme un poco más íntimamente, así que sin más royos vamos a comenzar.



1.- Me llamo María.
2.- Vivo en Alemania desde hace tres años, dos en Nürmberg y va a hacer uno en Berlín.
3.- Siempre he tenido claro que quería ser madre jóven para poder disfrutar de mis hijos.
4.- También he querido siempre tener muchos hijos, porque la casa de mis abuelos siempre estaba llena de niños, éramos 16 primos dando guerra. Al final lo hemos reducido a tres.
5.- Paparockero y yo nos conocimos en un festival de música heavy en Getafe siendo los dos de la misma ciudad y viviendo a 5 minutos el uno del otro.
6.- Con 20 años independicé para irme a vivir a Madrid con paparockero.
7.- El 22 de noviembre de 2014 fue uno de los días más felices de mi vida. Paparockero y yo nos casamos.
8.- Paparockero siempre decía que no se veía preparado para criar a un hijo hasta que el 3 de enero de 2015 conseguí que cojiera en brazos a mi primo recién nacido y desde entonces no paraba de insistir.
9.- Hace casi un año que vivo en Berlín y no conozco absolutamente a nadie.
10.- Mi vida social se reduce a las redes sociales y tal vez por eso me cuesta abrirme y dejar la vergüenza a un lado.
11.- Se me da fatal el alemán, no me gusta el idioma y no consigo pronunciarlo bien, me frustra mucho tener que hablarlo.
12.- Llevo años posponiendo, por una cosa o por otra empezar la carrera.
13.- Quiero estudiar psicología, pero no se si llegaría a ejercer, mayormente por el idioma.
14.- Me encantaría tener mi negocio propio.
15.- Ésta va a ser la septima mudanza que hagamos paparockero y yo en 4 años, y espero que la última hasta que compremos nuestra propia casa.
16.- La idea es quedarnos a vivir en Berlín de manera indefinida.
17.- Pensaba que la familia se iba a tomar peor la noticia del embarazo por el tema de nuestra edad y la distancia.
18.- En momentos como éstos me encantaría poder tener a mi gente más cerca.
19.- Me da pena que mi hijo vaya a ver a sus abuelos, tios y demás tan solo un par de veces al año.
20.- Amo locamente los tatuajes, de momento tengo 4 y muchas ideas en mente. Todos y cada uno de ellos tienen un significado muy personal.



21.- Estoy madurando un tatuaje más en honor a mi pequeño.
22.- Me encanta hacer de ama de casa, cuando trabajaba, en mis días libres me ponía a limpiar, ordenar, adecentar y era la mujer más feliz del mundo. Cuando estoy desempleada no paro, siempre encuentro algo que hacer para no aburrirme.
23.- Estudié para ser recepcionista de hoteles, pero he trabajado absolutamente de todo, desde cuidar niños, hasta limpiar hoteles, pasando por el Telepizza, en la recepción de hoteles, o comerical.
24.- Tengo muchísima pereza a la hora de ir al gimnasio, pero una vez allí no hay quien me saque.
25.- Cuando dejo de hacer deporte por una temporada engordo lo que no está escrito.
26.- Desde la útima vez que dejé el gimnasio hasta ahora han pasado casi dos años y he engordado más de 15 kilos, sin contar el embarazo.
27.- Odio mis piernas y mi trasero, por eso rara vez me veréis con pantalones cortos y jamás con faldas o vestidos.
28.- Me encanta la moda pero rara vez encuentro nada que me guste puesto. Ir a comprar un simple pantalón se convierte en una odisea, así que cuando encuentro uno que me queda decentemente me compro dos y por eso parece que siempre visto igual.
29.- Cuando volvamos de España una vez haya nacido el niño tengo intención de volver al gimnasio de manera seria y conseguir bajar el montón de kilos que me sobran de una vez por todas.
30.- Me gusta mucho el mundo del maquillaje y la peluquería pero mi pelo va a su bola y no puedo gastarme tanto dinero en maquillaje como me gustaría.
31.- Referente al punto anterior, tengo una wishlist en maquillalia que roza los 300€ que desearía hacer realidad con el tiempo, pero que probablemente no llegue a conseguir.
32.- Adoro y a la vez odio volver a Burgos porque al final, vayamos el tiempo que vayamos, siempre queremos hacer tantas cosas y quedar con tanta gente que acabamos estresados corriendo de un lado para el otro y volvemos reventados de las vacaciones.
33.- Siempre me ha gustado la fotografía, pero nunca he podido permitirme comprar una cámara buena y cuando quiero hacer una foto un poco elaborada con mi cámara compacta me frustro un montón.
34.- Me gusta mucho todo el tema de la decoración y estoy deseando poder empezar a hacer cositas en la habitación del niño porque tengo mil ideas.
35.- Vamos a comprar los muebles de la casa nueva a razón de uno o dos al mes, así que hemos calculado que para el año que viene por estas fechas tendremos la casa entera amueblada.
36.- Llevamos un año durmiendo con un colchón en el suelo porque en nuestro actual piso no nos cabe la estructura de la cama. (literalmente)
37.- Paparockero se ríe mucho cuando me ve levantarme del colchón porque voy rodando hasta ponerme a cuatro patas en el borde y luego tengo que agarrarme a la cómoda para ponerme en pie.
38.- Reconozco que aunque al principio odiaba el nombre que paparockero escogió para el bebé ahora lo adoro y no me imagino que se pudiera llamar de otro modo.


39.- Escogimos los nombres de nuestros hijos hace 3 ó 4 años.
40.- Paparockero siempre ha dicho que iba a ser un niño y finalmente acertó.
41.-Tengo muchas ganas de ir a Nürmberg a por los muebles que tenemos en el trastero de la tíaenfermera para poder achucharla mucho y muy fuerte.
42.- Lo que peor llevo del embarazo es la acidez porque cuando me da no consigo dormir.
43.- La tecnología me odia, en menos de un mes se me rompió el móvil y se me rajó la pantalla de la tablet, tengo un móvil barato para ir tirando y no sé cuándo podré comprarme uno decente.
44.- Soy una fanática de los superhéroes, en especial de Thor, Iron Man y Batman.
45.- Me encanta escuchar música y en especial heavy o rock, es otra pasión que compartimos en casa, aparte de los superheróes.
46.- Un día a la semana me le tomo para mi, para vaguear, ver series, hacerme una mascarilla en la cara, pintarme las uñas, darme una ducha más larga, leer..., suele ser los jueves que el bebé cumple semanas, no me preguntéis por qué pero me dió por ahí.
47.- A veces mataría a mis gatas, cuando están demasiado mimosas y sólo quieren que las hagas caso y las des mimos es un poco cansado, estés haciendo lo que estés haciendo están en los pies o refrotándose contra la mano, las quiero mucho, pero una semana así es pesado.
48.-Me da mucha vergüenza posar para las fotos y luego casi nunca me gustan.
49.- Paparockero es malísimo haciendo fotos y por eso la cámara siempre la llevo yo.
50.- Empecé a escribir el blog y a subir fotos a Instagram porque paparockero empezaba a estar ya frito de que le hablase todo el tiempo de cosas relacionadas con el bebé y era la única forma de soltarlo que se me ocurrió.

martes, 19 de abril de 2016

Preparación al parto 2.

Como ya sabéis ayer tuvimos la segunda y  última clase de preparación al parto. Empezamos la sesión en el punto en el que lo dejamos la semana pasada, en el expulsivo. 

Ya habíamos visto todo el proceso hasta llegar a éste punto en la primera clase así que sólo faltaba el momento cumbre, el momento en el que ya estás, como quien dice, para parir, ese momento en el que ya estás dilatada y sólo falta ese último empujón para tener a nuestro bebé entre los brazos.

Una de mis preocupaciones era el llamado "aro de fuego", nos explicó el momento exacto en el que se produce y a qué se debe, y no es otra cosa que el momento en el que el perineo ha llegado a su máximo nivel de tensión, ahí es cuando sentimos esa sensación de ardor en la que es muy importante intentar relajarse y no empujar entre las contracciones para evitar, en la medida de lo posible que se desgarre la zona, es la típica escena de las películas en la que empiezan a soplar, como nos dijo la matrona, imitando un tren. Puede parecer tonto, o simplemente que tú no creas que personalmente eso te ayude a relajarte, pero no es ese el fin de ese tipo de respiraciones, sino el echo de que con cada pequeña exhalación ayudamos a la cabeza del bebé a coger la curva del coxis más fácilmente. 

Una vez pasado éste peliagudo punto en dos o tres contracciones más la cabeza de nuestro pequeño estará ya fuera y sólo faltará esperar a que el propio bebé haga el resto del trabajo el sólo, que realice un giro de noventa grados para sacar el hombro que se encuentre en la zona de arriba y luego saque el de abajo, en ese momento el cuerpo sale solito y ya podremos tener a nuestro recién nacido en brazos a la espera de que salga la placenta.

Ayer, la clase, principalmente se centró en las cosas que puede hacer el padre para facilitarnos el trabajo y sentirse seguro y útil en un momento en el que todo se centra en la mujer. 



Unos sencillos masajes o la correcta aplicación de presión durante las contracciones, pueden ser de gran alivio en esos momentos, así como el que el padre se sienta parte activa del parto y la mujer arropada en ese momento tan vulnerable.

Otra de las tareas importantes de nuestra pareja, que a mi, personalmente, no se me había ocurrido, es la de recordarnos que debemos beber agua, y por consiguiente ir al servicio, por lo visto en ese momento de tanto dolor en la zona no sentimos la necesidad de ir al baño y podemos correr el riesgo de que se nos escape sin que nos demos cuenta.

Nos aconsejó que durante las interminables horas en las que estamos con contracciones ingiramos frutas ricas en azúcar como fresas, peras o plátanos, pero dejando de lado otras como las naranjas o las manzanas puesto que la acidez de las mismas requieren más esfuerzo para su digestión y es posible que el cuerpo las rechace. Que podemos, y debemos, tomar azúcar para recargarnos de energía puesto que es un proceso largo y es normal que en algún momento se nos vayan las fuerzas.

Estuvimos también practicando diferentes tipos de respiraciones para encontrar la que le funcionaba a cada cual para relajarse y diferentes posturas para el momento del parto y las ventajas y desventajas, en cuanto a movilidad pélvica de cada una.

Como conclusión no puedo estar más contenta con la información que nos han proporcionado en éste curso puesto que aunque conocía ya muchas de las cosas de las que hemos hablado en el ha solventado algunas dudas y ha dado el empujoncito en la confianza de paparockero para hacerle saber que es necesario, que no todo ronda en torno a la mujer y va a ser un mero espectador. 

Y lo que yo creo que ha sido el descubrimiento revelación de la clase de ayer. Yo no sé como he podido sobrevivir éstos meses sin una pelota de pilates :)

viernes, 8 de abril de 2016

Oh my Dad! Un libro para disfrutar.

Cuando no eres padre, crees que la vida es complicada porque te toca ir a renovarte el pasaporte y se te ha olvidado hacerte la foto. Das mucha importancia a cosas que realmente no la tienen, o que ofrecen una solución rápida, pero parece que a uno le gusta complicarse la vida...
También dices que te falta tiempo para todo, que no te distraes lo suficiente, que el dinero no te llega a fin de mes y que siempre estás cansado porque el trabajo es agotador y tu jefe no te deja respirar.

¡Qué equivocado estabas!


Así comienza Oh my dad! •Porque ellos también cuentan• de Papá 2.0's. He de decir que yo descubrí a Diego y a Gaby de casualidad un día cotilleando de un perfil a otro de Instagram hasta que di con su cuenta. A partir de ese momento me hice una gran fan, como todo el que da con ellos, yo creo.

Durante el embarazo siempre se habla del papel de la mujer, se habla de la maternidad como un tema mayoritariamente femenino y a veces damos de lado al hombre, al padre, que también tiene sus propios miedos, inseguridades e indecisiones, porque nosotras llevamos la carga, en sentido literal, de llevar al niño dentro, de limitar nuestros hábitos a los médicamente recomendados, pero qué hay de ellos; ellos aguantan nuestros cambios de humor, nuestros momentos de volvernos locas y querer cambiar toda la casa para que sea mucho más práctica para el bebé. Pero con una pega, nosotros notamos a esa pequeña vida a cada instante y ellos se lo están perdiendo.

En cuanto descubrí su trabajo no pude parar de seguirlos y de enseñarle a mi marido que las penurias que yo le estaba haciendo pasar no eran rarezas mías, si no más bien singularidades de las embarazadas en general. En ese momento vi en sus ojos que, aunque no era del todo un consuelo, un poco si, saber que las hormonas nos vuelven medio locas a todas era, en parte, descubrir que su mujer no se había vuelto bipolar de la noche a la mañana.

Cada vez que había una viñeta nueva no podía esperar a enseñársela, era nuestro ratito de complicidad, por aquella época en la que el elefantito no era más que un bichito y ni se notaba que estaba con nosotros. Cuando descubrí que el libro ya era una inminente realidad estuve más atenta que nunca a sus redes sociales, y aunque el día del padre en Alemania se celebra el 30 de Mayo no podía esperar, no se si tenía más ansias por ver esas viñetas inéditas de la que todo el mundo hablaba o por ver la cara de paparockero que no se esperaba ningún regalo.
Bendito Amazon el libro llegó la misma mañana del 19, el día del padre, primero la cara de sorpresa porque ni se olía que hubiera comprado nada y segundo la emoción y las carcajadas que proliferaban a cada página que pasaba.



Del libro sólo puedo decir que es un acierto para cualquier padre o futuro padre, de echo yo me le voy a llevar a España cuando nazca el elefantito para que los abuelos también se rían un rato. Está formado por una serie anécdotas que cuentan el embarazo y el primer año de vida de la pequeña Martina, que bien puede ser cualquiera de nuestros hijos o cualquiera de nosotros a su edad. Situaciones de la vida cotidiana, que a veces hacen de ésta una etapa un poco tediosa, pero vistas desde el humor, desde la naturalidad y el amor de una familia normal y corriente pero con mucho arte y muchas ganas de hacer felices con su trabajo a gente como tú y como yo.

Hablo, ahora tanto en mi nombre como en el de paparockero, cuando digo que es un libro que aunque parezca que no puedes releer cuantas veces quieras, puedes ojear y remirar mil veces que no te vas a cansar, no como otros que lees una vez y dejas olvidados acumulando polvo. He de decir también que su precio no llegó a los 20€, por lo cual tampoco es coste es un impedimento y que yo creo que son los 20€ mejor gastados de mi embarazo, porque al fin y al cabo la ropa queda pequeña, los juguetes se estropean, pero los libros, sobretodo si son bueno son eternos.


De corazón recomiendo totalmente que si podéis echéis un vistazo a ésta obra de arte, porque no tiene otra definición posible. Indiferentes no os va a dejar, os vais a ver identificados y os garantizo que reiros os vais a reír.